22 AGOSTO: DÍA 7, YOSEMITE
Después de desayunar, vino el casero y nos devolvió la fianza que entregas al principio por si hay algún desperfecto. Escribimos nuestro comentario en el libro que hay en la casa y donde los huéspedes ponen sus opiniones (como Tripadvisor pero manual), todo bueno en nuestro caso, nos despedimos y cargamos el coche rumbo a Yosemite. Nos esperaban unos 300 Km hasta nuestro destino.
La etapa del día era SF-Yosemite-Tioga Pass-Mono Lake-Mammoth Lakes. Está claro que los parques nacionales se merecen visitas de varios días, pero ya sabéis que por algún lado hay que cortar, así que decidimos atravesarlo e ir parando donde nos pidiera el cuerpo, y luego dormir fuera, pero cerca, en Mammoth Lakes.
Llegamos al parque a media mañana sin mayor problema, aunque teníamos nuestras reservas por si había atascos, por si cortaban la carretera por algún incendio y todo lo que algunos forer@s comentaban en sus diarios. Hicimos uso del Pase Anual y fuimos parando y disfrutando del paisaje a nuestro gusto hasta llegar a Yosemite Village. Llegado un momento la carretera se convierte en una única dirección, llegas al Village y luego se vuelve formando un bucle. Es muy fácil de seguir. Desde el momento en que entramos fuimos como locos con ¡mira allí! ¡Para, que hay una catarata! ¡Para, que hay un ciervo! etc. etc.
En la tienda del Village paramos a comprar agua fresca para la comida y algunas cosillas, y nos dispusimos a comer un pic-nic a los pies del Capitán. Llevábamos la nevera con lo que quedó de la casa de SF. Creo que ha sido la comida campestre más impresionante de mi vida. No por lo que comimos, sino por lo que nos rodeaba. Tras tirar la basura en los contenedores que hay a prueba de osos, continuamos camino. Retrocedimos para salir del valle y tomar Tioga Pass, pasando por Toulumme Meadows.
La carretera es impactante porque pasas de los valles rodeados de rocas a atravesar paisajes alpinos, bosques, lagos, algo de nieve y acabas con paisaje casi lunar. La descripción la tenéis en cualquier guía, pero lo que ves se queda contigo para siempre. Las rocas son enormes, fijaos en el tamaño de mi hijo al fondo (si conseguís verlo).
No sé cómo será la entrada por Tioga Pass, pero la salida de Yosemite por allí, hasta que bajas a Mono Lake es espectacular. Y con una pendiente del …
Se acabaron los bosques, ahora el paisaje era casi desértico. Vale la pena parar en el Vista Point que hay al bajar del Tioga Pass y desde donde se divisa todo Mono Lake. Es uno que tiene el Mono Lake Sign y lo podéis localizar en street view de Google maps. Desde allí sólo nos quedaban 50 km hasta Mammoth Lakes.
El paisaje volvió a cambiar pues Mammoth Lakes es una estación de esquí. Localizamos el Motel 6 que teníamos reservado, y lo mejor es que tenía piscina al aire libre…¡¡climatizada!!
Salimos poco después a cenar (la carretera estaba oscura,oscura) y buscamos un poco por allí sin saber muy bien lo que nos íbamos a encontrar. Localizamos algo así como un grupo de bares y restaurantes de estilo alpino y allí aparcamos. Entramos y encontramos un restaurante mexicano muy bueno, que a la vez era bar de copas: Gomez´s. Aparece también en Maps. Cenamos muy bien por 42 $ (propina incluida) para los 4, aunque las raciones fueron muyyy grandes. De hecho el burrito se salía del plato. Dimos luego una vuelta para bajar como fuera la cena, y ¡a dormir!
23 AGOSTO: DÍA 8, DEATH VALLEY Y LAS VEGAS
Madrugamos porque ese día tocaba cruzar Death Valley y llegar hasta Las Vegas. Desayunamos en una pastelería que había frente al Motel 6 (buenísima) y fuimos hasta Lone Pine, donde repostamos antes de cruzar el desierto y compramos en un super para hacernos los sándwiches de la comida (en realidad eran bagels, buenísimos). Era talmente un pueblo de película del oeste. Desde allí parten muchos escaladores que van al Mt Whitney.
Entramos por fin en Death Valley pero en las casetas de entrada al parque nacional no había nadie, o se habían derretido. Como llevábamos el Pase anual nos daba igual, ahora, si no lo llevas no sé dónde lo puedes comprar, o entras y ya está.
El único sitio de todo el viaje donde nos pilló una retención ¿dónde fue?... efectivamente, en pleno desierto y sin una sombra en kilómetros a la redonda. Resulta que estaban de obras en la carretera y sólo circulaban coches en un sentido, por turnos. Nos tocaba esperar 25 minutos en el secarral. La gente bajaba del coche y aprovechaba para hacer fotos, beber, taparse la cabeza, charlar… Se formó una cola de 20 o 25 coches que luego nos fuimos encontrando en las distintas paradas que hicimos.
A nosotros nos gustó mucho el paisaje desértico, tiene un encanto especial… para un día. El calor era tan asfixiante que salíamos, hacíamos unas fotos y volvíamos rápidamente al microclima del aire acondicionado. Tampoco convenía ponerlo muy fuerte porque el coche en las cuestas podía recalentarse y no queríamos sorpresitas. Por lo que vimos, estábamos a unos 50º. La sensación era la misma que sientes al abrir la puerta del horno, no es broma, pero como es tan seco sólo te quema los pulmones, no sudas.
En una de las paradas comimos (dentro del coche) y seguimos marcha. Y me hice un café helado con los sobres de Nescafé que me supo a gloria. Nosotros no nos desviamos hacia Dante´s view porque el calor iba en aumento y suponía casi 2 horas más de camino entre ir y volver. Ya digo… para la próxima. Nos gustaron mucho las rectas interminables y los páramos secos. También las dunas y especialmente Zabriskie point.
Personalmente creo que sí vale la pena atravesar Death Valley, sobre todo porque es algo diferente a lo que conocemos (es como el desierto de Almería o Los Monegros pero a lo bestia). Imaginaos a los colonos cuando se encontraron con aquello y tuvieron que atravesarlo. Lo bonito es el contraste. Cuando llegas a Lone Pine, a una parte de la carretera tienes el desierto, a la otra, los parques nacionales de Sequoia y Kings Canyon.
Cuando salimos de Death Valley fuimos a parar a un ¿pueblo? llamado Amargosa, que nos pareció digno de peli de terror de serie B. En realidad era un grupo de casas. Nos encantó. Entramos a un motel blanco, de estilo mexicano y muy decadente a tomarnos un helado. Luego los dueños volvieron a la mecedora del porche, solamente les faltaba la escopeta y la pipa.
Desde allí a Las Vegas, pasando por Parhump. Sé que en el foro recomendáis llegar al anochecer, cuando la ciudad está encendida, pero queríamos hacer el check in tranquilos por si acaso, y porque necesitábamos urgentemente una ducha!!!
El hotel que elegimos fue el Bally´s. No es temático y no tienes que pagar tarifas de resort ni nada. Para nosotros la relación calidad-precio era estupenda (recordad 23 € cada habitación), pero sobre todo lo elegimos por su ubicación, ya que está en el cogollo del Strip, frente al Bellagio y el Caesar´s Palace. Al ser un hotel relativamente pequeño, llegabas pronto a la habitación. Recuerdo uno en Disneyland París que aborrecimos por los pasillos kilométricos y el tiempo que perdías. Cada cual sabe lo que puede o quiere gastarse en el hotel, pero cuando salió esta oferta, no lo dudamos.
Recordad que hay un hilo abierto para el alojamiento en Las Vegas donde los foreros cuentan TOOOODO. Mejor guía no encontré. Todas las preguntas, páginas web recomendadas, reservas y anulaciones, trucos, ofertas y demás, lo encontraréis allí. Esta era una habitación standard.
Dudamos entre el Bally´s y el Imperial Palace por precio. Me recomendaron en el foro el Bally´s y efectivamente fue mejor. El problema del Imperial Palace es que tiene delante un bar de gritones tipo” ingleses en Lloret”, que le quita todo el glamour.
Ojo, el Bally´s es muy buen hotel para calidad-precio, como he dicho, pero NO si buscáis ambiente joven, pool-party y todo eso. La reserva la hicimos a finales de enero, creo, para agosto, a través de booking. Quedamos muy contentos con el tamaño y la calidad de las habitaciones.
El check in lo hicimos en 5 minutos y como teníamos calor, nos fuimos a la piscina. El coche se lo quedó el valet parking esta primera vez (por bajar maletas y familiarizarnos), las siguientes ya self parking siempre.
Cuando logramos bajar la temperatura corporal, nos arreglamos y ¡A por Las Vegas!... en plan familia, claro. Como teníamos 3 noches por delante, decidimos recorrer los hoteles por las noches, huyendo del sol, y dejar los días para compras, piscina, relax…
Primera noche: desde el Bally´s hacia el sur hasta el Luxor. Decidimos ir paseando, dejándonos llevar por la gente y el ambiente. Entrábamos en los hoteles, paseábamos por los casinos, veíamos el ambiente, los restaurantes, las tiendas… Conectado a nuestro hotel estaba el París, así que sin salir a la calle ya estábamos allí.
Decidimos cenar en el Hard Rock Café. Nos gustó y costó 60 $ los 4 con propina. Luego…camisetas de recuerdo. Ruidoso pero con buena música, buen ambiente y rápido servicio. Tras la cena continuamos nuestro recorrido hasta la 1 (habíamos madrugado) y a descansar.
Después de desayunar, vino el casero y nos devolvió la fianza que entregas al principio por si hay algún desperfecto. Escribimos nuestro comentario en el libro que hay en la casa y donde los huéspedes ponen sus opiniones (como Tripadvisor pero manual), todo bueno en nuestro caso, nos despedimos y cargamos el coche rumbo a Yosemite. Nos esperaban unos 300 Km hasta nuestro destino.
La etapa del día era SF-Yosemite-Tioga Pass-Mono Lake-Mammoth Lakes. Está claro que los parques nacionales se merecen visitas de varios días, pero ya sabéis que por algún lado hay que cortar, así que decidimos atravesarlo e ir parando donde nos pidiera el cuerpo, y luego dormir fuera, pero cerca, en Mammoth Lakes.
Llegamos al parque a media mañana sin mayor problema, aunque teníamos nuestras reservas por si había atascos, por si cortaban la carretera por algún incendio y todo lo que algunos forer@s comentaban en sus diarios. Hicimos uso del Pase Anual y fuimos parando y disfrutando del paisaje a nuestro gusto hasta llegar a Yosemite Village. Llegado un momento la carretera se convierte en una única dirección, llegas al Village y luego se vuelve formando un bucle. Es muy fácil de seguir. Desde el momento en que entramos fuimos como locos con ¡mira allí! ¡Para, que hay una catarata! ¡Para, que hay un ciervo! etc. etc.
En la tienda del Village paramos a comprar agua fresca para la comida y algunas cosillas, y nos dispusimos a comer un pic-nic a los pies del Capitán. Llevábamos la nevera con lo que quedó de la casa de SF. Creo que ha sido la comida campestre más impresionante de mi vida. No por lo que comimos, sino por lo que nos rodeaba. Tras tirar la basura en los contenedores que hay a prueba de osos, continuamos camino. Retrocedimos para salir del valle y tomar Tioga Pass, pasando por Toulumme Meadows.
La carretera es impactante porque pasas de los valles rodeados de rocas a atravesar paisajes alpinos, bosques, lagos, algo de nieve y acabas con paisaje casi lunar. La descripción la tenéis en cualquier guía, pero lo que ves se queda contigo para siempre. Las rocas son enormes, fijaos en el tamaño de mi hijo al fondo (si conseguís verlo).
No sé cómo será la entrada por Tioga Pass, pero la salida de Yosemite por allí, hasta que bajas a Mono Lake es espectacular. Y con una pendiente del …
Se acabaron los bosques, ahora el paisaje era casi desértico. Vale la pena parar en el Vista Point que hay al bajar del Tioga Pass y desde donde se divisa todo Mono Lake. Es uno que tiene el Mono Lake Sign y lo podéis localizar en street view de Google maps. Desde allí sólo nos quedaban 50 km hasta Mammoth Lakes.
El paisaje volvió a cambiar pues Mammoth Lakes es una estación de esquí. Localizamos el Motel 6 que teníamos reservado, y lo mejor es que tenía piscina al aire libre…¡¡climatizada!!
Salimos poco después a cenar (la carretera estaba oscura,oscura) y buscamos un poco por allí sin saber muy bien lo que nos íbamos a encontrar. Localizamos algo así como un grupo de bares y restaurantes de estilo alpino y allí aparcamos. Entramos y encontramos un restaurante mexicano muy bueno, que a la vez era bar de copas: Gomez´s. Aparece también en Maps. Cenamos muy bien por 42 $ (propina incluida) para los 4, aunque las raciones fueron muyyy grandes. De hecho el burrito se salía del plato. Dimos luego una vuelta para bajar como fuera la cena, y ¡a dormir!
23 AGOSTO: DÍA 8, DEATH VALLEY Y LAS VEGAS
Madrugamos porque ese día tocaba cruzar Death Valley y llegar hasta Las Vegas. Desayunamos en una pastelería que había frente al Motel 6 (buenísima) y fuimos hasta Lone Pine, donde repostamos antes de cruzar el desierto y compramos en un super para hacernos los sándwiches de la comida (en realidad eran bagels, buenísimos). Era talmente un pueblo de película del oeste. Desde allí parten muchos escaladores que van al Mt Whitney.
Entramos por fin en Death Valley pero en las casetas de entrada al parque nacional no había nadie, o se habían derretido. Como llevábamos el Pase anual nos daba igual, ahora, si no lo llevas no sé dónde lo puedes comprar, o entras y ya está.
El único sitio de todo el viaje donde nos pilló una retención ¿dónde fue?... efectivamente, en pleno desierto y sin una sombra en kilómetros a la redonda. Resulta que estaban de obras en la carretera y sólo circulaban coches en un sentido, por turnos. Nos tocaba esperar 25 minutos en el secarral. La gente bajaba del coche y aprovechaba para hacer fotos, beber, taparse la cabeza, charlar… Se formó una cola de 20 o 25 coches que luego nos fuimos encontrando en las distintas paradas que hicimos.
A nosotros nos gustó mucho el paisaje desértico, tiene un encanto especial… para un día. El calor era tan asfixiante que salíamos, hacíamos unas fotos y volvíamos rápidamente al microclima del aire acondicionado. Tampoco convenía ponerlo muy fuerte porque el coche en las cuestas podía recalentarse y no queríamos sorpresitas. Por lo que vimos, estábamos a unos 50º. La sensación era la misma que sientes al abrir la puerta del horno, no es broma, pero como es tan seco sólo te quema los pulmones, no sudas.
En una de las paradas comimos (dentro del coche) y seguimos marcha. Y me hice un café helado con los sobres de Nescafé que me supo a gloria. Nosotros no nos desviamos hacia Dante´s view porque el calor iba en aumento y suponía casi 2 horas más de camino entre ir y volver. Ya digo… para la próxima. Nos gustaron mucho las rectas interminables y los páramos secos. También las dunas y especialmente Zabriskie point.
Personalmente creo que sí vale la pena atravesar Death Valley, sobre todo porque es algo diferente a lo que conocemos (es como el desierto de Almería o Los Monegros pero a lo bestia). Imaginaos a los colonos cuando se encontraron con aquello y tuvieron que atravesarlo. Lo bonito es el contraste. Cuando llegas a Lone Pine, a una parte de la carretera tienes el desierto, a la otra, los parques nacionales de Sequoia y Kings Canyon.
Cuando salimos de Death Valley fuimos a parar a un ¿pueblo? llamado Amargosa, que nos pareció digno de peli de terror de serie B. En realidad era un grupo de casas. Nos encantó. Entramos a un motel blanco, de estilo mexicano y muy decadente a tomarnos un helado. Luego los dueños volvieron a la mecedora del porche, solamente les faltaba la escopeta y la pipa.
Desde allí a Las Vegas, pasando por Parhump. Sé que en el foro recomendáis llegar al anochecer, cuando la ciudad está encendida, pero queríamos hacer el check in tranquilos por si acaso, y porque necesitábamos urgentemente una ducha!!!
El hotel que elegimos fue el Bally´s. No es temático y no tienes que pagar tarifas de resort ni nada. Para nosotros la relación calidad-precio era estupenda (recordad 23 € cada habitación), pero sobre todo lo elegimos por su ubicación, ya que está en el cogollo del Strip, frente al Bellagio y el Caesar´s Palace. Al ser un hotel relativamente pequeño, llegabas pronto a la habitación. Recuerdo uno en Disneyland París que aborrecimos por los pasillos kilométricos y el tiempo que perdías. Cada cual sabe lo que puede o quiere gastarse en el hotel, pero cuando salió esta oferta, no lo dudamos.
Recordad que hay un hilo abierto para el alojamiento en Las Vegas donde los foreros cuentan TOOOODO. Mejor guía no encontré. Todas las preguntas, páginas web recomendadas, reservas y anulaciones, trucos, ofertas y demás, lo encontraréis allí. Esta era una habitación standard.
Dudamos entre el Bally´s y el Imperial Palace por precio. Me recomendaron en el foro el Bally´s y efectivamente fue mejor. El problema del Imperial Palace es que tiene delante un bar de gritones tipo” ingleses en Lloret”, que le quita todo el glamour.
Ojo, el Bally´s es muy buen hotel para calidad-precio, como he dicho, pero NO si buscáis ambiente joven, pool-party y todo eso. La reserva la hicimos a finales de enero, creo, para agosto, a través de booking. Quedamos muy contentos con el tamaño y la calidad de las habitaciones.
El check in lo hicimos en 5 minutos y como teníamos calor, nos fuimos a la piscina. El coche se lo quedó el valet parking esta primera vez (por bajar maletas y familiarizarnos), las siguientes ya self parking siempre.
Cuando logramos bajar la temperatura corporal, nos arreglamos y ¡A por Las Vegas!... en plan familia, claro. Como teníamos 3 noches por delante, decidimos recorrer los hoteles por las noches, huyendo del sol, y dejar los días para compras, piscina, relax…
Primera noche: desde el Bally´s hacia el sur hasta el Luxor. Decidimos ir paseando, dejándonos llevar por la gente y el ambiente. Entrábamos en los hoteles, paseábamos por los casinos, veíamos el ambiente, los restaurantes, las tiendas… Conectado a nuestro hotel estaba el París, así que sin salir a la calle ya estábamos allí.
Decidimos cenar en el Hard Rock Café. Nos gustó y costó 60 $ los 4 con propina. Luego…camisetas de recuerdo. Ruidoso pero con buena música, buen ambiente y rápido servicio. Tras la cena continuamos nuestro recorrido hasta la 1 (habíamos madrugado) y a descansar.













