Hoy es domingo y por tanto toca ir a misa...pero no a una cualquiera sino a una en Harlem, por supuesto.
pese a que existen tour organizados por el Barrio que te llevan a la Misa hemos decidido ir por nuestra cuenta. Hemos escogido una iglesia que creemos no es tan turística pese a que sabemos que encontraremos autobuses de gente en cualquiera de las que escojamos.
Llegamos pronto. No sabemos a que hora empieza la misa pero en todas las guías hemos leído que hay que madrugar y nosotras no lo hemos discutido (
Nada mas llegar subimos al piso de arriba y vemos con cierta alegría que somos las únicas turistas de la zona, aunque ya con la misa empezada desembarcan y suben un par de autobuses. Nos da cierta vergüenza ver el comportamiento de algunos de los recién llegados: no contentos con llegar con la misa empezada, se levantan y cambian de sitio constantemente mostrando una gran falta de respeto por el pastor y los feligreses que siguen la misa.
La misa empieza con una primer parte en la que el coro y el solista son los grandes protagonistas. Rezan con cada una de sus canciones acompañados de palmas, aménes y aleluyas. Acabada este primera parte los dos autobuses se levantan y se marchan a mitad de la misa. Volvemos a quedar los que estábamos al principio para la segunda parte de la misa. Aquí el predicador hace su discurso del que captamos bien poco, la verdad, y se reza en grupo alrededor del predicador. No parece una misa diferente a las convencionales en cuanto al contenido pero ciertamente lo es en cuanto al modo. Una vez la misa ha acabado hemos decidido rememorar nuestra época estudiantil y nos acercamos a la Universidad de Columbia: parece que hemos llegado el día antes al primer día de clase ya que pese a estar ya vacío de gente aún se encuentran las mesas y carpas que guían a los novatos en sus primeros momentos en la Universidad.
La lluvia no ha sido benevolente con nosotras así que tanto Eva y Carol por un lado como nosotras dos por otro, readecuamos nuestras visitas previstas a lugares de interior.
Nosotras hemos decidido visitar el Museo Metropolitano de Arte, el gemelo del Museo Británico en el contienente americano. Aquí te piden unos 20 USD para la entrada de inicio, pero de hecho tu escoges pagar el precio que consideras justo. Estamos hasta que nos cierran, han sido casi 4 horas y aun así nos da la sensación de que no hemos visto nada y que además lo hemos visto super-rápido. Realmente es un museo en el que te podrías pasar todo el día y aun te faltan horas, pero nos han cerrado y ya no tenemos mas días para volver, además son casi las 18h y aun no hemos comido! Devoramos con elegancia (comemos sentadas en un escaparate de Ralph Lauren) unos deliciosos bocadillos de tortilla que hemos preparamos esta misma mañana.
Callejeamos por Madison Avenue y la Quinta Ave., volvemos a entrar en St Patrick y también en el Rockefeller center. Cuando ya se ha hecho de noche, volvemos al apartamento cansadas de otro día sin pausas.