Uno de mis peques, Marco, tenía Partido con su equipo en Santander el 19 de Septiembre, sábado, por lo que, aprovechando la reciente apertura del
Espacio museístico Faro Santander, tras las reformas del arquitecto ingles
David Chipperfield, ganador del premio Pritzker en 2023, saco entradas para ir a verlo.
Al final el torneo se cancela pero como tengo la entrada (14€ si no eres cliente/ 7€ si eres cliente del Santander), decido ir igualmente, saliendo el sábado a las 8am; por suerte encuentro aparcamiento en zona azul en una soleada Santander, a 3 minutos del museo, junto al Puerto.
Escaneo la entrada, no hay apenas gente, tengo para las 10:30 aunque aun son las 10:05, acaba de abrir; son varias plantas, lo veo en el ascensor, frente al característico arco del edificio me encuentro con las conocidas figuras de bronce de
Juan Muñoz (Coversation Piece I, 2001)
Subo a la cuarta planta, donde está la
Colección del Banco Santander, y nada más entrar el impresionante
Sansón matando al león, de Rubens (1628), nos recibe con furibunda mirada:
La colección es impresionante,
Velazquez, Ribera, Goya, Sorolla, Canaletto, El Greco, Picasso, Luis de Morales, Lucas Cranach el Viejo, Romero de Torres etc etc, pongo una muestra:
Pablo Ruiz Picasso: Busto de caballero III, 1967.
Impresionante
Joaquín Sorolla, que ya vino a la exposición de la Galería de Colecciones Reales de hace un par de años, "Sorolla, cien años de modernidad" y que fue espectacular:
Baile en el café Novedades de Sevilla, 1914.
Francisco de Goya y Lucientes: Valentín Bellvís de Moncada y Pizarro, ~1795.
Los magistrales bodegones de Luis Egidio Meléndez, 1760-77
Bodegón con sandía, manzanas y madroños, cajas de dulces, melero y barril.
Anton Van Dyck: Don Diego de Mexía, marqués de Leganés, 1630.
Julio Romero de Torres: Paisaje abierto al barandal de la ribera, 1912.
Los cuadros estan distribuidos espaciosamente en varias salas que se recorren en sentido circular sin ningún agobio; según un vigilante, al que pregunto, las 2 primeras semanas, que fue gratuito el acceso, estaba muy concurrido pero ahora la cosa ha bajado bastante, si bien tambien influye que aun son las 10:30am.
Diego Velázquez: Las Lágrimas de San Pedro, 1618-19.
Alonso Cano: San Juan Evangelista en Patmos, ~1650
José de Ribera: Descanso en la Huida a Egipto, 1646.
Alonso Sánchez Coello: Doña Juana de Mendoza con un enano (acondroplásico, hoy en día), 1585.
Tiziano Vecellio, Sagrada Conversación: la Virgen con el Niño, san Lucas y santa Catalina de alejandría.~1560
Francisco de Zurbarán: Virgen niña dormida, 1630-35
Luis de Morales: Ecce Homo, 1565.
Giovanni Antonio Canal, Canaletto
Venecia, vista desde la iglesia de San Giovanni y San Paolo y la Scuola di San Marco con el Monumento de Bartolomeo Colleoni y a su lado la Vista del Gran Canal, con la iglesia de Santa Maria della Salute vista desde la Piazzetta
Espectacular en los detalles, como siempre
Lucas Cranach el Viejo: La Predicación de San Juan Bautista, ~1537-40
A la dcha, Gregorio Fernández: Cristo flagelado. 1616. (Madera tallada y policromada)
Juan de Juanes y El Greco
Juan de Juanes: Inmaculada Concepción, 1537.
En el medio Eduardo Chillida: Elogio de la Luz XVI, 1971.
Domenicos Theotocopoulos, El Greco: Anunciación, 1614.
Otro Greco espectacular: Cristo agonizante con Toledo al fondo, 1604-14.
También una magnífica muestra de arte de vanguardia del s. XX:
Santiago Rusiñol: Paseo de los plátanos, 1916.
María Blanchard: Niña sentada en la sala con bancos, 1923-24.
En el centro, Enric Casanovas: Busto de una mujer joven, ~1930
Joaquim Sunyer: Las Chicas Daure, 1935-36
Aurelio Arteta: Muchachas bañistas, 1930-35
José Gutiérrez Solana: El bibliófilo, 1933
Joan Miró: Personaje, 1973
José María Sicilia: Cubo de basura, 1984 y Miquel Barceló: Sopa francesa, 1983.
Ya solo por esta colección merecen la pena las 2 horas desde Asturias pero es que, además, en la planta tercera tenemos la pequeña exposición sobre
Leonora Carrington que se centra en la producción de la pintora tras el internamiento en un sanatorio de Santander después de sufrir una crisis psicológica cuando tenía 23 años.
Pintó 2 cuadros donde criaturas místicas se congregan en los jardines, su yo interior
Eran tiempos dificiles, 1940, cuando ingreso en el sanatorio Peñacastillo del Dr Luis Morales, en plena Segunda Guerra Mundial; ella nunca regreso a España y llegó a decir que fue una experiencia muy parecida a
"haber muerto".
Uno de los cuadros se lo regaló al Dr Morales, cuya familia ha cedido el cuadro.
Me voy y bajo a la segunda planta, donde hay una pedazo de exposición:
“México Moderno en la Colección Gelman Santander”
María Izquierdo: Novia papantleca (Retrato de Rosalba Portes Gil), 1944 y Escena de circo, 1940.
Impresionante colección de cuadros, sobretodo autorretratos, de
Frida Kahlo, donde nos muestra su amor (obsesion?) con
Diego Rivera, una relación tormentosa marcada por las mutuas infidelidades (incluso Diego Rivera se lió con la hermana pequeña de Frida, Cristina Kahlo), la diferencia de edad, se casaron cuando Frida tenia 22 y Diego 43, pero también la admiración mutual; dada su gran diferencia física, se les conocía como
“El elefante y la paloma”.
Podemos disfrutar de la
Colección Jacques y Natasha Gelman gracias a un visionario como fue Jacques Gelman, emigrante ruso que había llegado de París a la capital mexicana en busca de nueva oportunidades y que había conocido a la joven checoslovaca Natasha Zahalka al verla leyendo un periodico en francés en el jardín de un hotel. Jacques, que se había formado en la industria del cine en Berlín y París, vio un sábado por la noche de 1943, en el teatro Follies Bergere, junto a la Plaza Garibaldi, a un cómico que encandilaba al público con sus chistes políticos:
Cantinflas. Gelman entró en los camerinos, le propuso llevar su talento a la gran pantalla y fundó junto a él la productora Posa Films. El éxito fue inmediato y arrollador; con películas como Ni sangre ni arena, la empresa prosperó a un ritmo vertiginoso y permitió que Jacques retomara en su nuevo país, México, la pasión coleccionista que ya había esbozado en Europa.
Rufino Tamayo: Retrato de Cantinflas, 1948.
Aquel año de 1943, el productor decidió añadir un poco de talento local a su colección de pintores europeos y le encargó a
Diego Rivera un retrato de Natasha, quien a partir de entonces se convertiría en una modelo habitual para la vanguardia mexicana de la época. Rivera la pintó recostada en un sofá azul y rodeada de alcatraces (tambien conocidos como lirios de agua o calas), en una obra que mezclaba la exuberancia mexicana con una sofisticación casi hollywoodense. Fue entonces cuando, por medio de Rivera, los Gelman conocieron a Frida, quien por esas fechas se había vuelto a casar con él tras un breve divorcio.
Como la propia Natasha contó: “Frida nos invitó a un cóctel en casa del modisto Henri de Chatillon, donde ella iba a presentar una pequeña exposición. Entramos y vi
Diego en mi pensamiento. Me gustó tanto que le supliqué a Jacques que me lo comprara. Él se quedó estupefacto:
'Pero Natasha, ¿cómo vas a comprar un Frida Kahlo? ¡Si hace tres meses, en París, estabas enloquecida con un cuadro de Braque!”. Ella, visionaria, le contestó que una cosa no excluía la otra y acabó cerrando la compra del cuadro por 12.500 pesos, iniciando así una colección de Fridas a la que luego añadiría otros cuadros suyos como el también célebre
Autorretrato con monos.
Natasha fue una de las responsables del fulgurante éxito internacional que vendría después.
El abrazo de amor del Universo, la Tierra (México), Diego, yo y el señor Xólotl. 1949:
FK: La novia que se espanta de ver la vida abierta, 1943
Frida Kahlo: Autorretrato con collar (1933) y retrato de Diego Rivera (1937)
Autorretrato con cama, 1937
Autorretrato con trenza, 1941
Autorretrato con vestido rojo y dorado, 1941
Junto a ella el Retrato de Natasha Gelman, 1943, hecho por la propia Frida:
Frida Kahlo: Cromóforo, Auxocromo. 1944.
La experiencia en Estados Unidos
José Clemente Orozco: Autorretrato , 1932, Libertad, 1945 y Salón México, 1940.
Miguel Covarrubias: Entrevista imposible entre Gracie Allen y Gertrude Stein, 1935
David Alfaro Siqueiros: Retrato de Natasha Gelman, 1950.
No conozco otro museo en europa donde podamos ver 18 pinturas de Frida Kahlo en un mismo espacio expositivo, junto a pinturas de Diego Rivera, María Izquierdo, Rufino Tamayo etc, todo un lujo esta exposición del Santander:
Diego Rivera: Paisaje con cactus, 1931
DR: Los Girasoles, 1943
DR: Modesta, 1937
DR: El curandero, 1943
Un Diego Rivera a lo Joan Miro: Última hora, 1915.
La Vendedora de alcatraces (1943), también conocidas como lirios de agua o calas, que nadie pintaba tan bien como Rivera
Me voy, bajo a ver la pequeña tienda con merchandising
Me compro un cubo puzzle con cuadros del museo:
Recuerdo que en el ascensor mencionaba algo de unos jardines en la 5ª planta, así que vuelvo a escanear la entrada y subo a ver
La verdad que las vistas desde este restaurante son muy bonitas, con la conocida
Grúa de Piedra del puerto, antigua grúa que prestó servicio en el Puerto de Santander desde 1900 hasta finales del siglo XX y que se utilizaba en la carga y descarga de los barcos mercantes que atracaban junto a ella, formando parte hoy del Museo Marítimo.
Me vuelvo al coche, paso delante del
Monumento a los marinos cántabros que lucharon en Trafalgar, conocido popularmente como El Montañés, que está en el mismo Paseo de Pereda donde tengo el coche en zona azul:
Y me acerco, en tan sólo 11 minutos, hasta la vecina localidad de Cueto, donde está la
Iglesia de Santa María de Cueto y el Monumento al grumete
Juan de Santander en su patio:
Inaugurado el 9 de agosto de 2019, coincidiendo con los actos del
V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo, homenajea al vecino de Cueto que logró regresar, junto a
Elcano y otros 16 hombres, en la Primera Circunnavegación del Globo, el 6 de septiembre de 1522, atracando en Sanlúcar de Barrameda a bordo de la nao
Victoria.
El resto del día me dedico a pasear por el puerto, comer etc en este soleado día, para terminar durmiendo en el Hotel Art Santander, 60€ noche, regresando al día siguiente temprano.