En cuanto dejas la ciudad nueva y te adentras en los Sassos te deja sin habla
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Sasso Barisano y Sasso Caveoso … es como si el tiempo se hubiese detenido, todo es tranquilidad y calma (se nota que esta zona de Italia no es muy “comercial”). La visita a los sassos imprescindible.
Estas viviendas excavadas en la roca (sassi) durante los siglos VIII al XIII, sirvieron de refugio a los monjes de Anatolia; en el siglo XV fueron ocupadas por campesinos y a finales del XIX y principios del XX fueron el ejemplo de pobreza y retraso de los campesinos del sur de Italia.
Además de caminar, subir y bajar (sobre todo), se puede ver la iglesia de Santa María di Iris, la de Santa Lucia alle Malve y para hacerse una idea de la vida de los antiguos habitantes de los sassi hay que visitar la Casa-Grotta di Vico Solitario que hoy es un pequeño museo etnológico. Para finalizar un paseo por la Strada dei Sassi que bordea el barranco de Matera.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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La cena de esa noche la hicimos en el restaurante del Hotel Sant’Angelo, muy bonito, con clase, un pequeño caprichito: entrantes variados (como seis cosas diferentes), pasta con atún, carne de la tierra y un poquito de vino. Servicio excelente y buena relación calidad/precio.
Matera: B&B Sax Barisano (www.saxbarisano.it) Una noche 75€
Nosotros estuvimos en un apartamento "dúplex", tenía dos plantas. En la planta baja había un baño y un salón enorme con la cocina integrada y en la parte de arriba la cama.
Limpio y cuidado. Es super tranquilo. En el correo te indican que puedes acercar el coche hasta la puerta para cargar y descargar las maletas. Hay un parking público y también uno privado vigilado (12/15 € al día). El público está bien.
El desayuno te lo ofrecen en un café que tienen los mismos dueños del B&B, con un riquísimo pan de Matera (no podéis dejar de probarlo), queso scamorza, aceite casero, tomatitos y por supuesto café: sencillo pero sabrosísimo ¡¡¡mmmm!!!!