Este día cogimos el ticket de grupo de 24 horas y fuimos al Castillo de Buda. Yo había leido que no merecía la pena coger el funicular, porque es bastante caro (10€ por persona) y que hay escaleras mecánicas, así que fuimos en autobús hasta cruzar el puente de las cadenas y nos dirigimos hacia la izquierda para buscar esas escaleras. Al final no llegamos a encontrar las escaleras mecánicas porque vimos las escaleras normales y subimos andando. Son unos pocos tramos de escaleras y tampoco es para tanto, aunque con el calor nos costó un poquito. El castillo realmente tiene dentro dos museos, uno de historia de Hungría y la Galería Nacional de arte, y elegimos ver el de historia.

Después de comer nos fuimos un día más al apartamento a descansar con aire acondicionado y sobre las 5 nos pusimos otra vez en marcha para ir al balneario Széchenyi. Fuimos en bus hasta la plaza de los héroes, nos acercamos al castillo Vajdahunyad para hacer unas fotos y sobre las 6 entramos al balneario, que cierra a las 8.


Después de media hora o más en la piscina de fuera (hay otra para nadar a la que no fuimos) nos metimos a las piscinas de dentro. Calculo que hay unas 15 y son todas similares, unas un poco más calientes, otras más templadas y alguna muy fría, pero nosotros fuimos pasando por todas ellas y estando un rato corto en cada una. 20 minutos antes de cerrar ya fueron apagando los chorros y avisando que había que salir, pero la verdad es que en esas dos horas nos dio tiempo de pasar por todas las piscinas y disfrutar de este balneario. Aqui una foto hecha a la salida, cuando ya no quedaba nadie.

En invierno con bajas temperaturas debe ser una gozada y tal vez merezca quedarse hasta más tiempo para entrar en alguna sauna, pero en verano no apetece. De todos modos, nos gustó mucho y es muy recomendable también en verano.
Como los balnearios te bajan la tensión y sales cansado aunque no hayas hecho nada, nos fuimos directos al apartamento y cenamos comida del super.
Te mando estrellitas.