Nos despertamos pronto y descubrimos que a las 7 de mañana ya había gente montada en las atracciones de la torre. Después de una duchita nos fuimos a desayunar en el diner del casino. El sitio ambientado en un diner cake de los años 50. Nos pedimos unas típicas tortitas y el café aguachirri de siempre y pá dentro.
Mientras desayunábamos, los camareros cogieron unos micro y empezaron a cantar sobre todo una mujer negra o afroamericana que tenía un chorro de voz.
Después de coger fuerzas empezamos nuestra visita por los casinos de día y a pie. Error. Cuando estábamos en la siguiente esquina estábamos tan reventados y acalorados que decidimos ir a buscar el coche para movernos.
Vimos el Sahara, circus-curcus, Riviera y algún que otra tienda De souvenir, que son una pasada.
Luego fuimos a un outlet a comprar, Viva el consumismo americano. Ya os podeis imaginar, Levis, adidas, converse, Gap …..
Comimos en el outlet algo de fast food, Panda no sé que. Estaba bien, tampoco para tirar cohetes pero bueno comible.
Después vuelve al hotel a dejar las cosas y tomar un bañito relajante para salir a cenar. Pero antes fuimos a ver las vistas desde la torre del Stratosphere.
Queríamos ver las fuentes del Bellagio, los canales de Venecia y el espectáculo de Treasure island. Pues mi gozo en un pozo porque empezó a caer granizo, unas bolas como canicas, en el desierto. Increible. Esta lluvia nos seguirá por el camino varios días.










