En esta etapa de la teoría a la práctica va un trecho, y es que nada como la climatología o los imprevistos (véase mi tobillo) para darse cuenta de que los plannings también sufren cambios e improvisaciones!
El día se levantó lluvioso y con niebla así que el plan de subir al Empire tuvo que cancelarse. Sólo nos quedaba un día más en NYC por lo que si al día siguiente llovía, no nos quedaría más remedio que subir con lluvia (las entradas ya estaban compradas desde España). Nos arriesgamos y dejamos el Empire para el día siguiente.
Así que entre que nos decidíamos y que tardamos bastante más en levantarnos y desayunar, ese día empezamos la ruta más tarde. Decidimos dedicar gran parte de la mañana a hacer shopping para no dejarlo todo para el último día. Fuimos paseando hasta Macy’s en la 34 entre la 7ª y la 8º, de allí a Times Square y de allí nos dirigimos al Upper East Side hacia Bloomingdale’s, Barney’s y Saks… Ya cargaditos seguimos bajando hacia el hotel para descargar los bártulos y de nuevo encaminarnos hacia el norte, esta vez para comer en PJ Clarke’s .
El sitio es una pasada, tan lleno de historia y de los personajes que habrán pasado por ahí… Comimos casi en penumbra y al ritmo de Ella Fitzgerald. Las hamburguesas estaban de 10. Genial!
En teoría esa tarde teníamos pensado hacer un crucero al atardecer de Circle Line Cruises, se coge en la 42 y bordea la isla por el Hudson viendo el skyline iluminarse. Pero como estaba lloviendo pensamos que no lo disfrutaríamos del todo y como se nos había quedado sin hacer el puente de Brooklyn el día que me torcí el tobillo, decidimos dejar el crucero y en su lugar ir a Brooklyn. Estaba claro que con mi pie no podía cruzarme el puente pero por lo menos valía la pena ir en metro hasta allí, pasear por Brooklyn, ver el skyline y volver de nuevo en metro.
Así que eso hicimos. Cogimos el metro hasta York Street y paseamos por Brooklyn. Fuimos hasta el River Café y esperamos ver anochecer en un parque que está al lado. La noche era nebulosa y encima no habían encendido el Empire así que me llevé una sensación algo agridulce.. Me esperaba más y encima recordaba el skyline de la última vez, con sus torres, y claro, no es lo mismo…
Aún así ver el puente ahí mismo y los edificios siempre es un subidón!
Intentamos cenar en Front Pizza (recomendado por la forera Hanna) pero al llegar nos dijeron que justo estaban cerrando (eran las 9) así que ojo con los horarios para los que queráis cenar ahí!
Estábamos cansados, mojados y me dolía mucho el pie así que cogimos el metro de vuelta y decidimos cenar una porción de pizza sentados en Bryant Park. Mirad esta foto desde el parque para que os hagáis una idea de la neblina…