Cumplir nuestro sueño y viajar a la Polinesia empezó como un chiste, y terminó siendo realidad. Dicen que hay que tener cuidado con los deseos ya que se convierten en realidad.
Es así, nosotros teníamos reservados pasajes aéreos y alojamiento para quince días en el caribe.
En una charla de café dijimos en broma: si cambiamos todo y nos vamos a Polinesia??
A los siete días teníamos todo encaminado. La ilusión de conocer Bora Bora nos hizo modificarlo todo y gastar más, pero sólo se vive una vez!!!
Día 1. Fecha: 9 de septiembre.
Salida desde Buenos Aires rumbo a Papeete: 12.30 hs., con escala en Santiago e Isla de Pascua, Chile. Aerolínea: LAN.
Llegada a Santiago de Chile: 1.50 hs. Tiempo de escala: 3hs.
Tras esperar y no ver nuestro número de puerta de embarque nos enteramos que nuestro vuelo había sido reprogramado debido a tormentas en Isla de Pascua.
Nos informaron que el mismo saldría a las 02.00 hs. y que nos llevarían a un hotel cercano al aeropuerto, previo paso por Migraciones y demás trámites.
Llamamos a nuestro agente de viajes, a nuestras familias y respiramos muy hondo. Ningún contratiempo nos quitaría la alegría de estar cerca del paraíso.
Llegamos al hotel Diego de Almagro, cenamos y a las 00.00 hs. nos recogieron para ir al aeropuerto.
Despegamos puntualmente, tiempo de vuelo: 4.50 hs. Tuvimos una escala de 1 hs. en Isla de Pascua. Debimos permanecer dentro del avión, y subieron más pasajeros.
Llegada a Tahití tras 5.20 hs. de vuelo. Antes de aterrizar las vistas son muy bellas desde el aire.
Enseguida se percibe mucho calor y humedad. Todos indicios de que estábamos en ¡¡¡Polinesia!!! Pese al cansancio, todos caminábamos con una enorme sonrisa.
Foto: llegando a Tahiti, viendo la pantalla del avion.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Nos recibieron unos músicos tocando sus guitarritas, y unas mujeres vestidas con pareo que nos dieron flores de bienvenida.
El trámite de ingreso suele tardar. Había sólo 2 personas de Migraciones y la cola era larga.
Como perdimos la primera noche en la isla, tuvimos que esperar hasta las 12.20 (pm) para tomar el vuelo a Bora Bora, donde pasaríamos 6 noches. Como eran las 10 (am) fuimos a tomar algo en el bar del aeropuerto.
Por supuesto, nos ubicamos del lado izquierdo. El vuelo es muy corto, 40 minutos aproximados y ni bien se divisa la isla comienza la emoción.
Desde el avión la isla es imponente. Fue un sueño hecho realidad poder ver sus montes, el anillo coralino, el azul de sus aguas. Es una experiencia inolvidable.
Foto: Bora Bora desde el avion.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Bajamos del avión y como el aeropuerto está en un motu, ves la laguna con sus aguas turquesas al lado. No sabíamos si ir por nuestras valijas o tomar miles de fotos, jaja.
Buscamos el transfer gratuito que proporciona el aeropuerto. Los hoteles de lujo tienen su propia embarcación, aunque el que tomamos nosotros no tenía nada que envidiarle. Era
un catamarán con la planata baja cerrada con aire acondicionado, baños, y arriba asientos al aire libre. Subimos para embelezarnos más con la isla y tomar muchas fotos.
El cansancio y la diferencia horaria ya eran historia pasada con semejante paisaje.
Después de 25 minutos llegamos a Vaitape, centro de la ciudad, en donde nos esperaba el transfer a nuestro hotel: Le Maitai Polinesia.
El camino lo realizamos por la única carretera de Bora Bora, que tiene dos manos.
Nos recibieron con collar de flores, y un trago frutal exquisito.
Almorzamos una pizza en el bar de playa y luego fuimos a dormir una pequeña siesta que resultó ser una siesta de 12 hs seguidas.
, lo he compartido también en un diario aquí en el foro, por si quieres pasarte.