21 de septiembre de 2026

Amanecemos en Skopje y antes de salir todos me doy una vuelta por los alrededores del alojamiento, pero por la parte menos conocida. Me voy al Bulevard de Sant Celemente de Ohrid que es la "frontera" entre la ciudad nueva y cuidada y el resto.

El Bulevar San Clemente de Ohrid (Bul. Sveti Kliment Ohridski / Булевард Свети Климент Охридски) es una importante y céntrica avenida que cruza el distrito de Centar, conectando zonas clave de la ciudad y pasando cerca de la emblemática Plaza de Macedonia (Ploštad) y del puente Goce Delčev. En su cruce con el Bulevar Partizanski Odredi se encuentra la imponente Catedral de San Clemente de Ohrid, el templo ortodoxo más grande del país, consagrado a la figura histórica de San Clemente. La avenida alberga apartamentos turísticos, cafeterías, bares, comercios y galerías de arte. Algunas fachadas y edificios de este bulevar son conocidos por sus murales y muestras de arte urbano local
Regreso al apartamento, desayunamos y salimos a recoger el coche del parking y a recorrer los escasos 17 km que nos separan del Cañón Matka


Advertencia: Nosotros fuimos un lunes de septiembre, el 21 concretamente, y había bastante gente aunque el día no era muy soleado. Hay muchos autocares que realizan esa excursión a parte de los buses de línea que también llegan y los taxis. Por lo que nosotros optamos por dejar el coche bastante al principio del camino que te lleva hacia el cañón. Querer encontrar aparcamiento en el más cercano a la entrada del cañón es bastante arriesgado: se colapsa rápidamente y los taxista no facilitan que puedas maniobrar por ahí.
Como decía, además de llegar en coche, puedes llegar desde la capital en el autobús 60 que sale de la estación central con un trayecto de unos 45' o en taxi.
El Cañón Matka es uno de los monumentos naturales más visitados de Macedonia del Norte. Ubicado a pocos kilómetros al oeste de Skopie, este desfiladero de unas 5.000 hectáreas ha sido esculpido a lo largo de millones de años por el río Treska, creando un paisaje espectacular de paredes kársticas verticales, aguas de color esmeralda y una biodiversidad fascinante. Además de albergar el lago artificial más antiguo del país (creado por una presa en 1938), es un refugio histórico con monasterios medievales escondidos entre las rocas.
Una vez en el cañón pudimos recorrer el sendero por el acantilado excavado en la roca que va pegado al río. Está protegido con una barandilla, aunque hay algunos tramos bastante expuestos y el estado de conservación es el que hay en todo el país (más bien poco). Aunque el camino sigue avanzando no te permite rodear el cañón; sino que has de volver por el mismo camino.


Después cogimos el barco que incluye la visita a la cueva de Vrelo. Hay dos tipos de recorrido por el cañón, uno que sólo permite navegar y otro, más caro, que incluye la navegación y la entrada en la cueva. Esta embarcación se coge en el embarcadero que queda justo debajo del monasterio de San Andrés. La Cueva de Vrelo de la que a día de hoy, los espeleólogos no han podido determinar su profundidad exacta, aunque se cree que alcanza los 500 metros, lo que la sitúa como una de las cuevas subacuáticas más profundas del planeta. La visita se reduce a una parte bastante pequeña de la cueva que aunque interesante queda algo corta.

Para visitar los monasterios de la zona hay que saber que el de San Andrés es la iglesia ortodoxa por la que se pasa sí o sí en el camino del cañón. Fue construida en 1389 por Andreja, el segundo hijo del rey Volkashin. Contiene unos bonitos frescos de los que no se puede hacer fotos. La entrada es de unos 3€ y que el Monasterio Dormition of the Most Holy Theotokos se encuentra cerca del aparcamiento. Construido a finales del siglo XIV alberga una pequeña iglesia con una cruz en una cúpula hexagonal.
Depende del rato que se le quiera dedicar se puede pasar en esta zona unas cuantas horas. Nosotros volvimos a Skopje al apartamento para por la tarde echar un último vistazo a la ciudad y prepararnos para regresar a Eslovenia.


En ese último paseo nos fuimos por la calle Macedonia, de nuevo, y en una de las calles perpendiculares nos encontramos con el toro de wall street trasladado a Skopje y descubrimos el estado del campanario de la Iglesia San Constantino y de Santa Elena que aunque se pueda leer que está operativo, yo no me subiría.
La conocida réplica del Toro de Wall Street en Skopje es una escultura de bronce oficialmente llamada Bronze Monument of the Big Bull. Fue esculpida por el artista local Darko Dukovski e inaugurada en 2009. Formó parte de la primera fase del polémico y masivo proyecto de remodelación urbanística conocido como "Skopje 2014" Su asombroso parecido con el icónico Charging Bull neoyorquino de Arturo Di Modica desató fuertes críticas locales que la tacharon de plagio injustificado y carente de identidad cultural con la ciudad. Ante la controversia, el autor defendió públicamente su obra argumentando que representa una manifestación de fuerza y un símbolo ancestral de la fertilidad en la antigua Macedonia.

Siguiendo hasta el final de la calle se llega al Museo de la Ciudad de Skopje (Музеј на град Скопје). Fundado en 1949 es uno de los monumentos históricos más conmovedores de la capital de Macedonia del Norte. Su sede actual se encuentra en los restos de la antigua estación de ferrocarril, un edificio de la era yugoslava que quedó parcialmente destruido por el devastador terremoto de 1963. El elemento más emblemático de su fachada es el enorme reloj exterior, cuyas manecillas se detuvieron permanentemente a las 5:17 AM, marcando el momento exacto de la tragedia.


Ya de noche volvimos a la plaza Macedonia para verla iluminada por última vez. Reparamos en el Monumento a Metodija Andonov-Čento Una imponente estatua de mármol blanco situada en la Plaza Macedonia, justo al lado del Palacio Ristić, inaugurada en junio de 2010 como parte del proyecto urbano Skopje 2014. Se erigió en ese punto exacto porque allí se encontraba el antiguo Hotel Macedonia, lugar donde Čento residió mientras ejercía sus funciones políticas.
Fue un líder clave de la resistencia antifascista durante la II Guerra Mundial y se convirtió en el primer presidente del Presidium de la ASNOM (Asamblea Antifascista para la Liberación Nacional de Macedonia), lo que le otorga el estatus histórico de ser considerado el primer presidente de la República Macedonia contemporánea dentro del marco de la Yugoslavia federal. Debido a su firme postura en favor de una mayor independencia e intereses genuinamente macedonios, entró en conflicto directo con las autoridades comunistas yugoslavas de la época, lo que provocó su encarcelamiento en 1946. Su figura histórica no fue completamente rehabilitada de forma oficial hasta la década de 1990, tras la disolución de Yugoslavia.

