La vuelta a casa me la planteaba con calma, mi vuelo salía a las 21.55 desde Trieste, pero esta vez tenía todo el día para llegar y sólo eran unos 260 km, unas 4 horas incluido el ferry así que me lo cogí con calma. Desayuné tranquilamente, me di una ducha, recogí todo y marché para el ferry. Mi idea era llegar a Trieste a hora de comer y ya por la tarde tenía la opción de visitar la ciudad de manera rápida o pensaba también en la opción de ir a un gimnasio de Crossfit a pasar la tarde entrenando un poco allí, haciendo tiempo, me gusta entrenar en otros países.. Busqué en internet por un gimnasio y lo encontré, así que decidí ir a entrenar.
El trayecto del ferry, como en la ida, compras el ticket (sin tarjeta) y subes al barco, en 15 minutos de trayecto estamos en la otra orilla. ¿Qué fue diferente de la ida? Que salí detrás de 60 coches, camiones, caravanas y autobuses que iban en la misma dirección que yo durante 200 km, los alemanes y austriacos visitan mucho Croacia y la carretera para llegar a sus países es la misma que iba a coger yo, dirección Italia.
La carretera de costa desde Pag a Rijeka es estrecha, sinuosa y con bastante tráfico, es complicado adelantar y a veces ni vale la pena porque seguramente delante te encontrarás otro vehículo lento. Así que con calma hasta Rijeka, donde ya hay tramos de dos carriles o tres, pero todo se tuerce hasta que llegas a Eslovenia, donde la única carretera que cruza el país por esa parte es entre frondosos bosques y de la misma manera, estrecha y sinuosa. Eslovenia tiene un comentario a parte, qué paisajes, qué colores, muy muy visitable.
En la frontera Eslovenia-Italia había bastante cola, aparte de que de dos carriles se hacía uno, de vez en cuando paraban algún vehículo o pedían documentación, a mí con matrícula italiana me dejaron pasar sin ni siquiera mirarme.
La llegada a Trieste fue normal, sin demasiados apuros pese a saber que los italianos conducen bastante mal, pero me pareció un tráfico normal, parecido al de Valencia. Conseguí aparcar el coche muy cerca del puerto y la zona centro en la calle de manera gratuita, tuve mucha suerte. Era hora de comer y tenía hambre, como por la tarde quería entrenar pues me decidí a comer algo de pasta, en Italia no iba a pedir una burguer... Comí aquí:
https://www.tripadvisor.es/Restaurant_Review-g187813-d2215496-Reviews-Le_Botti-Trieste_Province_of_Trieste_Friuli_Venezia_Giulia.html
Unos gnoquis con ternera y unos cherrys a la plancha, porque según me comentaron no les quedaba ensalada en el restaurante, no había nada de ensalada :O, bueno, lo mejor el cacho pan casero que me sacaron y poco más, normalito.
Después de comer me fui a dar un paseo para bajar la comida, coger trastos del coche y para el gimnasio, por si a alguien le interesa entrenar el lugar se llama Audace Fight Fitness y está muy cerca del puerto:
https://n9.cl/c7suo
Me trataron muy bien y me dejaron entrenar gratis todo el rato que quise así que me tiré allí un par de horas. Poca tarde me quedaba ya para Trieste y después de haber visitado tan seguido dos ciudades parecidas como que patearme otra ciudad ya estaba de más, así que sin prisa pero sin calma me dirigí al aeropuerto, desde Trieste al aeropuerto hay unos 40 km por carretera convencional ya que me marcaba peaje para llegar allí y como no tenía prisa estuve conduciendo por una carretera que atravesaba pueblos y no me importó, como he dicho antes una de mis motivaciones al viajar es ver cómo vive la gente, si vive diferente a mí, diferente a la gente de España.
Paré en una estación de servicio para poner gasolina de nuevo, el coche hay que entregarlo como lo encontraste, depósito lleno. El precio de la gasolina en Italia está como aquí, pasando los 2 euros y sin bonificar como en España, por tanto, 65 euros más de combustible, una locura.
Al llegar al aeropuerto dejé el coche exactamente aparcado donde lo encontré y me dirigí a ventanilla de Sicily by car, no había nadie pero la chica que me atendió en la ida me dijo que dejara las llaves en un buzón que había en la puerta pero, ¿como sé yo si chequean bien el coche?, si ha aparecido un golpe nuevo, si me devuelven la fianza etc… finalmente, poco después me llegó un email que decía que el coche estaba en perfecto estado y que me devolvían la fianza, 800 euros más o menos.
El aeropuerto de Trieste es muy pequeño, nada que rascar allí, ni una cafetería ni restaurante, no esperes pasar muchas horas entretenido allí. Por último reseñar que volar en Ryanair sigue siendo una estafa a día de hoy, pagar por maleta y pieza de equipaje, por asiento, por la cola etc. Viajamos en lo que nos dan.