Hoy, lunes 28 de agosto tocaba Dinan y Saint Maló, así es que salimos temprano porque había cerca de 1 hora hasta llegar allí. Aparcamos gratis en el Parking du Château en Dinan. Tuvimos que esperar un ratillo a que abrieran el castillo para poder verlo y disfrutarlo. Una maravilla aunque quizá demasiado reconstruido por dentro. Eché en falta algún elemento antiguo como camas, sillas y cosas similares que aquí eran como reproducciones de metal (el trono, camas, etc…) Unas vistas espectaculares desde lo alto, pero aún nos esperaban más vistas igual de espectaculares o mejores si cabe.

Después del castillo nos fuimos a la Torre de L’horloge, tenéis que subir porque merece muchísimo la pena. La subida es un poco dura pero cuando llegas arriba se te pasa el cansancio por las vistas (la foto no hace justicia)

Como ya eran las 13:00 y tardan tanto en dar de comer nos fuimos al restaurante La Bigoudène que está en 17 Pl. des Cordeliers y aunque no recuerdo cuánto nos costó, creo que estuvo en precio normal con la gallete sin más, pero unas crepes riquísimas. De camino de un sitio a otro vas viendo el casco antiguo, la calle de Jerzual, Merciers y Cordeliers, una preciosidad. Una vez comidas vimos la Basilique Saint-Sauveur que nos gustó mucho.

Justo detrás está el Jardín Inglés desde cuyo mirador se puede ver el puerto fluvial y las casitas que hay abajo, con unas vistas irresistibles.

Era hora de Saint-Maló. Aquí nos fue un poco difícil de aparcar, pero al final lo pudimos hacer en el parking de pago Pau Féval, muy bien situado. Muy cerca del castillo y de la oficina de turismo.
La verdad es que aquí no entramos en ningún sitio. Dimos un largo paseo por las murallas (1754 metros) y disfrutamos de un día claro y soleado que nos supo a gloria. Por aquí se pueden ver las casas de corsarios y armadores, bastiones de los siglos XVII y XVIII. Había gente bañándose en las playas (aunque para mi hacía buen día, pero no como para bañarme jeje)

