Ese día decidimos ir a Munich. Fuimos a un P+R que había en un pueblo que empieza por Stald.... . Compramos ticket de transportes para viajero y acompañante válido para todo el día y para el número de viajes que quieras (creo que fueron 12 euros o algo así).
Después de un rato en el andén y de no pasar el tren, hablando con una mujer que había en el andén llegamos a deducir que había obras y no pasaba el tren, o tardaba mucho en pasar por allí. Cogimos el coche y fuimos a otro P+R en la misma ruta, pero más cerca de Munich por si por allí pasase. Este estaba en Solln, y al final resultó ser mejor porque estaba más cerca de Munich (1 euro todo el día).
Cogimos el tren y llegamos a Munich, a la Marienplatz. Llegamos justo a la hora para ver el reloj de autómatas, y después nos fuimos dirección La Residenz.

Estaba nublado/lloviznando. Vimos una iglesia amarilla por fuera, preciosa, que hay enfrente de la Residenz y que sorprende mucho al entrar, porque por dentro es blanca completamente y enorme.

Luego, fuimos paseando al Englisher garten, donde vimos la torre china que hay, y el beergarten alrededor. Nos tomamos una cerveza con unas patatas fritas y volvimos al centro de Munich.

Aquí, vimos la Residenz, que nos gustó, pero es enorme para poder verla toda al detalle que requeriría. Estuvimos en total unas 2 horas.
Después, fuimos a comer a la cervecería Hofbräuhaus del centro de Munich, está en una placita muy chula, Platzl 9. La comida, totalmente recomendable, nos comimos dos platos de algo de cerdo con puré de patatas muy rico todo, con dos cervezas de medio litro cada uno, todo por unos 25 euros (teniendo en cuenta que es una de las cervecerías más típicas de Munich, que está en el centro y Munich es la segunda ciudad más cara de Alemania, nos pareció muy barato).
Subimos a la torre de San Peter, que está enfrente de la Marienplatz y es altísima. No recomendable para gente que tenga claustrofobia, ya que arriba hay muy poco espacio, está muy poco controlado y con mucha gente como subimos nosotros, la verdad es que llega a dar un poco de miedo. Pero las vistas, merecen mucho la pena.

Luego fuimos a ver la Frauenkirche, donde caben más de 2000 personas y que es enorme. Después seguimos dando una vuelta por el centro de Munich, nos comimos un helado en la Karlsplatz y regresamos en el S7 (tren) hacia Solln.
Todo el recorrido en Munich lo hicimos andando y no es excesivamente cansado, es una ciudad muy manejable. Llegamos al apartamento y a dormir para lo que nos esperaba el día siguiente.