Después de visitar La Gran Muralla y comer en el restaurante, nos vamos a visitar las Tumbas de la dinastía Ming que se encuentran a 50km de la ciudad de Pekín. Un gran complejo con tumbas de 13 emperadores de la dinastía Ming, 23 emperatrices, cortesanos y concubinas de la corte.

El lugar fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2003. La construcción del complejo data del año 1420, cuando el Emperador Yongle decidió crear un mausoleo para su tumba en las laderas de la montaña Tianshou.



Llegamos a Pekín y nos fuimos al hostel un rato a descansar y darnos una ducha ya que hacía bastante calor. Por la tarde/noche salimos a pasear por la ciudad y vamos visitando algunos monumentos que vemos a nuestro paso, como la Iglesia de San José, iglesia de estilo renacentista románica del siglo XIX, es una de las cuatro iglesias católicas históricas de la Arquidiócesis Católica Romana de Pekín y la segunda más antigua de la ciudad después de la Catedral de la Inmaculada Concepción. Su construcción fue terminada en 1655 por misioneros jesuitas, la estructura actual data de 1904.

Vamos paseando por el distrito de Dongcheng, zona bastante animada de gente y comercios de todo tipo, muy cerca de la Ciudad Prohibida.

Entre tienda y tienda se nos hizo de noche y nos acercamos al mercado nocturno de insectos ubicados en la famosa calle Wangfunji. Esta calle abarca 1,5km y en ella encontrarás los típicos puestos callejeros de insectos como escarabajos, escorpiones, larvas y demás exquisiteces, jajajaja.


Estos niños se comían las brochetas de insectos como si fueran gominolas, verlos comer con tanta ansia y apetito se te abría las ganas de probarlos, pero luego lo piensas y dices "quita, quita, que necesidad hay". La verdad que al final me animé y decidí probar un escorpión nada menos, pero cuando fui a pedirlo vi que se movía la cola una vez frito y dije, "aaahh no, ya si que no lo como, está vivo", jajajaja. Algunos de nuestros amigos probaron y pasaron toda la noche malos con gastrointeritis, de esa me libré

Las calles aledañas a la venida principal estaban llenas de chiringuitos y bastante gente por todos los sitios. Seguimos con más animalitos como lagartos, saltamontes e incluso estrellas de mar, mira esta no me hubiese importado probarla pero después de ver moverse el escorpión se me fueron las ganas, jajajaja.



Me encantó este cocinero porque iba vestido con traje típico, como los que salen en las películas, tenía una gran trenza por la espalda.

No solo hay chiringuitos de comida, también encontrarás muchos puestos de souvenirs y artesanía local, aquí compré varias cosas.



Me hice una fotos con estas dos niñas que a su vez, enfrente nuestra había un montón de gente haciéndonos fotos a nosotras, aparte de los padres de las crías


Después de ver tanta comida por todos lados se nos abrió el apetito, y Yenni y yo nos comimos una brocheta de uvas caramelizadas, a esto si me atreví, mucho más sano que los bichos

La verdad que la mayoría de los puestos tenían muy buena pinta y se les veía con bastante higiene, al menos lo que se veía cara al público, no como en los videos que veo de India, ahí muero sólo de verlo, jajajaja.



Tras este bonito paseo nocturno al mercado de los bichos, nos vamos la tropa al hostel a descansar que el día ha sido intenso. Aquí estamos los amigos con dos policías, los chinos tienen la costumbre de ponerse siempre en cuclillas, que postura más incómoda.

No dejéis de visitar este distrito porque merece mucho la pena, es todo un espectáculo visual su mercado nocturno, y una zona muy animada, tanto de día como de noche