Nunca he escrito un diario en mi vida contando mis viajes; siempre los he recordado mirando las miles de fotografías que hice en su día pero esta vez, voy a intentarlo en agradecimiento al foro de los viajeros que tanto me han ayudado en información sobre mi última aventura americana.
Voy a intentarlo hoy que mi memoria esta todavía fresca ya que mi vuelta se produjo tan solo unos días.
Todo empezó hace un año, cuando estando en el aeropuerto de Barajas para iniciar nuestra tan esperada aventura a la costa oeste de estados unidos, la compañía US Airways nos suspendió el vuelo tras embarcar en dos ocasiones en el avión y haciéndonos perder un día de vacaciones en San Francisco con los gastos del transfer y una noche de hotel incluidos.
Tras la puesta de la reclamación a nuestra vuelta y muchos meses de correspondencia con la compañía aérea americana, nos ofrecieron como indemnización 1000 dólares en bonos de vuelo para usarlos con ellos cuando quisiéramos, siempre empleando sus rutas de vuelo.
La cuestión era cuando y como emplearlos… pero rápidamente, nuestras mentes viajeras (somos cinco amigas que siempre vamos juntas a recorrer mundo) empezaron a trazar rutas y al final de varios intentos de combinar el gusto de cada una, la ruta definitiva fue la siguiente:
15 al 17 Junio: Philadelphia
17 al 20 Junio: Washington
20 al 22 Junio: Nueva Orleáns
22 al 24 Junio: Orlando / Disneyworld
24 al 26 Junio: Miami
26 al 27 Junio: Key West
27 al 29 Junio: Miami
Así pues, tras un año de nuestra última estancia en USA, el viernes 15 de Junio 2012 estábamos de nuevo en el aeropuerto de Barajas, cruzando los dedos para que esta vez el vuelo saliese bien y deseando empezar una nueva aventura.
Por fortuna, el vuelo salio a su hora, y las 7 horas de estar encerrada se pasaron bien: una comida a base de pasta, una película a elección en la pantallita individual, juegos y buena lectura hicieron que a las 14’15 hora local aterrizábamos en Philadelphia, con una hora de adelanto sobre la prevista que al final no sirvió de nada porque el control de inmigración fue desesperadamente lento.
Pero bueno, ¡¡¡ ya estábamos pisando suelo yankee!!!!
Para llegar a nuestro hotel, Holliday Inn Express Midtown, teníamos concertado un transfer / monovolumen para las 5 (hay que pensar que viajamos las cinco con un maletón cada una + un trolley lo que hace que los desplazamientos son mas engorrosos si vamos en tren, metro o taxi) y tras realizar una llamada, vino a buscarnos un cochazo tipo Hummer enorme, blanco con un conductor súper simpático…¡¡¡ esto empezaba de lujo!!!
A las 4 y media, ya habíamos hecho el check in en el hotel ( muy recomendable: en la calle Walnut, muy animada, a dos pasos del city hall, con buenas camas y piscina en la planta 7 que nos vino de perlas como veremos mas adelante.)
A pesar que para nuestros cuerpos eran ya las once de la noche, nos fuimos a la calle para callejear los alrededores del hotel y disparar las primeras fotografías; bueno esa era la intención pero al final, nos dimos una buena paliza ¡!
Como he dicho, a la vuela del hotel prácticamente nos dimos de bruce con el bonito edificio del ayuntamiento, con su estatua de bronce de William Penn, fundador de la ciudad que se puede ver desde casi cualquier punto de la ciudad.
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Me encanto: me recordaba mucho los edificios oficiales de Paris, estilo segundo imperio, y rodeado como estaba de rascacielos modernísimos resaltaba todavía más su aspecto señorial.
Al cruzar la calle, pasamos por delante del gran templo masónico que nos causo gran curiosidad: no es frecuente que se hable tan libremente de los masones y menos todavía que erijan un templo en el centro de la ciudad….pero desgraciadamente había que concertar hora para poderlo visitar y nos quedamos con ganas de saber y ver más.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***(vista de la zona financiera)
Continuamos para llegar a la famosa escultura representativa de Philadelphia: el “LOVE” en la plaza JFK con una fuente muy grande, llena de gente y con un ambiente tranquilo, muy diferente al de la noche (ya contaré más adelante).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Tras las consabidas fotos y como no notábamos mucho el cansancio del viaje, seguimos paseando tranquilamente por la avenida de Benjamín Franklin, hasta el museo de arte pensando coger a la vuelta el autobús Splash hasta el centro.
El trayecto se hizo un poco largo, porque el sol todavía calentaba de lo lindo y no encontramos ninguna terracita para sentarnos un rato y tomar alguna bebida refrescante.
Al final llegamos a las famosas escalaras del museo pero antes nos desviamos a la derecha para ir primero a la estatua de Rocky y hacer un poco el ganso emulando para la eternidad la pose del boxeador!!!!
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Para poder afrontar mejor la subida de las escaleras, en una camioneta estacionada frente al museo, nos compramos unos helados de hielo de varios colorines que sabían buenísimos!!!
Merece la pena subir los escalones porque la vista de la ciudad desde arriba es espectacular: la avenida frente a nosotras con la ciudad al fondo, sus rascacielos y la estatua de Benjamín Franklin en el centro nos da una sensación de “déjà vu” por haberlo visto tantas veces en el cine o últimamente en el programa de “Españoles por el mundo”.
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También arriba nos hicimos fotos con las huellas de Rocky y nos estuvimos un buen rato mirando una novia con sus damas de honor y testigos intentando averiguar quien podía ser el novio entre tantos horteras ¡!!!!!!
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Cuando bajamos del museo y fuimos a por el autobús Splash de vuelta…¡ya había acabado su horario! Eran un poco mas de las 7 y media de la tarde asi que poco a poco, volvimos a emprender el camino por la avenida Franklin pero antes de llegar al ayuntamiento nos desviamos a la derecha para llegar hasta Rittenhouse park, una placita encantadora con un ambiente tremendo de gente por las terrazas de los restaurantes y en la plaza. Dimos una vuelta hasta encontrar un restaurante con mesas libres (era viernes noche y se ve que la gente le gusta mucho salir también) y por fin pudimos sentarnos para cenar algo en condiciones ya que llevábamos desde la comida del avión sin comer nada!!!!
Tras una corta sobremesa (ya estamos muy cansadas y el aire acondicionado nos estaba dejando heladas, cosa muy común en la mayoría de los establecimientos como pudimos comprobar a lo largo del viaje), nos fuimos también caminando al hotel, que lo teníamos ya muy cerca, para echarnos a la cama, reventadas en ese primer día de viaje, a mas de las 4 de la mañana según horario español pero con una muy buena impresión de la toma de contacto con Philadelphia.
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