Desayunamos y salimos a hacer nuevamente otro walking safari. Durante la caminata vimos varios grupos de herbívoros diferentes incluyendo nuevamente red lechwes.

Observamos un grupo de buitres posados en un árbol cerca de una zona con una densidad relativamente alta de árboles. Nuestro guía nos explicó que aquello podía significar la presencia de leones o incluso un leopardo en las cercanías.
Lo que más le preocupaba era la posibilidad de que los carnívoros no nos vieran a tiempo debido a la vegetación densa; es decir, si los tomábamos por sorpresa podrían reaccionar atacando. Otra posibilidad que mencionó era que un cachorro de félido movido por la curiosidad, se acercara a nosotros, lo que haría que la madre también lo hiciera (aunque con intenciones muy distintas).


Después de una caminata de casi tres horas tomamos el mokoro de regreso al embarcadero principal donde nos esperaba un 4x4 para llevarnos de vuelta a Maun.
Por la tardeya estábamos en la ciudad y aprovechamos para descansar en The waterfront, el mismo en el que nos habíamos hospedado la primera vez.
Si tuviera que resumir la experiencia de estos dos días combinando mokoro y walking safari, diría que mokoro es una actividad relajada, tranquila y paisajística. Permite ver y sentir el Delta desde dentro, navegando en sus aguas calmadas pero no es una actividad emocionante ni enfocada a la observación de fauna .
Es decir, ideal para observar la llanura inundable en su esencia y los diferentes paisajes que se forman, pero si alguien espera una experiencia repleta de avistamientos de animales, probablemente se llevará un chasco.


Por lo que hace al safari caminando tiene su atractivo particular especialmente en Botswana donde en los parques y áreas naturales públicas está prohibido portar armas y la seguridad depende 100% del guía, por lo que es fundamental seguir sus indicaciones al pie de la letra.
No es una actividad centrada en ver grandes cantidades de fauna ni en tener encuentros cercanos con animales pero lo más interesante es la perspectiva diferente que ofrece. En otras palabras, puedes observar detalles que desde un vehículo pasarían desapercibidos como nidos subterráneos de animales, rastros, marcas en los árboles, etc.

En definitiva, estas actividades las pensamos y las orientamos buscando diversificar la oferta de safari (en total, habíamos realizado safaris en 4x4, en barco, caminando y en mokoro).
Dicho esto, mi experiencia me dice que no recomendaría hacer más de un día de mokoro o walking safari en esta zona a menos que estas actividades se hagan con alguna empresa / lodge muy especializados en estos.
Es decir, quizás en otros destinos como South Luangwa en Zambia (o en algún lodge muy especializado de Botswana) donde el walking safari es la joya de la corona, sí que recomendaría más días para hacer esta actividad. Asimismo, hay lodges en el Delta totalmente orientados a las actividades acuáticas, así que en estos quizás sí que recomendaría más actividades de mokoro.