Nos levantamos pronto para ir a buscar el coche de alquiler en Alamo, teníamos reservado un Chevrolet Aveo pero encontramos que el maletero era muy pequeño y para no ir incomodos preferimos coger un Chevrolet tahoe enorme pero un poco caro 1300 $ con GPS, 3 conductores, el seguro. Pero era impresionante el coche.
Después de haber puesto las maletas en el coche y poner en el GPS destino final: Las Vegas. En principio son unas 4 horitas sin entretenerse pero como en el camino nos encontramos un par de outlets , en tiempo se convierte en, bueno depende del tiempo que dedicas a la fabulosa labor de comprar. Así que nosotras tardamos unas 8 horas en llegar a Las Vegas, pequeño.

En el primer outlet dimos un garbeo, pero no compramos sino que comimos unas sabrosas hamburguesas en el In-n-out. Sólo hay tres tipos de hamburguesa: la normal, normal con queso, y la XL. Están muy buenas y es barato.


Finalmente llegamos a la ciudad del vicio. Todo luz y color y cuando por fin llegamos a nuestro hotel el Stratosphere (2 noches 63€ + una entradita para dos días a la torre) después de recorrer todo el strip con la boca abierta. Hacemos el check in, subimos a la habitación y nos encontramos con unos pasillo interminableeeees. La habitación sencilla pero muy acogedora y las camas enooooormes y con vistas a la torre pero también a un muro, por cierto muy bonito.
Dejamos las maletas y las compras y a patear el strip arriba, strip abajo.


Empezamos nuestra ruta de hoteles por el strip. Aunque las distancias entre los hoteles parecen que están cerca, no es verdad. Empezamos por el New York-New York. Dejamos el coche en el supermega parking y a patear. Es uno de los casinos que más nos gusto, las típicas calles de Nueva York, con sus locales para comer y tomar algo, su fachada con los edificios emblemáticos de NYC y como no ,el puente de Brookling.




Nuestro segundo hotel/casino fue el Excalibur donde conocí a Bob esponja el mejor amigo que puedas tener (jajaja). El Excalibur es como el castillo mediaeval de los play mobil.
Del excalibur pasamos a Luxor con su inmensa pirámide que en realidad es el casino y hotel.


Luego cruzamos el strip para ver el Tropicana. La verdad que es uno de los más sencillos y un poco soso, pero es bonito.
Seguimos por el MGM, donde nos quedamos con las ganas de ver los leones, pero pudimos saborear una excelente cena en el Rainforest café. es una jungla con sus animalillos que cobran vida cada media hora. Lo recomiendo, está muy rico y es muy entretenido y si tenéis muchas ganas de postre tienen un Volcán de brownie que te cagas.



Con la barriga bien llena fuimos en busca del car y al hotel a dormir. Me encantan esas camas enormes que tienen los americanos. Dormimos como niños en esas inmensas camas.
