Al día siguiente, bajamos pronto a desayunar.La cola era inmensa y un tanto desorganizada(yo sólo pude desayunar dos veces y pico).El saloon era muy grande y la ambientación vaquera como ya he dicho volvía loca a las chicas. Con todo, salimos muy pronto del hotel y llegamos al parque antes de la hora de entrada. Ahora viene lo bueno, los que pernoctamos en los hoteles Disney tenemos derecho a un pase mediante el cual entras al parque una hora antes que las demás personas. Muy importante dado que si pretendes entrar a atracciones con cola enorme como Buzz Lightyear o Peter Pan adelantas un montón. Nosotros subimos como tres veces a Buzz y un par a Peter Pan antes de las diez de la mañana.

El gusano de Alicia en el País de las Maravillas El gato de Cheshire

Chip con las niñas La carroza de la bella y la bestia
Siguiendo nuestra ruta por el parque, deambulando la verdad,llegamos a la zona clásica de Disney Fantasyland donde están las atracciones de Pinocho,Blancanieves,el mago Merlín con su espada en la roca,etc.¡Qué delicia!Me lo pasé pipa en las atracciones y fuera de ellas probándome sombreros tipo gato de Alicia y piratas y conejos y orejas de ratón Mickey.Iba yo dando saltitos de tienda en tienda hasta que ví un remolino de gente ante la atracción de la espada en la roca.ERAN LAS PRINCESAS DISNEY que habían salido a dar la vuelta de las once y media. Nos metemos en el follón y conseguimos autógrafos de Ariel,de Aurora y ni más ni menos que la Blancanieves besó en la mejilla a la peque....Hala, explícale tú ahora a la peque que no es más que un dibujo animado.
Nos subimos al tren y nos acercamos a la atracción que me gustó más personalmente de todo el parque;la del mundo pequeñito. Subimos entre los dos viajes como veinte veces. Nos metemos en la barca con una pareja de abuelos con nietos e igualmente disfrutaban todos del espectáculo. ¿Sabéis cual es, no?Te suben en una barca y vas pasando por zonas que remedan los continentes del mundo con diversos instrumentos musicales pero todos al fin y al cabo van cantando la misma pegadiza canción(será todo lo ñoña que queráis pero qué bonito....).Tras visitar otra atracción maravillosa como es la zona de Alicia en el País de las Maravillas nos vamos a comer al Pizza Planet para reponer fuerzas. Este restaurante es más fallón pero lo acababan de inaugurar y todavía estaban ajustando el tema.
Por la tarde nos metemos en la mansión encantada, subimos al barco de vapor y a lo lejos vemos salir de una montaña rusa a unos niños de siete años.¡Esta es mi oportunidad de dármelas de valiente ante mis hijas!¿Subimos?...continuaban saliendo niños de siete años..Subimos. La pizza casi me sale por las narices, malditos niños.Habría que denunciar a sus padres por incitar al odio intergeneracional.Si los pillo.Empezó subiendo poco a poco pero cuando agarró velocidad aquello no paraba nunca.¡Dios mío!
Salimos relativamente pronto del parque dado que teníamos entrada para el espectáculo de Bufalo Bill y yo quería darme una vuelta por el famoso restaurante “Planet Hollywood”. El restaurante está bastante bien si te gusta el cine de aventuras pero sino,se puede pasar tranquilamente. Del espectáculo de Bufalo Bill está todo dicho. Entramos a una antesala que remeda los saloones de las ciudades de vaqueros con su sala de juego y tal y nos pasan después al circo donde nos encasquetan un sombrero de vaquero y a gritar. La verdad es que debes dejarte llevar si quieres pasarlo bien. A nosotros nos gustó ver a los búfalos y a los indios...a los rostros pálidos;no,ea!
Cuando salimos,vamos a dar una vuelta por el Disney Village pero las niñas están muy cansadas y nos volvemos al hotel. Mañana dedicaremos el día al otro parque,al Disney Studios.