Hoy tocaba ver San Francisco, y como íbamos a caminar mucho decidimos desayunar con fuerza, por lo que fuimos a Lori's Dinner a comernos un plato completito y así aprovechar los descuentos que teníamos. Las tortillas completas del Loris están riquísimas!! Y los Eggs Benedict! Todo buenísimo y grande, si vais hay que pedir el zumo grande, que el pequeño es muy pequeño...

Nuestra primera visita después del desayuno fue la Transamerican Pyramid, que la teníamos muy cerca de donde teníamos el hotel. Es un edificio muy curioso. Como era un día laboral por las calles se veían mucha gente que iba a trabajar a las oficinas del downtown con sus respectivos cafés en la mano y trajeados para una larga jornada laboral. Después hicimos nuestras compras, sobre todo la que más ilusión nos hacía, ya que teníamos un Apple Store cerca no desaprovechamos la ocasión de comprarnos el iPad 2, ejjej, y de paso traernos otro para un amigo. Hicimos un par de compras mas y dejamos todo en el hotel, con un poco de miedo sobre todo por los iPads pero bueno, al final no pasó nada.



Una vez realizadas las compras oportunas fuimos a ver un poco la ciudad de San Francisco. Lo primero que vimos fue el civic center y el city hall. La verdad es que poco tengo que decir de estos sitios. Un ayuntamiento como otro cualquiera sin más.



Después fuimos a ver la Misión Dolores de camino a Castro.

Hacía un calor insoportable y no teníamos muchas ganas de andar pero bueno, hicimos la foto de rigor a la iglesia y fuimos hacia el barrio de Castro cogiendo un bus que nos llevaba allí directos.


Por si la gente no lo sabe, Castro es un barrio donde se exhiben banderas multicolor del emblema gay por todas las farolas y ventanas. Se puede decir que es como el barrio de Chueca de Madrid pero en San Francisco y a lo bestia. La verdad es que es bastante curioso. Ya que estábamos por allí fuimos a comer a un italiano una copiosa ensalada y pasta, todo a lo grande, el camarero era mexicano y estuvo contándonos muy amable sitios para ver y cosas para hacer, en el bar aprovechamos para descansar un poco de la caminata y del calor.
Después de comer nos fuimos a ver las archiconocidas casas victorianas que tanto hemos visto en la serie de Padres forzosos. Nos costó un poco encontrarlas pero valió la pena, ya que para verlas bien nos tumbamos en el césped del parque Buenavista Park que estaba enfrente de las casas donde también se podía ver unas vistas muy bonitas de San Francisco. Allí había gente leyendo, tomando el sol, jugando con el perro, la verdad es que el día que hacía invitaba a disfrutar del parque y de sus vistas.


Después de hacer el perro un rato hicimos camino otra vez, ahora tocaba ver otro de los barrios conocidos de San Francisco. Pasamos del barrio gay al barrio hippie, Haight Ashbury. Este barrio me gustó más, jejej, no por nada, sino porque estaba lleno de pintadas en las paredes muy chulas y escaparates diferentes. La verdad es que las paredes tienen unos grafitis de verdaderos artistas de la calle, preciosos.





Al final de este barrio tan original empezaba el Golden Gate Park. Es inmenso!! Nuestra intención era visitarlo entero pero no estábamos por la labor ya que el calor y el cansancio fueron más fuertes.



Estuvimos dando una vuelta por el parque hasta llegar a unos campos de baseball donde estaban jugando unos chavales un partido, nunca lo habíamos visto en directo y era curioso ver a los niños golpear la pelota e intentar cogerla. No lo hacían nada mal, jejej.


Estuvimos un rato mirando el partido y después nos dirigimos al Japan Garden, que por cierto no entramos al final, nos quedamos por los alrededores, donde había un mini lago con patos y sombraaaa!!! por fin después de mucho rato andar por el sol un poco de sombra, aunque ya era tarde y no tardaría en anochecer, por lo que fuimos a coger el bus que salía desde allí y nos dejaba prácticamente en el hotel.






Esa noche no teníamos ni hambre ni fuerzas para cenar, así que aprovechamos para disfrutar de nuestro juguetito nuevo antes de dormir.