El día salió soleado y por eso decidimos ir directamente al Jungfrau.
Fuimos directamente a Lauterbrunnen para coger el tren que nos llevara a la estación del "Top of Europe". Cuando llegamos a la estación ya se habían vendido todos los tiquets para subir, asi que decidimos subir a la utlima estación en la montaña y hacer desde alli un recorrido. Cogimos el tre desde Lauterbrunnen hasta Kleine Scheidegg nos costó 34.60€ CHF a cada uno. Mereció la pena.

El paisaje desde el tren es brutal, no se como describirlo, el valle con las altas paredes y las cascadas. Conforme se va subiendo se ven las cimas nevadas del Breithorn 3782m, el Mönch 4107m, el Eiger 3970m y el gran Jungfrau 4158m. Al llegar a la estación te encuentras de frente con esas cuatro imponentes montañas. Caminamos por un ancho recorrido hasta Männlichen.


El recorrido ofrece unas vistas preciosas del valle de Grindelwald y la montaña de Eiger. Este camino es muy sencillo lo recorren personas de todas las edades e incluso gente en silla de ruedas.

Pretendiamos bajar a Wengen andando y allí coger el tren para bajar de nuevo a Lauterbrunnen. El camino de bajada estaba vallado así que cogimos un teleferíco para bajar a Wengen(24 CHF). En Wengen vimos a un grupo de suizos vestidos con trajes tipicos y tocando una especie de flauta gigante el Alphorn. Era el día de la fiesta nacional suiza 1 de agosto.

Después visitamos las cascadas del valle, se podía subir a una de ellas y ver como caia el agua.
Cenamos en el restaurante del hotel, al ser la fiesta nacional suiza, había una barra y barbacoa y un conjunto de tres músicos dos acordeones y una guitarra amenizaban la cena.