24-5-12 BRYCE CANYON - GREEN RIVER
Green River 29º / 9º
Nos levantamos pronto y como vimos que había cafetera en la habitación, el día anterior compramos un par de magdalenas en el supermercado y desayunamos en la habitación, el café es malísimo, agua sucia, pero con azúcar y leche ya tubo un mínimo aceptable para desayunar.
Hicimos el check out muy rápido y nos dirigimos hacia el resto de los miradores del parque, empezando por el Rainbow Point que está en el extremo del parque y fuimos bajando, ya que los miradores quedan en este lado de la carretera..
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También fuimos a Fairland, que está fuera del parque, nos gustó mucho también y también había un sendero para recorrer, pero mi miedo a las alturas me hizo retroceder.
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Mi previsión era comer en Bryce, pero era pronto y decidimos comer a medio camino de Green River. Ya estaba planeado pasar por las carreteras 12 y 24, ya que también las recomendaban en el foro, sabía que iban a ser muchos kilómetros pero parecía que valían la pena. Y así fue, muchos cambios de paisaje, desde paisaje lunar, a desértico, a rojizo, puertos de montaña... las carreteras son preciosas. Antes de llegar a Escalante vimos un cartel que decía que había un parque estatal de árboles petrificados y decidimos parar a verlo. La sorpresa fue que al llegar vimos que había un lago artificial que ni se intuía desde la carretera. La entrada nos costó 6$ por persona y consta de una ruta circular subiendo el monte, viendo los troncos petrificados que había desperdigados por el suelo y bajar. En total como 1 hora o poco más.
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Ese día me despedí de mis deportivas, ya eran muy viejas, pero al segundo día de excursiones se me despegaron las suelas y se pasaron a mejor vida
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Después paramos a comer a Escalante, en un restaurante a pie de carretera, de color teja/salmón. La hamburguesa muy buena, como todas
Acabamos de comer y estábamos muy cansados, así que cogimos el coche y un poco mas adelante buscamos la sombra de un árbol donde poder aparcar el coche y dormir un poco. Cosa difícil encontrar un árbol suficientemente alto y cerca de la carretera. Pero al final, al lado de un restaurante, encontramos uno y nos echamos unos 45 minutos
. Nos fue genial y menos mal, porqué la paliza de coche que nos esperaba necesitaba que hubiéramos repuesto las fuerzas. Cuando se acabó el paso por las montañas empezaron las rectas interminables, y consultabas el GPS y sabías que todavía te quedaban mas de 2 horas por llegar. *** Imagen borrada de Tinypic ***
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Por fin llegamos a Green River, hacia las 18:00. El hotel era el Green River Terrace, al lado mismo del río, por 100’19 € la noche, con desayuno incluido.
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Hicimos el checkin, el tipo era un tanto curioso, nos dio la llave de la habitación, en el piso superior, y nos encantó! Era enorme, con una cama alta, grande y cómoda, sofá, mesa, balcón, baño con bañera, toallas para la piscina (que no usamos porqué hacía fresco y ya era tarde), microondas, cafetera… Anticuada en cuanto a la decoración, pero en ese momento alucinamos porqué no nos lo esperábamos.
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Bajamos a la zona del jardín, con sillas y tumbonas, césped y a los pies del río. También tiene piscina, que no usamos.
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Después nos fuimos a duchar y salimos a dar una vuelta en coche por el pueblo. Es un pueblo amplio, como todos los pueblos de allí. Que no es que sea grande, pero las calles son anchas, en las parcelas hay mucho espacio. Nos metimos por sus calles para ver como viven, en un parque tienen un misil a modo de monumento.
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Decidimos que para cenar compraríamos algo en un supermercado y cenaríamos en la habitación y compramos un par de bocadillos y una ensalada. Bueno, pasable, nada podía ser peor que la ensalada de pollo de Bryce. Después de cenar dimos un paseo por el jardín y nos fuimos a dormir. Tengo que decir que, para estar al lado de un río, no había ni un mosquito.