Jueves 28/07: Autobús y Nizhny Novgorod
Cogemos a las 12 de la mañana un autobús que, en 5 horas, nos deja en Nizhny Novgorod. Solo tenemos 4 horas para ver la ciudad pero son suficientes si se aprovecha bien el tiempo. Lo más interesante son las vistas sobre la unión de los ríos Volga y Oka, que es realmente espectacular. También puede verse un interesante Kremlin (gratuito), varios bonitos edificios de finales del XIX, un par de calles agradables: Bolshaya Pokrovskaya (peatonal) e Ilyinka y la iglesia Stroganov. Por falta de tiempo no vamos al monasterio Pecrosky ni a la iglesia de la Anunciación.
Dormimos en el tren nocturno Nizhny Novgorod – Kazan: 1954 Rub (Kupe); 9 h
Viernes 29/07: Kazan
A primera hora de la mañana visitamos la principal atracción de la ciudad: el Kremlin (entrada 33 rub), uno de los más bonitos de Rusia y sitio Unesco. En el interior del recinto hay una iglesia y una mezquita, ambas interesantes, así como alguna construcción agradable de ver, no tiene pérdida y se ve en unas 2 horas.
El otro gran atractivo de la ciudad es la calle Bauman, la principal arteria peatonal de la ciudad, muy animada a todas horas y por la cual se puede pasear tranquilamente para ver a las gentes locales. Alrededor de esta calle se sitúa el centro histórico que, sin ser nada del otro mundo, es agradable para los estándares rusos. Al final de la calle Bauman hay un parque con un gran lago.
También visitamos el museo nacional de la República de Tartarstán (100 Rub), interesante pero con muy pocas explicaciones en inglés.
En total estamos todo el día en la ciudad porque la combinación de trenes no nos deja otra opción, aunque en una mañana se puede ver todo sin problema. El problema que tiene esta ciudad es que está fuera de la ruta principal “transiberiana”, así que hay pocos trenes...es una visita interesante si se quiere echar un día tranquilo, aunque si se va justo de tiempo se puede saltar e ir directamente de Nizhny o de Vladimir a Ekaterinburgo
Tren nocturno Kazan – Ekaterinburgo: 2468 Rub (Kupe); 15,5 h
Sábado 30/07: Ekaterinburgo
Llegamos a la ciudad a media mañana y no podemos aprovechar demasiado el día porque llueve de manera bastante intensa. En total empleamos unas 4-5 horas en ver: el monumento a los caídos en la Guerra de Afganistán (la soviética), la iglesia de la Sangre (construida en el lugar donde fue asesinado el último zar con su familia y corte) y la iglesia de la Ascensión; hacemos un paseo por la zona de la plaza Lenin y por el camino que han hecho junto al río, con un par de monumentos sorprendentes (uno a los Beatles y otro al teclado Querty). Visitamos también una excelente exposición de fotos llamada Best of Russia (50 Rub), que se celebra cada año y en la que se muestran 365 fotos de Rusia enviadas desde todo el país (hay que reservar mínimo 1 h para verla). Nos quedamos con ganas de ver el museo de naturaleza de los Urales, pero está cerrado.
En general la ciudad es muy agradable, de las más interesantes de Siberia. y se puede echar un día sin problemas.
Dormimos en el albergue “Meeting Point”, 300 rublos la noche en habitación compartida. Es bastante justo de espacio si está completo, es de hecho un apartamento pequeño con 1 habitación y literas repartidas entre el salón y la habitación. Por lo demás, la chica que lo lleva es muy maja y nos ayudó a preparar la excursión del día siguiente.
Domingo 31/07: Parque Regional Olenyi Ruchii (Urales)
Alquilamos un coche de 7 plazas con ayuda de la chica del albergue Meeting point (5000 rublos en total, ida y vuelta. Se tarda cerca de hora y cuarto) para que nos lleve y después nos recoja en el Parque Regional “Olenyi Ruchii” (que suelen traducir a inglés como Deer Creek o Deer Streams), que es el punto de los Urales más interesante a una distancia razonable de Ekaterinburgo. Conviene saber que los Urales es una cordillera bastante baja y que Ekaterinburgo está justo junto a la parte central y más plana, así que nadie debe esperar ver grandes montañas. Pagamos 120 rublos por entrar y con un plano descargado por internet nos manejamos relativamente bien dentro del parque, no alquilamos guía. Hacemos la ruta más típica y mejor marcada, que transcurre junto a un río, atravesando unos bosques muy bonitos y con bellos paisajes todo el tiempo. El camino está bastante bien marcado, solo hay que seguir el plano. Hay que cruzar un par de puentes de tablas de madera que se mueven mucho, aunque son más seguros de lo que parecen. La ruta principal termina en una especie de mirador de madera en forma de pirámide. Desde allí se puede continuar avanzando, aunque el camino se vuelve bastante más confuso. En total estamos caminando unas 5 horas; la ruta es sencilla, bastante llana; lo que más impresión puede causar son los puentes. Por lo demás, bonitas vistas aunque las hay muchísimo mejores en cualquier zona pirenaica.
Por la tarde volvemos a Ekaterinburgo y pasamos la noche en el tren nocturno a Omsk: 2685 Rub (Kupe); 12,5 h