Domingo 11 de octubre, siete de la mañana, todos arriba. Esto ya parece la rutina de Londres: Asearse, vestirse, meterse un full breakfast en el cuerpo y a la calle.
Aunque solo son dos paradas el bus 24 ya lo tenemos pagado y hay que aprovecharlo hasta Victoria Station. Cogemos el metro en dirección a Tower Hill y en 25 minutos estamos delante de la famosa Torre de Londres.
Las fortalezas y castillos no es lo nuestro y optamos por no entrar (llevamos los 2x1 por si acaso cambiabamos de idea, pero no los usamos). Lo rodeamos por fuera y nos acercamos a cruzar el famoso Tower Bridge.
El puente es precioso, todo un símbolo de Londres. Cuando estabamos a la mitad una grata sorpresa: Cierran el paso porque el puente se va a levantar y estamos en primera fila. Menuda suerte. Grabamos dos videos (uno subiendo y otro bajando después de pasar un barco grande)... es un espectaculo impresionante ver con que agilidad sube y baja.
Terminamos de cruzarlo y cogemos la margen derecha en dirección al barco museo Belfast. A los que viajan con niños puede ser muy interesante visitarlo por varios motivos: Es barato, los niños no pagan. Los adultos solo 10.70 pounds cada uno pero aquí valen los 2x1, así que entramos los tres por menos de 11 libras. Gratis con la entrada te dan una audioguia en castellano para que no pierdas detalle de la vida en un barco de la segunda guerra mundial.
Después de un par de horas en el barco salimos en dirección a la estación de London Bridge para hacer trasbordo en King-Cross Sant Pancras y salida final en Leicester Square. Es la hora de la comida y nuestra intención es ir a Chinatown a probar el auténtico Dim-Sum. En todos los restaurantes que vimos sólo lo sirven desde las 12 del mediodía hasta las 5 de la tarde. Entramos en uno que nos parecio muy bien de precio y estaba lleno, por fortuna en la planta superior había sitio. El 99% de los clientes del restaurante son orientales... ¿esto es una buena señal no? Acompañan la comida con te y usan palillos, nadie con cubiertos, nosotros si
Arroz con pato, ternera con verduras, fideos chinos con pescado y marisco, tres raciones de Dim-Sum, cerveza y agua grande por 36 pounds. No esta nada mal y todo es... diferente, exótico se podría decir. En la puerta del restaurante la gente abarrotaba la calle, habían sacado un dragón y lo estaban paseando de comercio en comercio, apenas se podía acercar uno. Volvimos al hotel a descansar un poco (no mucho
En frente se encuentra Sant James Park. Siguiendo el camino a orillas del lago te encuentras en plena naturaleza: patos, aves acuaticas y ardillas que se suben encima de la gente con tal de que les den de comer algo. Nuestro hijo se lo paso genial corriendo detrás de estos encantadores animalillos. Al final del parque te encuentras enfrente el edificio de la Horse Guards, con sus guardias impasibles aunque los turistas se hagan fotos junto a ellos (como hicimos nosotros).
Muy cerca de la zona para los que quieran visitarlo esta el Cabinet War Room, un bunker donde Churchill y su alto mando tomaban decisiones durante la segunda guerra mundial. Anocheciendo ya volvimos al hotel con el 24 y nos aseamos para salir a cenar. El objetivo era Covent Garden.
Cogiendo el 24 hasta Leicester Square y luego el metro de la linea Piccadilly llegamos en un periquete. Nada más salir a la calle nos damos cuenta que hemos metido la pata: No hay nadie, están cerrando hasta los restaurantes y desmontando equipos de sonido (al parecer había actuaciones en la plaza).
Así que nos damos una pequeña vuelta por la zona donde vemos a unos compatriotas que habían perdido a un niño y que se llamaba igual que nuestro hijo. Esperamos que todo quedase en un susto. Nosotros volvimos a Leicester Square y ya siendo las once de la noche (y sin cenar) no tuvimos más remedio que adentrarnos en Chinatown. Aquí también es Domingo... pero no se nota. Que bullicio. Vemos un buffet libre asiatico por 6.95 pounds y allí nos metemos. Es un sitio pequeño pero las mesas se cogen y abandonan rápidamente (la gente va a comer y no lo hacen largo). Todo está bastante bueno pero repetimos aún a sabiendas de ser cansinos: Es diferente.
Nos encontramos muy cansados y volvemos al hotel con el 24, es la última vez que lo cogemos al día siguiente nos vamos para casita... pero no nos iremos sin antes ver el cambio de guardia.