Salimos a las ocho de la mañana de Aleppo llegando a la frontera turca sobre las nueve y veinte de la mañana. Vale, ahora mismo son las 13:51 y todavía no hemos entrado en Turquía. Hacemos tiempo y un montón de tiempo, en una tienda donde gastamos las últimas libras sirias. Compré música, bebida y un cinturón que me ha acompañado durante casi veinte años.
Es un día tonto, de desplazamiento en autobús desde Aleppo hasta la Capadocia turca; más concretamente, al hotel Orsan de Nevsehir. Bueno,como novedad puedo contar que entramos en Turquía por la provincia de Hatay y ya vemos algunas nubes y señores...a las 16:26 vemos por primera vez el mar Mediterráneo que nos acompaña durante un trecho del viaje a la altura de Iskenderun y hasta prácticamente Adana. Pasamos por el lado de la famosa base americana de Incirlik y ya nos metemos en dirección norte hasta llegar completamente derrengados al hotel Orsan. Mañana nos espera otra paliza de autobús para ver la Capadocia.
Más o menos repuestos, nos lanzamos a la conquista de la Capadocia donde visitamos Avanos, Göreme, Derinkuyu y sus ciudades subterráneas y el pueblo de Selime . Impresionante. La Iglesia del séptimo sótano me impactó al igual que las chimeneas de las hadas. A la salida de la ciudad subterránea, el guía nos aconseja comprar alguna muñeca de paja a los niños que las venden y así lo hacemos aunque con la idea de congelarlas para matar las pulgas en llegando a casa porque haberlas,haylas
.También visitamos y recorremos un tramo del valle de Ihlara donde a lo largo de varios kilómetros hay excavadas varias iglesias cristianas con pinturas polícromas en las paredes y el techo. Muchas de ellas tienen los ojos borrados debido al período iconoclasta o de “destrucción de ídolos”de la iglesia ortodoxa oriental. Sólo por la Capadocia vale la pena un viaje a Turquía de todas todas. Abstenerse claustrófobos en las ciudades subterráneas.
Göreme
Chimeneas de las Hadas
En el mirador del valle de Ihlara
Mañana llegamos a Ankara,la capital política de Turquía.
Es un día tonto, de desplazamiento en autobús desde Aleppo hasta la Capadocia turca; más concretamente, al hotel Orsan de Nevsehir. Bueno,como novedad puedo contar que entramos en Turquía por la provincia de Hatay y ya vemos algunas nubes y señores...a las 16:26 vemos por primera vez el mar Mediterráneo que nos acompaña durante un trecho del viaje a la altura de Iskenderun y hasta prácticamente Adana. Pasamos por el lado de la famosa base americana de Incirlik y ya nos metemos en dirección norte hasta llegar completamente derrengados al hotel Orsan. Mañana nos espera otra paliza de autobús para ver la Capadocia.
Más o menos repuestos, nos lanzamos a la conquista de la Capadocia donde visitamos Avanos, Göreme, Derinkuyu y sus ciudades subterráneas y el pueblo de Selime . Impresionante. La Iglesia del séptimo sótano me impactó al igual que las chimeneas de las hadas. A la salida de la ciudad subterránea, el guía nos aconseja comprar alguna muñeca de paja a los niños que las venden y así lo hacemos aunque con la idea de congelarlas para matar las pulgas en llegando a casa porque haberlas,haylas



Mañana llegamos a Ankara,la capital política de Turquía.