Primer día por Kuala Lumpur
Pensaba que nos levantaríamos antes por el Jet Lag, pero nos levantamos como normalmente, sobre las 7:30 de la mañana.
La primera visita del día son las Batu Caves, se recomienda ir pronto, para no encontrar mucha gente, pero en este viaje, nos hemos tomado las cosas con mas calma, por lo que no ha sido un viaje de madrugar mucho, hemos ido sobre la marcha, por lo que llegamos al sitio sobre las 9:15 de la mañana, había gente pero no mucha. Aparcamos en el parking sin ningún problema.

Los que si nos decepcionó, fue que la estatua gigante dorada estaba en obras, con un andamio que lo cubría completamente, la verdad fue un chasco, ya que era uno de las imágenes icónicas del viaje, que no podíamos tener. Mi mujer a través de Instagram, vio que había gente que unos días antes salía con la foto, con la deidad Hindú completamente sin obras, pero luego descubrimos que hace meses que estaba así , por lo que la gente, se hace su foto y con algún programa de fotoshop sale la estatua en perfectas condiciones.
Poco a poco subimos las escaleras, en las fotos no lo parece, pero son bastante empinadas.
Las escaleras también estaban de mantenimiento, el carril izquierdo (por decirlo de alguna manera) lo estaban pintando, los 2 carriles centrales eran para subir y el carril derecho se usaba para bajar.

Las chicas llevaban falda o pantalón largo y se pusieron un pareo por los hombros, nadie nos dijo nada, por lo que iniciamos la subida. Había gente descansando en algunos tramos. Nosotros subimos del tirón, arriba recuperamos un poco el aliento, por que subimos sin prisa, pero sin pausa, suerte que no hacía mucho calor aún, supongo que al mediodía será peor.
En la subida casi no nos encontramos con monos, ya dentro de la cueva, vimos algunos pero no muchos. Dentro hay un par de templos, a los que no entramos, parece que en la parte final, donde también se tienen que subir otras escaleras, había obras, no se si en el templo que hay en esa parte o que hacían otra construcción.
No estuvimos mucho tiempo arriba, tal vez 15 o 20 minutos, no vimos nada especial, no nos impresionó mucho que digamos.
Al salir e ir para abajo, vimos que empezaba a subir bastante gente y empezamos a ver monos por todos lados, ahora si hacían acto de presencia.

Antes de marcharnos, entramos en un templo donde vimos algunos monjes rezando.
Las chicas se acercaron un poco a un altar que había y uno de los monjes, les cogió la mano, para ponerles una pulsera que habían hecho, mientras las bendecía o rezaba, para luego ponerles en la frente, con el dedo, la típica mancha roja. Cuando estuvieron bendecidas, me enseñaron la bandeja con dinero para que diéramos una donación o eso pensaba yo, por que en principio quería dar 10 Ringgits, pero el monje, sin hablar, me dijo que 10 ringgits cada pulserita.
Después de la visita a las Batu Caves, teníamos previsto ir al templo chino Chin Swee Cave Temple, del que habíamos visto fotos por internet, que nos llamaron la atención.

Está a las afueras de Kuala Lumpur, en una zona que se llama Gentin Highlands, llena de bosques y montañas. Como teníamos coche de alquiler no miré otras alternativas de transporte, pero me parece que se puede ir en autobús, a parte de Grab o taxi.
En la zona del templo, no hay mucho parking para aparcar, por lo que decidimos dejar el coche en el parking de un pequeño centro comercial, a los pies del templo, que está ubicado en una ladera. Para subir hasta allí tienen un telesférico, que a parte de llegar hasta el templo, también te lleva hasta arriba de la montaña, donde han contruido una ciudad para turistas , con hoteles, casinos, parques de atracciones etc.. Nosotros no llegamos hasta arriba del todo, por que no lo creímos oportuno, supongo que debe ser un Las Vegas a lo Malaio o chino, por que casi todos los turistas o personas que vimos, eran de origen chino.

Nos pensábamos que sería una sitio mas de vistas o para hacer alguna foto, pero vimos que el templo está en pleno funcionamiento, con bastante gente rezando, comprando petardos o poniendo unas mechas o no se como decirlo, de incienso que se va quemando poco a poco, supongo que la gente agradece o pide algo, que le pase en su vida.

El templo y la zona es bonita, si se tiene tiempo o sobran algunos días, es una visita que se puede hacer, para nosotros estuvo bien, pero no lo consideramos un lugar imprescindible para ver.