Día 18: Victoria Falls – Chobe - Savuti
21 de agosto: Hemos madrugado para cruzar la frontera y llegar a la entrada de Chobe lo antes posible. A las 9 estábamos intentando conseguir alojamiento dentro del parque por nos ha sido imposible, así que solo cogemos las entradas de un día. Nos han aconsejado de probar suerte en alguno de los alojamientos que hay fuera del parque. No lo sabíamos todavía, pero nos esperaba un día muy duro. Empezamos con mal pie, cuando nos equivocamos de dirección y tuvimos que recular 50 km. A pesar de todo, teníamos esperanzas de poder cruzar el parque. Las pistas a menuda que vas avanzando están cada vez en peor estado, más i más tierra y los quilómetros avanzan lentamente.
Hasta que cerca del campamento de Savuti nos quedamos enganchados en la arena y no conseguimos salir de allí no con la reductora. Probamos de poner palos debajo las ruedas, desenterrarlas y nada funcionaba. Al cabo de un rato paso por un camino a unos 30 metros nuestro un 4x4, conseguimos que nos vieran y nos echaron una mano remolcándonos. Cuando conseguimos salir, eran cerca de las 5 de la tarde i nos quedaban unos 70km, sin nosotros realmente saberlo. En Savuti no nos dejaron quedar de ninguna manera, después de rogarles que era muy tarde y no podíamos salir del parque antes de que cerraran. Nos esperaba una contra reloj. A las seis treinta ya había caído el sol y nos quedaban más de 20 km por recorrer. Ya habíamos dejado las carreteras arenosas y ahora eran rocosas, todavía peor. Cada vez el camino se nos hacía más pesado debido al cansancio, la falta de luz y el desanimo. A pesar de esto, teníamos encima un cielo lleno de estrellas.
A las siete conseguimos llegar a la puerta de salida, esta estaba cerrada y allí no había nadie. Nos las tuvimos que ingeniar para abrirla.
Aún nos quedaba otro tanto de quilómetros hasta llegar a un camping. Una hora más tarde encontramos un camping donde nos dijeron que no nos podíamos quedar allí, que ya estaba todo lleno.
Desesperados, fuimos a una de las parcelas y les pedimos a una pareja alemana si les importaba que acampáramos con ellos en su espacio. Nos debían ver la cara de desesperación que nos dijeron que no había ningún problema. Es más, nos invitaron a compartir su cena. Des de aquí les mando un abrazo. Al final, la noche se arreglo.
Día 19: Moremi – Maun
22 de agosto: Nos levantamos más temprano de lo normal, teniendo presente la experiencia de ayer, no queremos volver a llegar tan tarde y nos da miedo que nos vean la gente del camping y nos llamen la atención. Solo llevamos medio depósito de gasolina y no encontraremos ninguna gasolinera hasta Maun, así que no vamos demasiado tranquilos.
Entramos en Moremi y nos informan que gran parte del parque está llena de agua y que hay muchas rutas que son intransitables. Tenemos intención de llegar hasta el tercer puente y volver por otra ruta.
No sabíamos que nos depararía el día. Por suerte hoy tendremos una grata sorpresa. A los pocos quilómetros de entrar al parque, después de ver elefantes i jirafas, nos encontramos delante nuestro un león. Hacía días que íbamos detrás de uno i no había manera. Ara ya nos daba todo igual, tan solo por verlo, ya había merecido la pena el mal rato de ayer. Seguimos visitando el parque y a parte de zonas con arena, también encontramos mucha agua. Por miedo de quedarnos tirados en medio de la nada sin gasolina, decidimos ser prudentes i después del segundo puente damos la vuelta y marchamos hacía Maun. Llegamos temprano y tanteamos el terreno. Que sorpresa nos llevamos cuando por la tarde nos volvimos a encontrar con la pareja de alemanes, está noche la cena corría de nuestra cuenta.
21 de agosto: Hemos madrugado para cruzar la frontera y llegar a la entrada de Chobe lo antes posible. A las 9 estábamos intentando conseguir alojamiento dentro del parque por nos ha sido imposible, así que solo cogemos las entradas de un día. Nos han aconsejado de probar suerte en alguno de los alojamientos que hay fuera del parque. No lo sabíamos todavía, pero nos esperaba un día muy duro. Empezamos con mal pie, cuando nos equivocamos de dirección y tuvimos que recular 50 km. A pesar de todo, teníamos esperanzas de poder cruzar el parque. Las pistas a menuda que vas avanzando están cada vez en peor estado, más i más tierra y los quilómetros avanzan lentamente.
Hasta que cerca del campamento de Savuti nos quedamos enganchados en la arena y no conseguimos salir de allí no con la reductora. Probamos de poner palos debajo las ruedas, desenterrarlas y nada funcionaba. Al cabo de un rato paso por un camino a unos 30 metros nuestro un 4x4, conseguimos que nos vieran y nos echaron una mano remolcándonos. Cuando conseguimos salir, eran cerca de las 5 de la tarde i nos quedaban unos 70km, sin nosotros realmente saberlo. En Savuti no nos dejaron quedar de ninguna manera, después de rogarles que era muy tarde y no podíamos salir del parque antes de que cerraran. Nos esperaba una contra reloj. A las seis treinta ya había caído el sol y nos quedaban más de 20 km por recorrer. Ya habíamos dejado las carreteras arenosas y ahora eran rocosas, todavía peor. Cada vez el camino se nos hacía más pesado debido al cansancio, la falta de luz y el desanimo. A pesar de esto, teníamos encima un cielo lleno de estrellas.
A las siete conseguimos llegar a la puerta de salida, esta estaba cerrada y allí no había nadie. Nos las tuvimos que ingeniar para abrirla.
Aún nos quedaba otro tanto de quilómetros hasta llegar a un camping. Una hora más tarde encontramos un camping donde nos dijeron que no nos podíamos quedar allí, que ya estaba todo lleno.
Desesperados, fuimos a una de las parcelas y les pedimos a una pareja alemana si les importaba que acampáramos con ellos en su espacio. Nos debían ver la cara de desesperación que nos dijeron que no había ningún problema. Es más, nos invitaron a compartir su cena. Des de aquí les mando un abrazo. Al final, la noche se arreglo.
Día 19: Moremi – Maun
22 de agosto: Nos levantamos más temprano de lo normal, teniendo presente la experiencia de ayer, no queremos volver a llegar tan tarde y nos da miedo que nos vean la gente del camping y nos llamen la atención. Solo llevamos medio depósito de gasolina y no encontraremos ninguna gasolinera hasta Maun, así que no vamos demasiado tranquilos.
Entramos en Moremi y nos informan que gran parte del parque está llena de agua y que hay muchas rutas que son intransitables. Tenemos intención de llegar hasta el tercer puente y volver por otra ruta.
No sabíamos que nos depararía el día. Por suerte hoy tendremos una grata sorpresa. A los pocos quilómetros de entrar al parque, después de ver elefantes i jirafas, nos encontramos delante nuestro un león. Hacía días que íbamos detrás de uno i no había manera. Ara ya nos daba todo igual, tan solo por verlo, ya había merecido la pena el mal rato de ayer. Seguimos visitando el parque y a parte de zonas con arena, también encontramos mucha agua. Por miedo de quedarnos tirados en medio de la nada sin gasolina, decidimos ser prudentes i después del segundo puente damos la vuelta y marchamos hacía Maun. Llegamos temprano y tanteamos el terreno. Que sorpresa nos llevamos cuando por la tarde nos volvimos a encontrar con la pareja de alemanes, está noche la cena corría de nuestra cuenta.
