De los 12 que éramos cuando llegamos a Pekín, hoy nos hemos quedado sólo tres, Yenni, mi hermana y yo, el resto se han ido a distintas ciudades a conocer otras cosas, nosotras hemos sido listas y nos hemos quedado con la guía y traductora, jajajaja, en realidad nos hemos quedado con Yenni porque es la amiga de mi hermana y con la que más confianza teníamos, aunque yo la he conocido en este viaje, pero mi hermana la conocía de hace bastante tiempo. Hoy hemos elegido para visitar el Palacio de Verano de Pekín. El Palacio de Verano era la residencia veraniega de los emperadores de varias dinastías, siendo el mayor y mejor conservado de todos los jardines con residencia imperial. Os dejo mapa cogido de la página "Rutas trazadas".

El parque tiene una extensión de más de 290 hectáreas con un gran lago llamado "Lago Kunming". El acceso al parque es de pago, no os puedo decir cuanto nos costó la entrada hace 17 años ya que se encargó Yenni de ello, hoy día cuesta unos 3 euros o menos. El parque cuenta con dos entradas, la de Beigongmen, y la de Donggongmen, siendo esta última la principal.



Continuamos por la Gran Galería, un corredor cubierto que recorre 728 metros de largo y está formado por vigas de madera decoradas con más de 14.000 pinturas con escenas de la historia y mitología china. En esta zona al estar en la sombra, había mucha gente. Aquí estoy con una niña, cosa que me llamó mucho la atención es que van sin pañales ni ropa interior, y así todos los niños y niñas.

Uno de los muchos puentes que encontrarás dentro del parque.

Este Jardín imperial se convirtió en un refugio para escapar de los calurosos veranos de la Ciudad Prohibida. Dentro del parque se construyeron varios templos y palacios, a cual más bonito.

El origen del Palacio de Verano se remonta a la dinastía Jin, cuando en 1153 el Emperador Wanyan Liang trasladó la capital a la actual Pekín. Inmediatamente ordenó la construcción de un palacio en las Colinas Fragante y del Jade Primaveral. Ascendemos la Colina de la Longevidad, lugar donde el emperador concedía las audiencias.


Aquí se encuentra el templo de los Cuatro Grandes Continentes, el templo budista tibetano más grande en Pekín que recibe su nombre por la mitología hinduista-budista.



Se construyó con la intención de que se pareciera al Monasterio Samye de Tíbet, siendo destruido en 1860 por los británicos y franceses. Tras este incidente se restauró el complejo y hoy en día alberga las estatuas de Buda, Bhaisajyaguru y Amitābha.




El Palacio de Verano fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998 como "una obra maestra del diseño de jardines paisajísticos chinos", y no me extraña ya que es una maravilla, mires donde mires. Tengo que decir que China fue de los primeros países que conocí, y de los que más me han marcado, por todo en general pero sobre todo por su cultura milenaria y su asombroso patrimonio, tengo muchas ganas de volver y cada vez resuena más en mi cabeza, al igual que Japón, no lo conozco y muero por ir. Esta es la Torre Budista del Incienso que se construyó durante el reinado del Emperador Qianlong.

Como muchos edificios del Palacio de Verano, este se destruyó y reconstruyó durante el reinado del emperador Guangxu, y posteriormente en el año 2006. La torre tiene 41 metros de altura, está sobre una base de piedra de 21 metros, y está sostenida por ocho pilares de madera.


En el interior hay varias estatuas como la magnífica estatua dorada de Bodhisattva Avalokiteshvara de cinco metros de altura, de cinco toneladas de peso y que representa al Buda de las 11 caras y Mil Manos, data de la dinastía Ming.


Las vistas desde aquí al Lago Kunming, la Isla Nanhu, y el Puente de los Diecisiete Arcos son espectaculares.


Bajamos las escaleras por todo el complejo donde se encuentra la Torre del Incienso. Atravesamos una impresionante galería pintada con distintos pabellones alrededor, me encantó esta zona, que preciosidad de lugares. Llegamos al Pabellón de la Disipación de las Nubes, originalmente se trataba de un gran templo, tras su renovación en 1892 la Emperatriz Cixí lo utilizó para recibir a sus invitados y realizar grandes ceremonias como la celebración de sus cumpleaños.







Una vez abajo llegamos a una zona donde hay una preciosa puerta tradicional de nombre Paifang que da al Lago Kunming, aquí hay bastante gente.

Nos vamos a ver el famoso Barco de Mármol que lo mandó construir el Emperador Qienlong en el año 1755. Su historia es tan interesante como su diseño arquitectónico y artístico. Se trataba de un pabellón palaciego enclavado sobre grandes bloques de piedra, que sostenían una superestructura de madera policromada que representaba un diseño naval tradicional chino, pero durante la Segunda Guerra del Opio en 1860, fue incendiado por fuerzas anglo-francesas y la Emperatriz Cixí lo mandó reconstruir en mármol blanco y con ruedas de palas. Este hecho fue muy criticado porque los fondos que se emplearon para su reconstrucción, se desviaron de unos fondos destinados a la modernización de la marina a finales del siglo XIX. El despilfarro y autoritarismo de Cixí llevó al país a la ruina, triunfando la revolución de 1912 que derrocó al último Emperador Puyi, salvándose este símbolo. Aunque aún es presentado como un ejemplo de corrupción, el barco mantiene hoy todo su esplendor. Este pabellón servía como salón de té a la emperatriz Cixí, que como miembro de la última dinastía imperial china venía aquí a refugiarse del intenso calor veraniego de Pekín.



El paseo alrededor del Lago Kunming es muy agradable, con excelentes vistas, mucha sombra para los días calurosos como hoy, y te encontrarás gente variopinta con la que podrás hacerte fotos o ellos te pedirán hacerte con ellos, ya que en esta época no debían de venir muchos occidentales de turismo a China porque a cada rato nos iban parando para hacerse fotos con nosotras, sobre todo conmigo, debe ser que les llamaba más la atención yo que mi hermana, jajajaja.

Cuando íbamos paseando por la orilla vimos este impresionante barco con forma de dragón, pero que bonito es!!. Cuando llegó al muelle me subí para hacerme algunas fotos.



Continuamos paseando alrededor del lago y llegamos al Quiosco Anunciador de la Primavera, es el primer sitio donde se ven los brotes verdes de los sauces y los capullos sonrosados de los melocotoneros, también los primeros indicios del deshielo del lago, anunciando la llegada de la primavera, de ahí su nombre. Alrededor se pueden ver muchas plantas y flores de Loto Sagrado (Nelumbo nucifera), famosa por su gran atractivo y gran longevidad, ya que puede germinar después de diez siglos, casi nada



Continuamos hasta el Puente de los Diecisiete Arcos y la Isla Nanhu. Se construyó por orden del Emperador Qinalong, imitando el puente Baodai de Suzhou. Fue construido en mármol blanco para dar acceso a la Isla Nanhu, tiene un total de 17 vanos de diferentes dimensiones. En los laterales del puente se pueden ver 544 leones de mármol.



Desde la Isla Nanhu y desde el puente, hay buenas vistas de la Colina de la Longevidad, por lo que no puedes dejar de visitarla, ya que es un paseo muy bonito.

También visitamos el Jardín del Gusto Armonioso. En 1811 el séptimo Emperador Jiaqing, reconstruyó el jardín cambiándole el nombre a “Jardín del Gusto Armonioso”, fue quemado en 1860 y no fue hasta el año 1892 del reinado del Emperador Guangxu, cuando se reconstruyó el jardín para que sirviera para pescar y contemplar las bellas flores de Loto. Se puede contemplar un pequeño lago y alrededor varios edificios como terrazas, quioscos, y pabellones conectados entre sí por un pabellón y distintos puentes, un lugar mágico.




Antes de terminar nuestra visita al Palacio de Verano, nos acercamos a la zona Comercial Suzhou que se encuentra a orillas del río Suzhou Creek. Antiguamente el personal de estos comercios eran eunucos y chicas de servicio, la familia imperial venía para hacer las compras aquí pero fue quemado totalmente en 1860 y 1900, en ese tiempo la corte no tenía capacidad económica para la restauración.


En 1986 el gobierno de la ciudad de Pekín invirtió fondos para restablecer el lugar, y cinco años después se recuperó la calle comercial de 600 metros de largo y con 64 comercios.


Aquí encontrarás todo tipo de comercios como casas de té y pasteles, bares y restaurantes, farmacias, casas de empeños, bancas privadas, librerías, anticuarios, etc..., los vendedores se disfrazan con trajes de estilo antiguo.


También se puede pasear en barcas por el río como antiguamente se hacia en la época imperial, es un lugar de un encanto paisajístico maravilloso. La zona es una maravilla para pasear tanto de día como de noche, por las fotos que he visto en internet.


Hasta aquí la visita a este impresionante lugar. Si quieres visitar lo imprescindible, dedícale al menos medio día, ya que tiene muchas cosas que ver, y si quieres verlo a conciencia te llevará un día completo ya que las distancias son grandes, pero merece pagar por verlo y por pasearlo, aunque siempre te quedarás sin ver algo, ya que en todos los rincones hay un monumento, palacio, templo o algo que ver. Para mi ha sido uno de los lugares más bonitos que visitamos en China

