Día 13 (sábado 19 de julio)
Nos levantamos sobre las 6:15 h, bajamos a desayunar, un desayuno japonés que está bastante bueno, y también hay algunas cosas occidentales. Hacemos el check out, dejamos las mochilas allí, y nos vamos al punto de encuentro a 5 minutos caminando para el Tour del monte Fuji que habíamos contratado meses atrás. Lo hicimos con Fuji Cool Tours, que está recomendada por la cuenta de Instagram de Japón alternativo.
Nos juntamos con un grupo de mexicanos en dos furgonetas de 9 personas. El Tour cuesta 11000 yenes por persona en efectivo y si quieres pagar con tarjeta te cobran comisión.
La verdad es que es súper recomendable. Nos lo hemos pasado genial. Y encima el día ha acompañado un montón. Hemos podido ver el monte Fuji desde todos los lados y en todo su esplendor.
La primera parada ha sido una carretera que acaba porque hay una base militar. Desde allí hemos hecho unas buenas fotos. El guía, llamado Min, nos ha comentado que era lo más cerca que íbamos a estar del monte.
De allí hemos ido a las cascadas
Shiraito Falls. Sin palabras. Preciosas.
La siguiente parada es el lago
Motosu (o Motosuko).
Vamos rodeando con la furgoneta el monte Fuji, con la suerte de que es un día despejado y lo podemos estar viendo todo el rato. Así que no lo perdemos de vista en todo el Tour.
Desde este lago, muy bonito, vamos a la
Narusawa Ice Cave, que está entre 0° y 4°. Suerte que íbamos preparados y llevamos chaquetas que nos abrigan. La visita es muy chula.
Salimos de la cueva y nos metemos en el bosque de Aokigahara. Hacemos un paseo de unos 20-30 minutos. El sitio es espectacular, parece que estés en un bosque muy antiguo, aunque tiene una historia triste, ya que alguien lo puso en una guía de lugares donde suicidarse sin que te encuentren. La verdad es que el bosque este es grandísimo, tiene unos 30 y pico kilómetros, y es fácil perderse. Además, no hay cobertura en absoluto.
De todas formas, como digo, es precioso, y tiene unos senderos muy bien señalizados. Al final del paseo está la Wind Cave, pero no tenemos tiempo de visitarla. Habrá que volver.
Regresamos a la furgoneta y vamos al lago Saiko, donde comemos en un chiringuito, el
Saiko Rest House. Comemos un set de sopa del día, un curry de pollo y un cerdo tonkatsu. Todo buenísimo y muy bien de precio. Hacemos otra vez un montón de fotos del lago, que es precioso y con el Fuji de fondo.
Luego retomamos la ruta y vamos al pueblo
Saiko Iyashi-no-Sato Nemba. Es un pueblo que destruyó y enterró una avalancha de fango en los años 60 del siglo XX, y que han reconstruido para representar un pueblo tradicional como el de Shirakawa-Go (arquitectura Gassho-zukuri). La visita está bien. Aunque aquí hay más turismo. Nos damos una vuelta y nos paseamos por el pequeño museo.
Nos volvemos a montar en el vehículo y nos vamos al santuario
Kitaguchi Hongu Fuji Sengen Shrine, ya sobre las 17h. Es precioso. Espectacular. Y como ya va bajando el día, hay muy poco turismo. Tiene un torii elevado estilo Miyajima que es muy bonito. Es un remanso de paz. La verdad es que da para estar mucho rato, aunque nosotros tenemos el tiempo que tenemos.
De allí seguimos la ruta para ir al último destino del día: Arakurayama Sengen Park, y subir a su
Observation Deck. Subimos un montón de escaleras, y cuando llegamos arriba nos quedamos sin palabras. Es brutal. Seguimos viendo el Fuji despejado, y con unas vistas tremendas. Nos hacemos cien mil fotos, y ya nos volvemos para Mishima. Tour súper completo, vale muchísimo la pena, y si encima te toca un día despejado es increíble.
Teníamos reservado el shinkansen de las 19:24 h, pero llegamos 30 minutos más tarde, así que nos subimos en el primer shinkansen con asientos no reservados, que es un Kodama (jejeje como en la película de Mononoke), y como es sábado va medio vacío. Suponemos que esta línea de tren se ocupa sobre todo en días laborables con las personas trabajadoras que van y vienen de Tokio. Así que nos ponemos juntos, cenamos lo que habíamos comprado en una tienda al lado de la estación, y nos vamos a a Tokio. Nuestro hotel está en Ginza, otro de la cadena Henn Na, pero éste es más sencillo. Es el
Henn na Hotel Tokyo Ginza (
https://www.hennnahotel.com/ginza/). Eso sí, las recepcionistas también son robots.
Hacemos el check in rápidamente, nos dan las maletas que habíamos enviado desde Kioto con el kuroneko, y nos subimos a descansar. Día de diez.