Por fin llegó el momento de coger el taxi para que nos lleve a la terminal 3 de Madrid. El vuelo salió puntual, a las 16:50h. Nos dieron de cenar abordo, lo de siempre pasta o pollo pero si que es cierto que la comida de la Turkish está bastante lograda. Afortunadamente para mi miedo a volar el vuelo fue tranquilo, sin demasiado movimiento... Hicimos escala en un "centro comercial" cuando paséis por Estambul me entenderéis
El aeropuerto es tremendamente caro y desproporcionado, una triste coca-cola 8€. En fin, es lo que hay, desgraciadamente salimos con hora y media de retraso y eso nos hizo perder parte del plan de la tarde noche en Kuala Lumpur. Una vez aterrizados, nos dirigimos a pasar inmigración que es un tramite, foto aquí, cuantos días... y sellito!!!
A la salida nos estaba esperando una van para 6 personas que contratamos con Booking por 38€, que más o menos son los precios locales pero sin regatear y tener que buscarte la vida. Subimos a la salida 3, pasamos las puertas y.... BOOM!!!! Calorcito de bueno, menos mal que duró poco, nos organizamos en la van, nos acomodamos y a ver el paisaje porque es un trayecto de una hora.

Vamos observando que KLC es una ciudad grande, financiera y sin mucha "alma" por eso nos quedamos un día, leímos mucho al respecto y sinceramente con dos días suficiente y te sobra. Llegamos al hotel, tremenda apariencia y en buen barrio. Las habitaciones son grandes, modernas y la cama tremendamente cómoda y grande pero lo mejor, está en la planta 37. Una piscina con borde infinito con vistas a las Petronas y el skyline de KLC.

Por la zona hay de todo, destacando un mini centro comercial con Burger King, algún restaurante local y tienda de alimentación. También hay restaurantes con buena puntuación para salir del paso la primera noche. Sino, el hotel cuenta con un restaurante con muy buenas vistas en la planta 37 eso si, caro pero la comida es buena y esta hamburguesa de pollo crujiente mereció la pena.
