Día 14 (domingo 20 de julio)
Nos levantamos un poco más relajados, sobre las 7:45 h, compramos algo en el súper de al lado, y hacemos el desayuno del hotel, que es bastante sencillo: pan blanco de molde, zumo, leche, café, cereales, bollos industriales y poco más. Es decir, el más flojo de todos los hoteles donde hemos estado. El cansancio ya va pesando. Calores, resfriados,...
A las 10:30 h vamos cerca del santuario Meiji para el free Tour de Civitatis que cogimos hace un tiempo. El guía es un chico colombiano que lleva 4 años viviendo en Japón, y se ha empapado y mimetizado con la cultura de ellos, pero hasta tal punto que casi solo ve las cosas buenas y medio justifica las malas. El Tour no está mal, pero nos gustaron más los otros (el de Kioto con Jordi fue infinitamente mejor para mi gusto).
Sobre las 13:45 h nos damos una vuelta hasta Harajuku y sus calles comerciales, que están a reventar, y nos alejamos del mega follón para irnos al parque Yoyogi, mucho más tranquilo. Lo recorremos paseando por las sombras, ya que el sol aprieta, y salimos por el suroeste, justo delante de donde estos días se celebra un festival brasileño.
De allí seguimos caminando por Shibuya y es la locura. Se nota que es domingo. Nos dirigimos al mega cruce, lo hacemos varias veces con sus correspondientes fotos y vídeos, nos acercamos a la estatua de Hachiko, y volvemos para pasarnos por un sitio de ramen que recomendaban, el
Ichiran. Capturamos el QR para reservar sitio, y por suerte solo hacemos 15 minutos de cola, ya que es bastante tarde para el horario japonés (son las 16:45 h). Este sitio es famoso por el ramen que sirven y porque está abierto 24 horas. El sitio es bastante chulo. Todo el mundo está sentado en sillas a lo largo de una barra, y hay una puertita por donde te sacan lo que pides. Nos comemos dos ramen estándar y uno con extra de chasu y de huevo. Están buenísimos. Cuando salimos hay mucha más cola porque ya es la hora de cenar de los japoneses.
(NOTA. Parece ser que van a abrir un Barcelona un sitio de ramen de esta cadena de Ichiran. Habrá que ir a probarlo).
De allí nos vamos al centro comercial Mega Don Quijote. Tremenda locura. Siete plantas llenas de gente y artículos a Mogollón. Pero hoy toca souvenirs así que nos estamos un buen rato llenando los carritos para acabar en la séptima planta que es la de tax free.
Volvemos al cruce de Shibuya para coger el metro ir a Shinjuku, porque a las 19:30 h hacen un mapping gigante en el edificio del ayuntamiento, que es un rascacielos enorme. El evento se llama Tokio Night & Light. Lo hacen todo julio de este año. No hay muchísima gente y nos podemos tirar en el césped artificial. Nos quedamos a dos pases. Son cada 30 minutos y dura 15 cada pase. Es espectacular, y además vemos varios diferentes. Vale mucha la pena su visita.
De allí volvemos tranquilamente hacia el metro de Shinjuku para ir delante de la salida JR Yamanote de esta estación, ya que ahí hay una pantalla gigante donde proyectan el Giant Cat 3D. Nos pasamos un buen rato haciendo fotos y ya volvemos para casa. Paramos primero en un 7 Eleven enfrente para comprar desayuno para mañana. Día largo y completito.
Día 15 (lunes 21 de julio)
Los días van pasando factura. Estamos todos bastante resfriados (tanto cambio de calor a frío extremo con los A/C de metros y restaurantes) y con Dolores musculares varios. Nos hemos ido poniendo parches en las piernas, parches en la espalda y cosas varias. Así que ya no estamos para madrugar tanto. Nos levantamos a las 8h, desayunamos, y nos vamos a la estación de metro destino Kawagoe. Por suerte tenemos al lado de casa un metro que va directo. El viaje dura 1h20min. Salimos allí, y hace un calor tremendo (36 °C). Así que paraguas, ir por la sombra, spray refrescante y toallitas. Y bebidas isotónicas cada vez que encontramos una máquina.
Vamos siguiendo indicaciones de un Tour de japonismo, y paseamos por el Crea Mall (calle Shin-Tomicho). Aquí probamos los típicos boniatos con miel que hacen en varios formatos: a dados, finos y alargados, fritos, etc. Están muy buenos.
Pasamos por el santuario
Shusseinari Shrine, muy bonito, y luego vamos al
Kawagoe Kumano Shrine. Vemos también el templo
Renkei-ji.
Nos dirigimos luego a la zona del distrito Kurazakuri no Machinami, pero antes paramos en la esquina y entramos en un sitio de fantasía, un restaurante llamado
Koedo Yataimura. Nos tomamos unos boniatos planos fritos mientras vemos como juegan a tiro al peluche (tienen una especie de caseta de tiro allí) y suena a todo trapo la BSO de la Bella y la Bestia en japonés (la canción “Qué Festín!!”). Tremendo todo.
Seguimos la ruta paseando por ese distrito comercial y su abarrotada calle. Paramos delante de una tienda de artículos de vidrio, llamada
Aoitori , y Lourdes y Candela se apuntan a un taller para las 15h. Como aún quedan 40 minutos nos damos una vuelta y vamos a ver la famosa campana
Toki no Kane, que justo toca a las 15h.
Lourdes y Candela se van al taller de joyas con vidrio y yo me quedo en la cafería
Art Elevato, que está al lado y también está recomendada por japonismo. Subo a la primera planta y me tomo un café con leche y una tarta de queso. Bastante caro el café y muy normal. La tarta bastante buena, pero un trozo pequeño. Supongo que pagas el sitio, ya que la decoración es bonita, estilo cafeterías tradicionales europeas. Y con el calor que pega se está bien los 45 minutos que tengo que esperar a que acabe el curso.
Recojo a las chicas, y nos dicen que volvamos en una hora para recoger las joyas que han elaborado, así que nos vamos a dar una vuelta, vamos al templo
Hozenji, y a una tienda de Kimonos donde Lourdes se compra un
haori que está de oferta (la chaqueta que va sobre el kimono). La tienda es muy chula, y está muy bien de precio.
Volvemos a la tienda Aoitori, y Lourdes y Candela acaban sus joyas.
De allí ya volvemos hacia el tren. Paramos en la estación de Ginza, y vamos al edificio Tokio Ginza. Queríamos cenar en el
Kaitenzushi Nemuro Hanamaru Ginza, en la planta 10 del edificio, pero cuando cogemos número con el QR nos salen más de 120 minutos de cola. Así que bajamos a la planta B2 y vemos un sitio de standing sushi que tiene muy buena pinta, y hay poca cola. Se llama
Standing Sushi Nemuro Hanamaru Ginza Branch. Nos esperamos 15 minutos, y podemos coger sitio. ESPECTACULAR!!!!! Pedimos nigiris de fat tuna, de sardina, salmón, de todo. Nos ponemos hasta arriba por 9960 yenes, y el atún es de una calidad excepcional. Nigiris del atún más exquisito por 400 yenes.
De allí ya nos vamos al hotel a poner lavadoras y secadoras y a dormir.
Día 16 (martes 22 de julio)
Día de compras (que odio tremendamente, jaja). Vamos a los almacenes
Mitsukoshi Ginza, donde Lourdes compra cremas de SK-II y de Sisheido (aquí son bastante más baratas que en Barcelona, y encima con el tax free, aunque luego veremos que la terminal dos del aeropuerto de Narita aún son más baratas). Luego vamos de camino a la tienda GU, aunque paramos primero para apuntarnos a la cola del A Happy Pancake (con el típico QR, como siempre). Esta tienda GU es la filial barata de Uniqlo, y tiene 7 plantas. Compramos un poco de todo, y sólo nos da tiempo de mirar en la de Uniqlo antes de ir a comer.
Nos vamos al Happy Pancake y nos pedimos tres platos más las bebidas. Comemos súper bien por 5390 yenes.
De allí volvemos al hotel a preparar las maletas, y cogemos de nuevo el metro para ir a Odaiba, donde tenemos reservada entrada a las 15h en el
teamLab Planets TOKYO DMM. Las cogimos con Klook. Hay bastante cola pero vamos rápido. Había leído por internet que se veía todo en 1h30min, pero te puedes pasar 3 o 4 horas tranquilamente. La zona del agua es tremenda, en la del bosque te puedes pasar mucho rato y el jardín de flores es espectacular. Es una visita super recomendada.
Cuando salimos de allí nos vamos a Akihabara, donde hemos quedado con Vero y Kiko, unos amigos de Barcelona que justo acaban de llegar a Tokio hoy y empiezan las vacaciones.
Cenamos juntos en la planta 8 del centro comercial Yodabashi-Akiba, en un sitio de tonkatsu, el
GYUKATSU Kyoto Katsugyu Akihabara Store. Está todo buenísimo y como siempre por un precio muy bueno.
En ese mismo centro comercial hay un Uniqlo, en la planta 6, así que aprovechamos y compramos algunas cosas.
Luego damos juntos una vuelta por el barrio, por el Electric Town, con todas sus luces. Entramos en un sitio donde hay fotomatones profesionales donde te puedes customizar la foto. Hay incluso secadores de pelo, peines, atrezzo, y un montón de cosas más. Así que nos entretenemos un buen rato a hacer el friki.
De allí ya nos despedimos (con envidia sana, ya que como comenté ellos empiezan justo su viaje de tres semanas por Japón) y nos volvemos al hotel, donde llegamos sobre las 23 h para descansar.
Día 17 (miércoles 23 de julio)
Último día :_(
Nos levantamos sobre las 9h, desayunamos y bajamos las mochilas y maletas para dejarlas en los
lockers y cadenas que hay en la planta baja del hotel.
Nos vamos en metro a Tokyo Station para ver la tienda Ghibli que hay allí dentro de la estación (B1). Es un poco caos aquello, porque hay muchísimas tiendas en 2 o 3 sótanos. La tienda se llama
Ghibli Donguri Republic Tokyo Station. Compramos algunas cosillas y luego vamos paseando hasta el Palacio imperial. Volvemos a la estación y nos vamos a comer algo en el
Hinatomaru Tokyo Station Store (Yaekita Shokudo), otro standing sushi que está buenísimo. Comemos por 6450 yenes, y de allí ya nos volvemos al hotel (sobre las 14h). Cogemos el equipaje y nos vamos al aeropuerto. Vamos en metro hacia Ueno, y allí queremos coger el Narita Express. Yo no sabía que había que reservar asiento, pero por suerte podemos comprar los tickets gastando lo que nos queda en las Pasmo y un poco de efectivo. Tened esto en cuenta. Si queréis coger el Narita Express hay que reservarlo con antelación. Otras opciones de transporte son más baratas, pero se tarda más y hay que coger varios transportes para llegar al aeropuerto.
Llegamos al aeropuerto sobre las 15:40 h, hacemos el proceso de facturación de maletas (el check in lo hice online ayer por la noche), y nos vamos a la puerta de embarque. Por las tiendas del aeropuerto nos acabamos de gastar el efectivo que nos queda, y esperamos un rato.
El vuelo de Narita a Hong Kong va perfecto y llegamos con tiempo de sobra (21.50h).
A las 0:30 h sale el vuelo para Barcelona, y llegamos a casa sin ningún contratiempo.