En primer lugar indicar que el precio de los vuelos desde Alicante a Zagreb con Ryanair en tarifa familiar fue mil euros aproximadamente. La tarifa familiar para 2 adultos y niños de 10 y 13 incluyó 4 maletas de 10k y una de 20k todas facturadas. Los alojamientos unos 1500 euros.
Coche de alquiler con sixt, un skoda octavia con todos los seguros y llenado de gasolina previo, 1200€ alquiler todo el viaje (2800 km). Combustible algo más barato en Eslovenia y lo más caro es repostar en las autopistas croatas. Cogimos varios peajes (el más largo que cogimos fue de Zagreb a Ploce 34€) por un total aproximado de 45€ más 16€ de la semana de la vignette de Eslovenia. En Dubrovnik y Split aparcamos y nos movimos en Uber.
De Zagreb a Dubrovnik. Parada en supermercados para comprar mucha agua y desayunos. Paramos a comer en Marche en la autopista (comida regular), parada en el mirador de Skradin (muy bonito) y cena en Deak wines cerca de Opuzen de embutidos y conservas, bastante normalito. Después de conducir todo el día, los últimos kilómetros se hacen muy pesados en una carretera de doble sentido. Alojamiento en la zona de Lapad, limpio y justo para descansar.
Desayunamos en la terraza del apartamento y cogimos uber al centro. Hacía mucho calor, cerca de 38 grados e hicimos un walking tour por la mañana con una guía local llamada Sara con civitatis, nos encantó. Al acabar tomamos un helado en la famosa heladería Pepino, los tres que comimos nos encantaron pero el helado de algarroba e higo es la especialidad local y es delicioso.
Continuamos conociendo la zona y comimos en Presa (cevapi y burguers, correcto por 60€ aprox) Todo el centro está lleno de restaurantes y tiendas para turistas.
Por la tarde contratamos una excursión privada en furgón para subir al famoso mirador del restaurante Panorama y sacar unas fotos(40€).
Pensábamos ver las murallas de Dubrovnik a las 18:00 tal y como nos aconsejó la guía pero nos cayó un tormentón y se anuló; lo dejamos para la próxima visita; así que paseamos hasta coger un uber al apartamento. Tomamos un vino en la terraza y fuimos a cenar a Fingerlickers. Buenas frituras y cervezas artesanas, repetimos varias frituras. (50 € aprox) Paseamos por el lujoso puerto de Lapad y a la cama.
Un apunte es que en Dubrovnik el agua de las fuentes sale muy muy fría y está buenísima. Los recuerdos son carísimos.
Salimos pronto hacia Split. Otro bochornoso día de calor, 37 grados. Hay muchas pequeñas calas bonitas hasta Split y todas de guijarros.
Paramos en Zale beach, teníamos reservada una cama balinesa desde antes de salir de España. Es una preciosa playa para hacer snorkel y pasar el día. Llegamos a las 10 y había poca gente pero a las 2 horas estaba llena. Cama balinesa y comida; pulpo, calamares, sardinas, ostras y cervezas 120€ todo. Todo maravilloso hasta que nos cayó una granizada y en medio de una tormenta eléctrica tuvimos que salir corriendo al coche con el café en la mano. La granizada duró 5 minutos pero me dejó varios moratones.
Camino a Split hicimos la turistada de comprar fruta en los puestos del delta del Neretva, no merece la pena por precio y porque los productos están horas y horas al sol perdiendo así todo su sabor y cualidades nutricionales.
Hicimos una pequeña parada en el mirador de los lagos de Bacina y; pensábamos ir por la carretera de la costa pero, como nos entretuvimos más de lo previsto haciendo snorkel en la playa, el tiempo se echó encima y cogimos la autopista.
Llegamos a Split y compramos en supermercado para cenar en la casa. Apartamento muy bonito y práctico. Tenía un aterraza preciosa en la que cenamos.