Vamos a por el Meal Deal del día al super y rumbo al Mirador Glenfinnan (a 30´) para ver el tren jacobite. Aunque salimos con suficiente antelación para llegar una hora antes de que pase el tren, el parking ya estaba bastante lleno.
El mejor mirador y desde donde se ve la curva está a unos 15 minutos andando desde el parking y por ahí desperdigados por la montaña se va situando toda la gente a la espera del paso del Expreso de Hogwarts con su máquina a vapor. Pasó sobre las 10:55 aproximadamente. De verdad que es muy entretenido y para los fans de Harry Potter un imprescindible.
La bajada comenzó a llover y entramos en el centro de visitantes para pasar al aseo, ver un poco de la historia de la jura de Glenfinnan y visitar el monumento a Carlos Eduardo Estuardo, Bonnie Prince Charles. Si no leíste la introducción histórica, es el último miembro de la dinastía Estuardo que intentó recuperar el trono del Reino Unido, para ello inició un levantamiento en 1745 fundamentalmente apoyado por los católicos escoceses, e hizo jurarle obediencia a los distintos clanes escoceses, ese juramento tuvo lugar en este lugar donde se encuentra el monumento.

Y siguiendo el viaje para los seguidores de Harry Potter, el lago que hay delante del monumento el Lach Shiel, es el lago que hay delante de Howards.
Siguiendo nuestro itinerario, llegamos a Eilean Donan, unos de los castillos más emblemáticos de Escocia y que recuerda al Mont Sant Michel por su emplazamiento y juego con las mareas. Este castillo también fue escenario de películas, como Los Inmortales. A esta hora de medio día estaba ya casi en marea baja y aprovechamos para comer nuestro picnic en una mesa de merendero.

Aunque a mi marido le apetecía entrar ya y hacer la visita, le convencí para seguir nuestro planning y dejarlo para el día de salida a primera hora de apertura que habría menos gente y tendríamos marea alta, además aún no queda una visita esa tarde: entrar en la isla de Skye por el puente y aprovechar la entrada desde el sur para visitar el hito más al sur antes de llegar a nuestro alojamiento en Portree.
De manera que tras una visita al aseo público del castillo ponemos rumbo a las Fairy pools. Cuando llegamos hace mucho frío y además llueve, así que nos ponemos nuestros impermeables, bufandas y gorros, aprovechamos para pasar al aseo público que cierra a las 17h y son las 16:30, y hacemos la ruta por el sendero que sube a las piscinas de las hadas. El paisaje está muy marrón, y no se si por el frío, lo inestable de la climatología o que estamos acostumbrados a paisajes pirenaicos, pero quizá fue lo que menos gustó a mi familia de todo Skye. La ruta consiste en ver las distintas cascadas y la erosión ocasionada por el río Brittle.


Tras echarle una horita y media subiendo piscinas hasta la vista completa de la montaña emprendemos la bajada y nos vamos a Portree donde buscamos el super como cada día y cenamos en una taberna. Portree nos decepcionó un poco, no llegamos a ver ni el mirador de las casas de colores (lo haríamos al día siguiente) pero la verdad es que no tiene nada y son 4 casas. Un español del albergue donde nos alojamos lo llamó el mayor timo.
Nuestro alojamiento era Booking de Portree Youth Hostel 387 euros. Isle of Skye, Portree, IV51 9EW, Reino Unido. Un albergue con habitación individual con baño propio que contaba con cocina y comedor comunitarios donde podíamos guardar en la nevera nuestras cosas, así que compramos para desayunar al día siguiente.