Nos despertamos los primeros, antes que la dueña y para hacer hora para el desayuno, nos da por hacer unas series de dominadas que tenemos que estar fuertes (ya no volví a hacer ejercicio en todo el viaje). Nos hincamos un buen gallopinto y agarramos nuestra Yamaha montañera con destino al volcán Maderas, donde hay una ruta muy chula, hasta la cascada de San Ramón.
Dejo a Mario que conduzca. Yo soy motero y no estoy acostumbrado a ir de paquete, así que rezando lo que sabía, saco el móvil y grabo desde atrás los preciosos parajes que atravesamos. Hasta llegar al Maderas, hay una especie de calzada hecha de losetas. Cuando llegas al volcán, hay un aparcadero en el que puedes dejar la moto para subir a la cascada. Pero puedes subir la moto mas arriba,hasta el segundo aparcadero, para los más osados, ya todo se tierra ,baches y piedras, bastante peligroso, subiendo todo el tiempo. Dura unos tres o cuatro kms, pero vaya acojone que yo llevaba atrás. Hubo dos o tres veces que pensé nos caíamos, pero entre lo fuerte que está Mario, su destreza y mis piernas haciendo de palanca, llegamos vivos.

El premio de la cascada al final del trayecto, bien vale el esfuerzo. Solo había un pareja de holandeses bañándose cuando llegamos, así que directos al agua que estaba congelada. La verdad que fue un momento genial, un sitio precioso, hasta que llegó una manada de 12/14 adolescentes , también holandeses (se ve que hay una compañía de vuelo holandesa,que promociona el país )y se jodió ese ambiente mágico.



" Porque nuestro pueblo fue sometido por los invasores españoles , festejamos nuestra liberación ante las barbaridades que fuimos sometidos" y más discurso en ese plan. Nosotros, los únicos dos turistas entre toda la multitud, callados como putas, que encima nos linchan como sepan que somos españoles jaja.
La verdad que estuvo genial compartir ese ambiente de fiesta con toda la gente local, muy local.

