Dejamos el hotel de San Simeon para dirigirnos a Solvang, pueblo ambientado en Dinamarca. Damos una vuelta, muchos edificios tipo escandinavos, molinos de viento ... curioso de ver.


Continuamos el camino dirección Santa Barbara. Es una ciudad muy diferente de las típicas americanas, tiene un aire más español. Subimos a la torre del reloj del palacio de justicia, es un edificio muy bonito y desde arriba hay una vista genial de toda la ciudad.



Comemos en una calle muy agradable, el nombre de la calle es La Arcada. Después de comer dejamos Santa Bárbara y llegamos a Marina del Rey, donde tenemos el hotel (Ramada Limited Marina del Rey), hacia las 15 h. La habitación es muy grande, está muy bien para despedirnos del país, para pasar la última noche. Para entrar en Los Ángeles las autopistas estaban a tope! 6 carriles por sentido! Una bestialidad, y la gente no va muy despacio que digamos...



Descansamos una hora y media en la habitación y luego vamos hacia Santa Monica. Dejamos el coche en el parking de un centro comercial. Tenemos mucha suerte, porque está medio en obras y no hacen pagar, pero si no, para aparcar en Santa Monica, tienes que pagar si o si. Damos una vuelta por Palisades Park, bajamos a la playa a caminar descalzos por la arena y para ver las casitas de los Vigilantes de la Playa, y luego vamos hacia el Pier, donde se encuentra el parque de atracciones.





Queríamos subir a la famosa noria, me hacía mucha ilusión, pero la han cerrado por el viento, qué mala suerte. Es que hace un viento muy fuerte y frío! Damos una vuelta por el parque de atracciones. Dejamos el Pier y vamos al Third Street Promenade a dar una vuelta y cenamos por allí. Comemos una baguette con jamón serrano, mozzarella y tomate natural y unas patatas fritas. La verdad es que teníamos ganas de comer pan del nuestro y jamón, pero lo siento por los americanos, pero el jamón no tiene comparación con el de aquí.
Volvemos al hotel y vamos a un 7-Eleven (los supermercados que te salvan de cualquier situación!) a comprar el desayuno para el día siguiente.
Esta es nuestra última noche de este maravilloso viaje, da mucha pena que se acabe después de tanto tiempo preparándolo y esperando .... pero por otra parte también tenemos ganas de volver a casa y ver a nuestra gente. La verdad es que es una sensación contradictoria ... pero tenemos que volver a la realidad, no hay más vuelta de hoja.