Día 1: 17/08/2011
Por fin llegaba el día! Después de muchas horas invertidas hoy tocaba levantarse muy temprano para disfrutar del viaje que con tantas ganas y esfuerzo habíamos estado esperando y preparando.
Atrás quedaba ya todo el tiempo que habiamos pasado buscando información, leyendo diarios de viajes, mirando fotos por Google de los sitios que íbamos a visitar, haciendo estimaciones de presupuestos, contratando visitas anticipadamente, emails de un lado a otro, decidiendo posibilidades de transportes, leyendo opiniones de los hoteles,... y un sinfín de aspectos que, a los que os gusta viajar como a mi, sabéis que es parte necesaria, imprencindible e igualmente disfrutable de cada viaje.
A lo que voy, que me enrollo, jejeje.
Sueño?? Muchísimo!
Eran las 5 de la mañana y habiamos dormido poquísimo porque en unas horas estaríamos en nuestro primer destino: VENECIA!!Todo lo relativo al vuelo salió muy bien: la facturación, la espera, el vuelo de casi 3 horitas (llegamos un poco más temprano de lo previsto) y recogida de maletas. La verdad es que el aeropuerto de Marco Polo es muy manejable, lo justo en tamaño para no perderte por él pero disfrutando de los servicios necesarios (como curiosidad, una de las cintas de recogida de equipajes tiene los símbolos del casino de Venecia, muy singular sin duda alguna).
Nada más llegar y recoger las maletas, visitilla al WC y directos al mostrador de Hellovenezia para recoger nuestro pase de 72 horas para el Vaporetto. Tuvimos que esperar unos 15 minutos a que llegara el chico del mostrador (bastante desagradable, por cierto) y ya pudimos recoger los dos pases que habiamos comprado desde casa con antelación. Comentar que, aunque justo antes de irnos para Italia se tenía muchas dudas en el foro con el hecho de que este pase no serviría para el autobús nº5 que une Marco Polo con Venecia, nosotros preguntamos y nos dijeron allí mismo que sí servía, asi que sin ningún tipo de problema picamos billetes en el mismo autobús (justo a la salida del aeropuerto) y para Venecia que nos vamos.
Nuestra idea cuando cogimos el vuelo de ida es que pudieramos aprovechar todo el día de llegada para disfrutar de Venecia y sus canales y la verdad es que acertamos, ya que a las 10.15 aprox. estábamos en la Piazzale Roma. POR FIN ESTÁBAMOS EN VENECIA!!
Lo siguiente era ir al hotel, situado justo al ladito de la Piazza San Marco... y primer error!!! Me confundí de dirección en el Vaporetto nº2
El vaporetto nos dejó en la parada de San Zaccaria, a dos pasos de nuestro hotel y a tres pasos de la más famosa plaza de Venecia. Nos fue francamente fácil encontrar el hotel, en una calle muy bulliciosa y llena de tiendas típicas pero que de noche era realmente tranquila (como el resto de Venecia por la noche como después comprobaríamos). Nuestro hotel se llamaba Antigo Trovatore, de 3*. Lo encontramos a un buen precio para estar en Venecia (y no en Mestre) y ni nos lo pensamos. Si bien es cierto que es un hotel sencillo, estaba todo muy limpio, con su suelo de parqué, sus radiadores (aunque os prometo que no hacían falta!!
Como llegamos antes de tiempo al hotel, y nuestra habitación aún no estaba preparada, dejamos las maletas en recepción y nos fuimos a la conquista de la ciudad. Yo llevaba planificado el itinerario de cada día, con su correspondiente mapa de Google Maps indicando los puntos a visitar y el recorrido más o menos establecido. Es realmente útil para calcular los tiempos.
Nuestra primera visita fue coger el Vaporetto y cruzar hasta Santa Maria della Salute. Queríamos dejar la Piazza San Marco para el final, aunque como es lógico, estando tan cerca de ella, pasamos muchísimas veces en nuestra estancia. Santa Maria della Salute impresiona por sus dimensiones, aunque a decir verdad, el interior no nos pareció gran cosa.
Tras ver la Dogana con su blanca y custodiada escultura, empezaba, ahora sí, a recorrer el laberinto que conforman las calles y canales de Venecia. Todo lo que dicen los cientos de foreros es verdad, creedme: os perderéis por las calles de Venecia!!!
Estuvimos recorriendo el Sestiere de Dorsoduro: Palazzo Dario, Gesuati, San Trovaso, Campo de San Barnabá, Ponte dei Pugni,... y callejeando llegamos hasta el Campo Sta. Margherita (Decir que no dedico líneas en exceso a explicar los monumentos, puentes, iglesias, etc. porque para eso tenemos las guias de viajes y nuestro foro, no? Jejeje). Por el camino teniamos ya un poco de hambre, asi que decidimos tomarnos una típica y más que tópica porción de pizza al taglio!! Muy rica, sí señor!
Con la tranquilidad que se respiraba en este Sestiere (no se si porque es un barrio realmente tranquilo o por las horas que eran y la calor que hacía!
A nivel turístico Venecia tiene cuatro cosas destacables: una positiva es que puedes comer y cenar prácticamente a cualquier hora aceptable; la única negativa es que no he visto más turistas unidos en mi vida!!! En serio, no se si es por las calles estrechas o porque todos pasamos por los mismos sitios, pero la sensación es que todo estaba siempre lleno de gente; de esto se desprende la 3ª cuestión positiva: es una de las ciudades en la que te sientes más seguro y no tienes miedo de pasear por sus calles, por muy de noche que se te haga. Por último, aunque os parezca que Venecia es un mundo y debe ser muy grande, lo cierto es que se puede recorrer de punta a punta a pie perfectamente.
Después de callejear, llegamos hasta el Campo Manin y decidimos comer alli: ni bien ni mal, tanto en comida como en precio. Queriamos continuar con nuestro recorrido, no sin antes parar en una creperia que habiamos visto muy cerca anteriormente y que nos había llamdo especialmente la atención, donde nos compramos una de las mejores crepes con Nutella que he probado en mi vida!!!
Nos sentamos en una plazita pequeña y sombría para comernos traquilamente las crepes, aunque tuvimos una compañía no esperada: nuestras amigas las palomas!! Las pobres estaban hambrientas, así que nos entretuvimos en darles unos restillos de las crepes... les gustaba la Nutella más que a mi!!!
Después de esto, yo tenía previsto caminar más y más, y conocer el Sestiere de San Polo, pero dado que era temprano y seguro que anochecía tarde por la época del año que era, nos decidimos a caminar hacia Fondamente Nuove, al norte de la ciudad, para visitar Burano.
Estuve buscando información sobre las islas alrededor de Venecia, y como todas no nos daban tiempo, decidimos visitar Burano, que nos llamaba más la atención que su hermana Murano.
El paseo en barco hasta Burano tarda alrededor de 50 minutos aprox., para un par de veces en Murano y sirve el mismo pase que para los vaporettos. Es un paseo algo largo aunque muy agradable. Por la hora que era, decidimos ponernos en el exterior del Vaporetto... Consecuencia: el menda se quemó el cuello!! 8)
Burano merece una visita, y aunque no es comparable con Venecia, tiene un aire especial. Se recorre fácilmente ya que es pequeñita y, sin la necesidad de grandes monumentos, te enamora en cada rincón. No se tarda mucho en verla, aunque nosotros tardamos más porque no éramos capaces de manejarnos con la Reflex en los juegos de luces y sombras que ofrecen las típicas casas de colores y puentes, y claro, no queríamos irnos sin nuestras fotos del magnífico lugar.
Compramos las típicas postales que nos llevamos siempre de nuestros viajes, nuestra botellita de agua (creo que no he comprado más agua en mi vida!!!) y de vuelta al barquito.
Ya en Venecia, callejeamos dirección al hotel por los Sestieres de Cannaregio y Castello. Una vez en el hotel, una ducha y cenita en la terraza, mirando y remirando cada una de las fotos que habiamos hecho en todo el día!! Mañana más!!!




