Despierto bien temprano y mis temores se confirman, estamos ante un frente frío, que trae vientos bastante fuertes. Decido dar un paseo hasta la parte norte de la isla, mientras las dueñas y Mario despiertan.
Hace mucho aire y al llegar al puerto, me doy cuenta que muchas pequeñas embarcaciones de pesca, no han salido por el clima adverso. Cuando llego a una escuela de buceo, me dicen que no van a trabajar ni hoy ni al día siguiente. Vaya panorama!
Regreso al BnB , degustamos nuestro riquísimo desayuno y riquísimo café (los mejores de todo el viaje) y decidimos dar la vuelta a la isla andando. Son bastantes kms, pero tenemos todo el día.
Primera parada y primer baño en South West Bay, al oeste de la isla, bajando hacia el sur. Allí tienen un par de bares en mitad del agua, que por supuesto estaban cerrados por las olas. Imposible tomarse ahí un cubata sin que se te vierta más de medio.


Después llegamos a un curioso bar, el Spekitos. Ahí tienen una especie de acuario gigante al descubierto, en el que hay mantas rayas, tortugas, muchos peces y hasta tiburones. Está guay tomarte ahí unas cervezas mientras ves los animales para allá y para acá.



Compramos pan de coco por segunda vez a ver si sabía a coco,pero nada, el coco te lo imaginas.
Le habíamos echado el ojo a un sitio que recomendaba todo el mundo para comer langosta por 10 euros, dos colas. Eso sí, nos pillaba a 8 kms del alojamiento, pero que coño!! Cuando íbamos a comer langosta por 10 euros?? Así que ya duchados, y con energía renovadas, 8 kms a patita en la noche para allá y otros tantos de vuelta.
