6:20h am. Pleno día. Nos levantamos con energía y ya sí con el chip cambiado de país a país. Tan solo necesitamos 12h para hacerlo.
Desayunamos en una terracita a base de fruta deliciosa (la mejor piña que he comido hasta ahora). cereales y pan, amenizado por el dueño de Pacandé. Seguidamente marchamos para el PN Volcán Poás, a 35' de carretera sinuosa y que nos deja claro desde el principio cómo van a ser el resto del país. Paciencia y tranquilidad.
Por fin llegamos al PN, el cual espera con ansiedad e ilusión porque había visto muchas fotos del lugar, de gran belleza y espectacularidad. Aparcamos e iniciamos un camino por un sendero ascendente acompañado de una vegetación exuberante.
Tras unos 10' de camino, el sendero se acaba para dar paso de inmediato a uno de los fenómenos naturales más hermosos que he tenido la suerte de asistir en lo que llevo de vida. Resulta muy difícil expresar con palabras la espectacularidad del cráter del Poás, pues el día nos regaló unas vitas majestuosas del volcán, con esa laguna color verde-ocre y esas fumarolas tan increíbles que se confundían y mezclaban con las nubes del cielo. En cuanto al ruido que emitía, mejor no comentarlo, pues es muy complicado describirlo, y mejor dejarlo en el típico baúl de los recuerdos que cada uno guarda para esos momentos tan especiales. No obstante, os digo que ahí se veía vida, cosa muy difícil de apreciar cuando vas de senderismo y observas una montaña como tal (excluyendo fauna y vegetación).
Después de bastantes fotos y recrearnos todo lo posible con esas vistas tan difíciles de conseguir. pues todos los ticos coinciden en que es el volcán más difícil de ver porque suele estar muy nublado, realizamos una espectacular caminata hacia otro cráter dentro del mismo parque, llamado Botos, pero que en la actualidad está inactivo. No obstante, tanto el camino como las vistas de la laguna son imprescindibles de ver.
Finalmente una visita al centro de visitantes, souvenirs y cafetería (excelente el bizcocho de natilla con queso). Nuestras 2 primeras horas de turismo ecológico en Costa Rica habían sido inmejorables.
Seguidamente y aprovechando el días (10h30), nos fuimos a ver las Cataratas de la Paz, un lugar majestuoso y que nos dejó también boquiabiertos. Se trata de un enorme complejo natural que cuanta con un aviario (foto más abajo), serpentario, ranario, orquidario, insectario y una casa tica de campo (maravillosa), además de unas jaulas de cristal ocupadas por unos imponentes jaguares y, como no, el espectáculo estrella, un conjunto de 5 cataratas, siendo las 2 primeras impresionantes (la 2ª catarata tiene 38m de caída vertical y puedes colocarte en un mirador que está casi detrás del cañón de agua).
Vamos, que pasamos 3 horas caminando por el paraje, haciendo fotos y fotos y apenas nos dimos cuenta de que nos metimos en la hora del almuerzo. Ah! Una cosa he dejado pasar por alto, para que sirva como prueba de lo bien que lo pasamos. Prácticamente toda la visita se realizó bajo un manto de agua impresionante. Para mí un diluvio, para los ticos... Pura Vida! El caso es que aplicamos el dicho de "al mal tiempo buena cara" y que siga esa filosofía porque nos espera el diluvio universal en estos días.
Abandonamos la zona y tras casi 3 horas de coche, pasamos nuevamente por Alajuela, atravesamos San José (en pleno centro), para llegar a Cartago y hospedarnos "Grandpas' Hotel", una pequeña y acogedora villa compuesta por numerosas cabañitas de madera, ubicada a tan solo 25km del PN Volcán Irazú. Gran alojamiento y pedazo de cena que nos hemos dado en el restaurante de al lado (apenas 300mts), el Restaurante 1910. Vaya lugar tan bonito y vaya servicio tan impecable. Hay que ir a ambos lugares!
Y poco más, pues me apetece ver las fotos y grabaciones del Poás. No quiero pasar por alto la amabilidad tan exagerada del tico. es demasiado. Cada vez que das las gracias por algo, te responden con un "con gusto". Incluso hemos oído con un "con muchísimo gusto". Ojalá todos fuéramos así de educados y corteses.
Desayunamos en una terracita a base de fruta deliciosa (la mejor piña que he comido hasta ahora). cereales y pan, amenizado por el dueño de Pacandé. Seguidamente marchamos para el PN Volcán Poás, a 35' de carretera sinuosa y que nos deja claro desde el principio cómo van a ser el resto del país. Paciencia y tranquilidad.
Por fin llegamos al PN, el cual espera con ansiedad e ilusión porque había visto muchas fotos del lugar, de gran belleza y espectacularidad. Aparcamos e iniciamos un camino por un sendero ascendente acompañado de una vegetación exuberante.
Tras unos 10' de camino, el sendero se acaba para dar paso de inmediato a uno de los fenómenos naturales más hermosos que he tenido la suerte de asistir en lo que llevo de vida. Resulta muy difícil expresar con palabras la espectacularidad del cráter del Poás, pues el día nos regaló unas vitas majestuosas del volcán, con esa laguna color verde-ocre y esas fumarolas tan increíbles que se confundían y mezclaban con las nubes del cielo. En cuanto al ruido que emitía, mejor no comentarlo, pues es muy complicado describirlo, y mejor dejarlo en el típico baúl de los recuerdos que cada uno guarda para esos momentos tan especiales. No obstante, os digo que ahí se veía vida, cosa muy difícil de apreciar cuando vas de senderismo y observas una montaña como tal (excluyendo fauna y vegetación).

Después de bastantes fotos y recrearnos todo lo posible con esas vistas tan difíciles de conseguir. pues todos los ticos coinciden en que es el volcán más difícil de ver porque suele estar muy nublado, realizamos una espectacular caminata hacia otro cráter dentro del mismo parque, llamado Botos, pero que en la actualidad está inactivo. No obstante, tanto el camino como las vistas de la laguna son imprescindibles de ver.
Finalmente una visita al centro de visitantes, souvenirs y cafetería (excelente el bizcocho de natilla con queso). Nuestras 2 primeras horas de turismo ecológico en Costa Rica habían sido inmejorables.
Seguidamente y aprovechando el días (10h30), nos fuimos a ver las Cataratas de la Paz, un lugar majestuoso y que nos dejó también boquiabiertos. Se trata de un enorme complejo natural que cuanta con un aviario (foto más abajo), serpentario, ranario, orquidario, insectario y una casa tica de campo (maravillosa), además de unas jaulas de cristal ocupadas por unos imponentes jaguares y, como no, el espectáculo estrella, un conjunto de 5 cataratas, siendo las 2 primeras impresionantes (la 2ª catarata tiene 38m de caída vertical y puedes colocarte en un mirador que está casi detrás del cañón de agua).

Vamos, que pasamos 3 horas caminando por el paraje, haciendo fotos y fotos y apenas nos dimos cuenta de que nos metimos en la hora del almuerzo. Ah! Una cosa he dejado pasar por alto, para que sirva como prueba de lo bien que lo pasamos. Prácticamente toda la visita se realizó bajo un manto de agua impresionante. Para mí un diluvio, para los ticos... Pura Vida! El caso es que aplicamos el dicho de "al mal tiempo buena cara" y que siga esa filosofía porque nos espera el diluvio universal en estos días.

Abandonamos la zona y tras casi 3 horas de coche, pasamos nuevamente por Alajuela, atravesamos San José (en pleno centro), para llegar a Cartago y hospedarnos "Grandpas' Hotel", una pequeña y acogedora villa compuesta por numerosas cabañitas de madera, ubicada a tan solo 25km del PN Volcán Irazú. Gran alojamiento y pedazo de cena que nos hemos dado en el restaurante de al lado (apenas 300mts), el Restaurante 1910. Vaya lugar tan bonito y vaya servicio tan impecable. Hay que ir a ambos lugares!
Y poco más, pues me apetece ver las fotos y grabaciones del Poás. No quiero pasar por alto la amabilidad tan exagerada del tico. es demasiado. Cada vez que das las gracias por algo, te responden con un "con gusto". Incluso hemos oído con un "con muchísimo gusto". Ojalá todos fuéramos así de educados y corteses.