Era nuestro último día en la gran manzana, por eso decidimos aprovechar y madrugamos mucho para poder ver amanecer desde la famosa playita, junto al Brooklyn Bridge. Nos sacamos la metrocard para un día y nos fuimos para la parada que sale junto al puente. En el trayecto del metro, en el vagón que íbamos salió humo y un poco de fuego, al principio hubo un poco de confusión, porque nadie sabía que pasaba, el tren paró en la siguiente parada y nos hicieron bajar a todos los pasajeros, cogimos el siguiente tren y todo quedó en una anécdota. Después de un paseo llegamos a la playa, al ser tan temprano, hacía bastante frío pero al ver esas vistas se te olvida todo. Las luces de la ciudad aún estaban encendidas cuando llegamos y los primeros rayos de sol, empezaban a brillar. El paisaje seguía mejorando, se escuchaba poco ruido para ser NY,
a veces aparecía el ruido con el paso del metro por el puente de Manhattan. Los rayos de sol empezaban a dar en los cristales de los edificios del Skyline, sobretodo en uno que se veía especialmente bonito. También se reflejaban sobre las tranquilas aguas del East River y Miss Liberty a lo lejos completando el paisaje. En mi opinión esta es una experiencia de las más bonitas que se puede vivir en Manhattan, lástima del frío, porque sino nos hubiéramos quedado mucho más rato, además estábamos completamente solos cosa que dicen que es rara y aprovechamos para hacer bastantes fotos. Hicimos también la famosa foto del Empire desde el ojo del arco del puente de Manhattan, desde mediación de la calle Washington. Un poco más tarde fuimos al embarcadero junto al River Café, y las vistas también eran impresionantes, hicimos otras cuantas fotos. Este sitio está justo enfrente del Pier 17 y los rascacielos se ven perfectos. Además creo que al estar el sol a nuestra espalda las fotos salen aún mejor.







Lo siguiente que hicimos fue subir al puente y cruzarlo paseando disfrutando de las vistas, las escaleras para poder subir están casi a la altura donde el puente se cruza con la calle Prospect.
El paseo fue una gozada con las consiguientes paradas para admirar las vistas y hacer las fotos, no había mucha gente al ser temprano, pero sí mucho tráfico y algunos ciclistas que pasaban rapidísimo. También había algunos corriendo.
Las vistas desde el puente son magnificas, pero además creo que lo especial es poder pasear por un sitio tan emblemático, y que todo el mundo cuando sueña con ir a NY, se imagina paseando por este puente. Nosotros lo disfrutamos mucho y nunca olvidaremos nuestro paseo atravesando este puente.
Al terminar de cruzar el puente, cogimos el metro, fuimos hacia Central Park, para terminar nuestro viaje. La primera parada fue al lago junto al Hotel Plaza y la pista de patinaje con unas vistas muy buenas y con el lago congelado aún más. Este lugar nos recordó a la película de Solo en Casa, cuando Kevin le da las tórtolas a su amiga.


Luego fuimos a la zona del gran lago, pero antes hicimos unas fotos por fuera del Guggenheim, un edificio imponente.

Entramos al parque a la altura del lago Jacqueline Kennedy Onassis, Reservoir. El lago es inmenso y las vistas maravillosas, sobre todo del edificio el Dorado, con sus dos torres.

Estuvimos un rato por esta zona y luego queríamos acabar en el Bow Bridge, unos minutos en esta zona como colofón al viaje, un buen final para mi gusto.

De ahí nos fuimos para el hotel, ya lo teníamos todo preparado, hicimos el check-out en menos de un minuto, todo listo. Cogimos un taxi y al aeropuerto, los controles de seguridad fueron rápidos y el avión hacia Atlanta salió puntual. El avión de Atlanta a Madrid, también puntual y la comida más o menos como en la ida. Todo sin problemas. El resguardo del formulario verde te lo recoge la azafata junto con la tarjeta de embarque.
Para finalizar resaltar lo bien que nos lo hemos pasado, que como ya he dicho, la ciudad ha superado nuestras expectativas e intentaremos volver otra vez, pero seguramente en verano para disfrutar la ciudad en otra estación.
Gracias de nuevo a toda la gente del foro que tanto ayuda a todos los viajeros, como nosotros, y por supuesto espero que este diario le sirva de ayuda a algún viajero, con eso nos conformaríamos.
Saludos a todos los viajeros.