De nuevo lluvía y hoy tocan ciudades.
Empezamos con Luzerna. Nos ha parecido una ciudad curiosa con sus puentes atalayas llenos de flores. Visitamos el triste león esculpido en piedra. Recorrimos las murallas y subimos a una de sus torres. Recorrimos las calles, me parecieron curiosas las casas con sus fachadas pintadas.

De Luzerna pasamos a ver un pueblecito Engelberg, es un valle singular pero que no nos gustó mucho. De allí fuimos a Brienz y comprobamos lo grande que es el lago. Lo recorrimos por su lado derecho y llegamos a Interlaken. No nos bajamos del coche porque vimos que era un lugar demasiado comercial, preferimos seguir para visitar Thun.

Thun me pareció un lugar entrañable. No pudimos visitar el castillo porque a las 18:30 ya estaba cerrado. Thun tiene dos puentes atalayas mas pequeños que Luzerna pero tambien con flores. Desde uno de ellos cuelga una cuerda de la que se sujetan los jovenes del pueblo para hacer surf. Las calles empredadas y el paseo por el rio es precioso. Allí cenamos un kebab muy rico y volvimos al hotel.