Hoy tenemos varias visitas. Entre ellas una reservada por internet por el limitado numero de plazas.
Empezamos el día llegando a Ribadesella.

Encontramos aparcamiento en el puerto y lo primero que hacemos es subir hasta la Ermita Guía. Las vistas desde allí son impresionantes.
Para bajar lo hacemos por la parte interior en lugar de por la parte que da a la ria y llegamos así hasta la zona de la Playa de la Atalaya.
Seguimos bajando y vemos un poco el centro para luego dirigirnos hacia la zona de las casas de los indianos.
Hay algunas que son realmente bonitas, muchas reconvertidas en hoteles o similares.
El paseo con la tontería nos lleva bastante rato. Lo suficiente como para que tengamos que salir hasta el centro de interpretación y museo de las cuevas. Por la fecha que era la Cueva de Tito Bustillo estaba cerrada pero conseguimos entradas para la Cueva de Ardines, guiada y gratuita apuntandose en la web.
La visita no es mu larga y aunque hay bastantes escaleras no se hace duro.
Después de la cueva volvemos al coche y ponemos rumbo a La Cueva del Agua o Cuevona. Un pasaje transitable en coche que cruza la montaña hasta el pueblo de Cueves. Es curioso y esta bien hacerlo tanto en coche como a pie.
Se tarda poco tiempo y no había demasiada gente.
Ya se va haciendo tarde así que ponemos rumbo al pueblo de Lastres.
Subimos a lo alto del pueblo y visitamos sus calles.
Damos con un sitio donde comer a las horas que se han hecho y damos con La Botica, se trata de un sitio cuyo cachopo está premiado, pero que tampoco nos parece nada del otro mundo.

Acabamos decidiendo ir a cenar a Tierra Astur de nuevo, con la cantidad de platos diferentes que hay probamos algunas cosas nuevas y son de nuevo otro acierto.