Nos levantamos temprano y bajamos a desayunar ya que tenemos que encontrarnos con Ali para concretar el tema de las excursiones.
Llega puntual, como no puede entrar en el hotel le decimos que nos lleve a algún sitio a tomar un café y así tranquilamente podemos hablar.
Salimos con el coche a la carretera principal y dos hoteles más lejos del nuestro (hay que medir las distancias por hoteles) bajamos por un camino de carros, en medio de cabañas, masais paseando, madre mía que miedo, donde nos hemos metido, que inconscientes que somos, nos vamos con alguien que no conocemos de nada, mi marido y yo nos vamos mirando con cara de circunstancia, al final llegamos a la playa, Ali nos explica que son unos bungalows, que ahora todavía están cerrados pues no hay mucho turismo, en 15 días estarán en pleno rendimiento, por lo tanto no podemos tomar café pero hablamos de las excursiones, yo me había hecho una especie de guía turística (la idea la tome de unos viajeros que se llaman Chavetas) y allí llevaba mucha información incluidos los precios que nos habían dado por e-mail, se queda flipado con la guía, y me dice que si se la puedo regalar, bueno ya veremos si al final de las vacaciones estamos contestos se la daré.
Contratamos con las todas las excursiones:
Mini Safari al Parque Mikumi : 450 € por persona dos días
Especies, Stone Town, Isla prisión: día entero
Safari Blue : día entero
Delfines y Parque Jozani: medio día
Los tres días de excursiones por 310 € para los dos.
Al principio nos pensábamos que era un poco caro, pero la verdad es que al final y viendo el servicio que nos dieron, lo encontramos baratísimo, es dinero, pero no es caro, en todas las excursiones estuvimos los dos solos y nos trataban como si fueramos VIPS o al menos asi nos sentimos.
Quedamos que al día siguiente vendrían a buscarnos a las 6h30 de la mañana para ir al aeropuerto y el dinero del safari teníamos que pagarlo por adelantado, con un poco de miedo se lo dimos.
El resto del día lo dedicamos a recuperar fuerzas después del viaje, a disfrutar del hotel, a descubrir los cocteles y combinados, en definitiva a no hacer nada, o eso es lo que nos pensábamos ya que después de comer se levantó un airillo que hasta hacia frio en la tumbona, así que nos fuimos a caminar por la playa, y caminando, caminando llegamos hasta los bungalows que habíamos estado por la mañana, acompañados, como no, por un par de Chicos de la playa, y por algún que otro masai.
Nos agobió un poco y nos volvimos al hotel, sobre las 5h30 empezamos a ver niños corriendo por la playa, volvían del colegio, que alegría de niños, como corrían y jugaban, los rodillos de pintura pon un palo largo eran coches dirigibles, al paso de los días se convirtió en el momento más alegre y esperado del día, ver la vuelta de los niños del colegio.
Así llegamos a la hora de la puesta de sol, pero como estábamos en la parte este de la isla, allí no hay puesta de sol sobre el mar, un poco decepcionados nos fuimos a arreglar para ir a cenar, el comedor habría a las 7h30 así que allí que nos fuimos a cenar. habían cambiado las mesas de sitio, hoy cenábamos en el comedor y como espectáculo teníamos las danzas masais, nos encantó verlos saltar de esa manera.
Nos acercamos al mar y nos quedamos boca abiertos, no teníamos puesta de sol pero había luna llena que se reflejaba sobre el mar, que maravilla, allí estuvimos un buen rato y nos fuimos a dormir, al día siguiente teníamos una larga jornada por delante
*** Imagen borrada de Tinypic ***