Hoy hemos dormido las 8 horas del tirón. Ha amanecido sin una sola nube y por la ventana del apartamento se ven ya soldados que van hacia la plaza principal.
Hemos desayunado y a las 9 hemos ido hacia la plaza. Hoy se hace el desfile militar de apertura de las fiestas. Está toda la plaza vallada y la gente se va colocando en los laterales para ver. Por la calle se ve a más de uno vestido de regional, como en todos los países los más bonitos vestidos de regional son los críos. Es curioso porque hay gente que va de regional y uno podría incluso confundirlo por huertanos porque es que llevan un chaleco superparecido con pantalones largos anchos blancos. Hemos estado una hora viendo cómo se iban preparando las unidades del desfile. Lo más tradicional ha sido dos unidades de caballería, el resto militares al uso. Tras un rato viendo el desfile hemos ido para el apartamento, que está al lado, y resulta que se ve mejor desde el balcón del apartamento que desde donde estábamos. Lo cierto es que el apartamento está de lujo ubicado.
Al terminar el desfile hemos ido para la zona del estadio. El estadio está como a 35 minutos andando pero con un sol que ha hecho que se haga penoso llegar. Encima me he confundido y he cogido el camino largo. Al menos hay un huevo de tiendas de CU y GS25, las 24 horas de Corea, y hemos podido parar un poco.
La zona del estadio es donde está todo lo chulo hoy. Comienzan ya lo que llaman “los tres juegos del hombre” y hoy hacen las clasificatorias de cara a mañana. Es el núcleo de las fiestas. Por un lado en el estadio se hace la lucha libre mongola. Hemos pasado a verlo y es un poco locura que no entiendo de momento. En el medio hay como 15 parejas y cada una la sigue un árbitro, todo esto con sus trajes regionales y mientras se hacen cánticos. Cada pareja se coge y no sé cómo sale un ganador de ahí. El ganador se acerca al público haciendo lo que llaman el saludo del águila y, literalmente, hacen el pájaro mientras dan vueltas. Esta noche me pongo con ChatGPT y que me explique qué narices hemos visto. De la lucha hemos pasado al tiro con arco. El único juego en el que también participan mujeres. Esto es también muy fotogénico. Se ponen los lanzadores en una punta del pabellón de tiro con arco y al final del todo hay unas cestas en fila y según a la cesta que le dé tienen más o menos puntos. Los árbitros se ponen al final junto con las cestas y van cantando todo el rato mientras los arqueros disparan. Si aciertan levantan las manos cantando y si fallan se callan y bajan las manos. Es más curiosa la zona de árbitros que de arqueros.
El tercer juego del hombre son los caballos pero eso lo veremos el domingo porque no se hace en Ulán Bator, se hace en un pueblo cercano en la estepa. En cambio hay como un bonus track, un juego que se llama tiro con hueso. Es una paranoia curiosísima. Se sientan todos en una especie de elipse. En un extremo hay como un tapete con huesos, tipo como si fueran bolos, en el otro extremo se ponen los lanzadores de hueso, estos llevan una especie de tabla de madera donde colocan un hueso y con el dedo lo lanzan al otro extremo para derribar los huesos, es literalmente el juego de los gogós versión folklórica total, todo esto complementado con cánticos de ánimo antes de lanzar y todo con sus trajes. Curiosísimo. Del juego de los huesos hemos dado una vuelta por los puestos de los alrededores, ropa tradicional, material para los juegos y muchos puestos de una bebida que se llama airag, que es leche de yegua fermentada con un poco de graduación alcohólica, nos hemos pedido una especie de lata de airag y es como si bebiera yogur natural pero muy muy agrio y con un regusto final que a mí, sinceramente, me sabe a lo que huelen los caballos de ayer, no me ha gustado nada.
Ya cansados y con el sol castigando hemos ido de vuelta al apartamento con la idea de buscar un sitio para comer. A medio camino hemos ido atravesando un parque de atracciones y no hemos podido evitar mntarnos en la noria protocolaria. Son 5 minutillos y siempre hace ilusión montarse. Además te da unas vistas chulísimas de toda la ciudad con unas nubes feas formándose al fondo.
De vuelta al apartamento ha sido imposible encontrar algo para comer, todo lleno o cerrado por las fiestas, hemos terminado pillando en un GS25 unos ramen con bibimbap coreano y nos lo hemos comido en el alojamiento tan tranquilos. Duchita y un rato de descanso incluido.
A la tarde hemos ido a la zona del parque de atracciones. En verano todos los días hacen como una actuación en una especie de yurta gigante que hace de teatro. En Ulán Bator hay como 3 o 4 grupos folklóricos que hacen un espectáculo así. Suele ser una muestra condensada de artes tradicionales mongolas: canto gutural, morin khuur, danza, música de estepa, máscaras tsam de tradición budista y números de contorsión, que en Mongolia tienen mucha fama. Todo 100% para el guiri. Hemos llegado a las 5, las entradas 15 euros cada uno. A las 6 ha empezado y ha resultado muy bonito. Ha empezado con canto gutural típico. Una pasada un tío que hace el canto a la vez que silba, imposible entender cómo se hace. Luego el baile típico mongol, el biyelgee. Música tradicional, una chica haciendo contorsionismo imposible y las máscaras. Éramos todos guiris pero bien contentos hemos terminado. Esto es como las cuevas flamencas de Granada, van guiris pero es que el espectáculo aun así es bonito.
Ya anocheciendo nos hemos metido en un restaurante mongol a cenar. Dos sopas y una especie de empanadilla con ternera y chupito de vodka mongol. A la noche, volviendo al apartamento, ha roto a llover. Parece que lloverá esta noche pero mañana debe respetar el día.
Día 100% folklórico, no nos hemos dejado nada, solo nos ha faltado vestirnos nosotros.







