20 AGOSTO: DÍA 5, 49 MILES DRIVE, SHOPPING Y LOMBARD STREET
Durante el desayuno pensamos que sería una buena ocasión hacer ese día la 49 Miles Drive, o al menos parte de ella ya que estábamos lanzadísimos a conducir por la ciudad. Comenzamos cerca de casa, en el Golden Gate park y de allí marchamos hacia Twin Peaks. Si disponéis de vehículo es una manera magnífica de ver TOOODA la ciudad. Tanto que al final desistimos de hacerla entera y sólo nos centramos en lo más interesante. En Internet tenéis la información necesaria, planos incluidos. La ruta está señalizada con un logotipo propio (la cara de una gaviota), pero no es fácil de encontrar, es mejor seguir el plano.
La ruta es bonita de hacer porque vas viendo barrios muy diferentes de la ciudad, subiendo y bajando las cuestas, cambiando de aspecto las calles… Ves zonas populares como Mission, otras más de moda como Castro, o étnicas como Japan town o Chinatown, o Lombard, Alamo Sq, Presidio etc. A nosotros nos gustaron mucho Marina, Pacific Heights, Russian Hill y toda esa zona. Son zonas residenciales alejadas del bullicio y del tráfico del Downtown.
Como os habréis dado cuenta, nos gusta mucho callejear y perdernos por donde sea. En otros viajes los museos tienen preferencia, pero con adolescentes y en USA, lo mejor es lanzarse a la calle y quemar adrenalina. Como hemos visto todos en el foro, la cultura está en cualquier parte y se aprende tanto viajando si estás dispuesto a empaparte de lo que tienes alrededor…
Bueno, pues llegamos a la cima de Twin Peaks sonando Cream por los altavoces y al girar una curva toda la ciudad estaba a nuestros pies.
Os recomendamos ir cuando observéis el cielo y digáis: bueno, hoy veo la colina de enfrente. Si tenéis varios días vale la pena trastocar el plan para tomar esa decisión rápidamente y subir, porque nunca sabes si la boina de niebla avanzará? Se quedará? Te tragará?
Tras bajar, marchamos a Castro y allí estuvimos paseando y comprando algunas cosillas.
Seguimos la 49 visitando algunas de las zonas que citamos antes y al final decidimos ir a comer a uno de los hitos del foro: Lori´s Dinner. La verdad es que nos gustó el sitio, y además llevábamos el descuento del 20% impreso. La comida es americana. Hay ensaladas, sándwiches muy variados, hamburguesas de buena calidad, pollo etc. Es divertido porque está ambientado en los 50´ y tiene una decoración perfecta. El precio de la comida fue de 50 $ propina incluida. Pedimos 4 platos, tap water y nada de postre porque no nos cabía. Os ponemos foto para que os hagáis idea de las raciones.
Se me olvidaba decir que estábamos cerca de Union Sq. En plena zona comercial. Decidimos separarnos después de comer y darnos tarde libre para que cada uno hiciera lo que quisiera. Unos visitaron el Cable Car Museum y “otras” fuimos a comprobar qué se cocía por aquellos andurriales, es decir, que nos fuimos de compras. Primero recorrimos el barrio para ver el ambiente, los músicos callejeros, el cambio de dirección del tranvía, los almacenes o tiendas que no conocíamos… Hay para todos los gustos. Entramos a Macy´s y nos hicimos el pase o pasaporte para turistas visitantes en el centro de atención al cliente. Te da un 10% de descuento sobre el precio marcado y sólo necesitas tu pasaporte y 5 minutos. Era agosto y época de remate final de rebajas, si le sumas el 10% adicional ¿Quién iba a poder resistirse?
Si buscas bien hay auténticos chollos en marcas como Ralph Lauren o Levi´s o Tommy Hillfiger, que son las autóctonas. Mejores precios incluso que en los outlets de Las Vegas o que en las tiendas propias.
Aparte de Macy's, la zona está llena de tiendas, muchas de las cuales no se encuentran en España o están más caras. Una de ellas es Forever 21, cadena bastante exitosa en EEUU, y que es tipo Zara pero más juvenil. Aunque por supuesto se encuentra ropa de todo tipo, barata y con tallas para todo el mundo. A nosotras nos encantó. Además están American Apparel, Hollister/Abercrombie, Urban Outfitters...todas a mejor precio que en España.
Volvimos a pasear por Chinatown curioseando en las tiendas, las farmacias, las herboristerías… y encontramos cosas tan extrañas como éstas.
De ahí nos fuimos al Guitar Center de SF (1645 Van Ness Av.), paraíso para guitarreros y músicos en general, y nos tiramos allí más de una hora.
Al final de la tarde decidimos bajar Lombard St con el coche, y tuvimos la suerte de entrar justo por la calle Hyde, el cruce donde empieza la famosa cuesta. Digo suerte porque la cola venía de Lombard y cruces anteriores. Así que Hyde es buen punto de entrada. Estaba a tope de turistas… como nosotros. Estaba tan emocionada que bajé corriendo del coche para hacer una foto desde la base de la calle, tropecé y me caí en plancha. Me tuvieron que levantar entre varios porque pensé que me había dejado la rodilla en la acera. Hielos, antiinflamatorios (que llevaba en el botiquín, IMPORTANTE llevar) y un poco de betadine hicieron el resto. A pesar de llevar seguro médico, no me hacía ninguna ilusión estrenarlo.
Ya empezaba a anochecer, así que nos fuimos a nuestro querido Andronico´s para hacernos una cena de a base de pasta, ensalada, quesos americanos, fruta y helado. Vamos, que tampoco nos privamos de nada.
21 AGOSTO: DÍA 6, MUIR WOODS Y SAUSALITO
Para el domingo reservamos la excursión fuera de la ciudad. Dado que no íbamos a ver sequoias en Yosemite por no visitar Mariposa, decidimos ir a Muir Woods y luego a comer a Sausalito.
Cruzamos por fin el Golden Gate y paramos un rato en Vista Point para disfrutar de la panorámica y hacer fotografías. El día era nublado, con ese microclima que tiene la ciudad. Un mar de nubes avanzaba desde el Pacífico y de repente dejabas de ver la parte superior del puente. Era agosto y llevábamos suéter, chubasquero-cortavientos y pañuelo enrollado al cuello. Por supuesto calcetín y zapato cerrado. Nada sobraba. ¡Menos mal que el día anterior habíamos subido a Twin Peaks!!
Vimos a mucha gente cruzar el puente en bici. Es una buena opción alquilarla, llegar a Sausalito y luego volverte en Ferry. Pero como no se puede hacer todo…
Lo de las sequoias era algo que tenía pendiente desde que era pequeña y estudiando geografía me encontré en el libro una foto de un árbol gigante y un señor pequeñito a sus pies. Durante años he recordado esa imagen y ahora estaba cerca de verla en realidad. Parecerá una tontería, pero estaba muy emocionada.
La carretera hasta el parque nacional Muir Woods está muy bien señalizada Recomiendo llegar pronto porque el parking es pequeño y toca aparcar en la cuneta a lo largo de un kilómetro. Nosotros llegamos sobre las 10,30 y ya nos tocó caminar un buen trecho. También es verdad que era domingo y eso hace que haya más gente.
Allí utilizamos por primera vez el Pase Anual de las parques nacionales. Lo enseñas junto con tu identificación, miran la firma y ¡adentro! Aunque entras andando y no en coche, se sobreentiende que es para el grupo que te acompaña.
¿Qué deciros de mi sensación al estar allí? Lo que más me impresionó fue el silencio y la tranquilidad del bosque. Yo no sé dónde estaban los ocupantes de los coches de fuera, si los habían abducido o si estaban triscando por otros lares, porque caminando por los senderos había muy poca gente.
Entramos en la cafetería a tomarnos ¡¡¡Un chocolate calentito!!! Y a mirar un poco los souvenirs y todo eso.
Si os gusta la naturaleza disfrutaréis mucho del paseo, que además lleva marcado el recorrido en un plano y así puedes identificar los grupos de árboles. Toda la descripción la tenéis en internet, yo os cuento que recuerdo el olor, el silencio, el inmenso tamaño de los árboles…. En fin, que disfruté.
Nos lo pasamos muy bien haciéndonos fotos de esas que pareces una mosca junto a algo muy grande, o intentando abarcar un hueco en el tronco. Sólo se puede acceder a algunos árboles, porque el recorrido está vallado con madera, todo muy integrado y nada agresivo con el paisaje. Se preserva así el sotobosque, porque imaginaos si todos fuéramos por allí pisando o comiendo por donde fuera.
El recorrido nos duró un buen rato, así que decidimos ir a comer a Sausalito, y de paso disfrutar de la bahía, del puerto, de las casas flotantes…
Otro hito del foro: la famosa hamburguesería con toldo verde que menciona tanta gente en los diarios. Es fácil de encontrar, pues sin llevar nosotros más referencia que el toldo y que estaba frente al parking del puerto, la encontramos. Bueno, también influyó la cola que tenía y que nos hizo preguntarnos ¿Qué regalan aquí?
Por narices que comíamos allí, así que los jóvenes hicieron la cola y compraron la comida, mientras los mayores intentábamos descifrar cómo se aparcaba y se pagaba en aquellas máquinas infernales. Creíamos que eran como las de la O.R.A., pero resulta que tenías que introducir el código de la plaza sobre la que estabas aparcado y que no vimos porque estaba el coche encima. Un amable lugareño nos ilustró, y luego nosotros enseñamos a otros que vinieron detrás y así sucesivamente. Debía ser algo tipo “cadena de favores” o cámara oculta porque no os imagináis la animación que había alrededor de los parquímetros.
Con las hamburguesas, las patatas y las bebidas en nuestro poder, fuimos a sentarnos junto al mar para disfrutar del pic-nic de lujo. Precio total de la comida (sin propina porque era para llevar) 34 $. Cada uno tendrá su opinión, pero nos parecieron buenísimas. Las hacen a mano y las ponen en una especie de rueda giratoria sobre brasas.
Mientras veíamos San Francisco con su niebla, Sausalito y todo el resto de la bahía disfrutaba de un sol espléndido. Tan bien se estaba que paseamos y descansamos y volvimos a pasear disfrutando del día y de todo lo que teníamos alrededor.
Para volver hay que pagar un peaje de 6$ en el Golden Gate por entrar con el coche a la ciudad.
A partir de ahí dedicamos la tarde a recorrer nuevamente San Francisco. Fuimos al Palace of Fine Arts, un edificio que habréis visto en muchas películas y que estaba lleno de gente pasando el domingo por la tarde.
Volvimos a Fisherman´s Wharf, compramos imanes y otros pequeños souvenirs para regalar y por fin aparcamos en Alamo Sq (sin problemas un domingo de agosto) para ver las famosas Painted Ladies, las casas victorianas más fotografiadas de la ciudad. Mi hija sí recordaba la serie “Padres forzosos”, que vivían allí, y a la pequeña Michelle, que luego resultaron ser dos: las gemelas Olsen.
Acabamos volviendo al barrio de Haight Ashbury porque nos encantó el primer día y porque teníamos pendiente la visita a una tienda que nos interesaba mucho: Amoeba Records. Si os gusta la música en cualquier formato, de cualquier estilo y de cualquier época, es el paraíso. Hay nuevo y usado desde 0´99 $ dentro de un almacén gigante. Allí nos perdimos un buen rato y de ahí a casa para hacer las maletas y cenar.
Se nos acababa San Francisco por esta vez, pero volveremos. De hecho, estuvimos hace 24 años, cuando nos casamos, y no hay dos sin tres…

Durante el desayuno pensamos que sería una buena ocasión hacer ese día la 49 Miles Drive, o al menos parte de ella ya que estábamos lanzadísimos a conducir por la ciudad. Comenzamos cerca de casa, en el Golden Gate park y de allí marchamos hacia Twin Peaks. Si disponéis de vehículo es una manera magnífica de ver TOOODA la ciudad. Tanto que al final desistimos de hacerla entera y sólo nos centramos en lo más interesante. En Internet tenéis la información necesaria, planos incluidos. La ruta está señalizada con un logotipo propio (la cara de una gaviota), pero no es fácil de encontrar, es mejor seguir el plano.
La ruta es bonita de hacer porque vas viendo barrios muy diferentes de la ciudad, subiendo y bajando las cuestas, cambiando de aspecto las calles… Ves zonas populares como Mission, otras más de moda como Castro, o étnicas como Japan town o Chinatown, o Lombard, Alamo Sq, Presidio etc. A nosotros nos gustaron mucho Marina, Pacific Heights, Russian Hill y toda esa zona. Son zonas residenciales alejadas del bullicio y del tráfico del Downtown.
Como os habréis dado cuenta, nos gusta mucho callejear y perdernos por donde sea. En otros viajes los museos tienen preferencia, pero con adolescentes y en USA, lo mejor es lanzarse a la calle y quemar adrenalina. Como hemos visto todos en el foro, la cultura está en cualquier parte y se aprende tanto viajando si estás dispuesto a empaparte de lo que tienes alrededor…
Bueno, pues llegamos a la cima de Twin Peaks sonando Cream por los altavoces y al girar una curva toda la ciudad estaba a nuestros pies.
Os recomendamos ir cuando observéis el cielo y digáis: bueno, hoy veo la colina de enfrente. Si tenéis varios días vale la pena trastocar el plan para tomar esa decisión rápidamente y subir, porque nunca sabes si la boina de niebla avanzará? Se quedará? Te tragará?
Tras bajar, marchamos a Castro y allí estuvimos paseando y comprando algunas cosillas.
Seguimos la 49 visitando algunas de las zonas que citamos antes y al final decidimos ir a comer a uno de los hitos del foro: Lori´s Dinner. La verdad es que nos gustó el sitio, y además llevábamos el descuento del 20% impreso. La comida es americana. Hay ensaladas, sándwiches muy variados, hamburguesas de buena calidad, pollo etc. Es divertido porque está ambientado en los 50´ y tiene una decoración perfecta. El precio de la comida fue de 50 $ propina incluida. Pedimos 4 platos, tap water y nada de postre porque no nos cabía. Os ponemos foto para que os hagáis idea de las raciones.
Se me olvidaba decir que estábamos cerca de Union Sq. En plena zona comercial. Decidimos separarnos después de comer y darnos tarde libre para que cada uno hiciera lo que quisiera. Unos visitaron el Cable Car Museum y “otras” fuimos a comprobar qué se cocía por aquellos andurriales, es decir, que nos fuimos de compras. Primero recorrimos el barrio para ver el ambiente, los músicos callejeros, el cambio de dirección del tranvía, los almacenes o tiendas que no conocíamos… Hay para todos los gustos. Entramos a Macy´s y nos hicimos el pase o pasaporte para turistas visitantes en el centro de atención al cliente. Te da un 10% de descuento sobre el precio marcado y sólo necesitas tu pasaporte y 5 minutos. Era agosto y época de remate final de rebajas, si le sumas el 10% adicional ¿Quién iba a poder resistirse?
Si buscas bien hay auténticos chollos en marcas como Ralph Lauren o Levi´s o Tommy Hillfiger, que son las autóctonas. Mejores precios incluso que en los outlets de Las Vegas o que en las tiendas propias.
Aparte de Macy's, la zona está llena de tiendas, muchas de las cuales no se encuentran en España o están más caras. Una de ellas es Forever 21, cadena bastante exitosa en EEUU, y que es tipo Zara pero más juvenil. Aunque por supuesto se encuentra ropa de todo tipo, barata y con tallas para todo el mundo. A nosotras nos encantó. Además están American Apparel, Hollister/Abercrombie, Urban Outfitters...todas a mejor precio que en España.
Volvimos a pasear por Chinatown curioseando en las tiendas, las farmacias, las herboristerías… y encontramos cosas tan extrañas como éstas.
De ahí nos fuimos al Guitar Center de SF (1645 Van Ness Av.), paraíso para guitarreros y músicos en general, y nos tiramos allí más de una hora.
Al final de la tarde decidimos bajar Lombard St con el coche, y tuvimos la suerte de entrar justo por la calle Hyde, el cruce donde empieza la famosa cuesta. Digo suerte porque la cola venía de Lombard y cruces anteriores. Así que Hyde es buen punto de entrada. Estaba a tope de turistas… como nosotros. Estaba tan emocionada que bajé corriendo del coche para hacer una foto desde la base de la calle, tropecé y me caí en plancha. Me tuvieron que levantar entre varios porque pensé que me había dejado la rodilla en la acera. Hielos, antiinflamatorios (que llevaba en el botiquín, IMPORTANTE llevar) y un poco de betadine hicieron el resto. A pesar de llevar seguro médico, no me hacía ninguna ilusión estrenarlo.
Ya empezaba a anochecer, así que nos fuimos a nuestro querido Andronico´s para hacernos una cena de a base de pasta, ensalada, quesos americanos, fruta y helado. Vamos, que tampoco nos privamos de nada.
21 AGOSTO: DÍA 6, MUIR WOODS Y SAUSALITO
Para el domingo reservamos la excursión fuera de la ciudad. Dado que no íbamos a ver sequoias en Yosemite por no visitar Mariposa, decidimos ir a Muir Woods y luego a comer a Sausalito.
Cruzamos por fin el Golden Gate y paramos un rato en Vista Point para disfrutar de la panorámica y hacer fotografías. El día era nublado, con ese microclima que tiene la ciudad. Un mar de nubes avanzaba desde el Pacífico y de repente dejabas de ver la parte superior del puente. Era agosto y llevábamos suéter, chubasquero-cortavientos y pañuelo enrollado al cuello. Por supuesto calcetín y zapato cerrado. Nada sobraba. ¡Menos mal que el día anterior habíamos subido a Twin Peaks!!
Vimos a mucha gente cruzar el puente en bici. Es una buena opción alquilarla, llegar a Sausalito y luego volverte en Ferry. Pero como no se puede hacer todo…
Lo de las sequoias era algo que tenía pendiente desde que era pequeña y estudiando geografía me encontré en el libro una foto de un árbol gigante y un señor pequeñito a sus pies. Durante años he recordado esa imagen y ahora estaba cerca de verla en realidad. Parecerá una tontería, pero estaba muy emocionada.
La carretera hasta el parque nacional Muir Woods está muy bien señalizada Recomiendo llegar pronto porque el parking es pequeño y toca aparcar en la cuneta a lo largo de un kilómetro. Nosotros llegamos sobre las 10,30 y ya nos tocó caminar un buen trecho. También es verdad que era domingo y eso hace que haya más gente.
Allí utilizamos por primera vez el Pase Anual de las parques nacionales. Lo enseñas junto con tu identificación, miran la firma y ¡adentro! Aunque entras andando y no en coche, se sobreentiende que es para el grupo que te acompaña.
¿Qué deciros de mi sensación al estar allí? Lo que más me impresionó fue el silencio y la tranquilidad del bosque. Yo no sé dónde estaban los ocupantes de los coches de fuera, si los habían abducido o si estaban triscando por otros lares, porque caminando por los senderos había muy poca gente.
Entramos en la cafetería a tomarnos ¡¡¡Un chocolate calentito!!! Y a mirar un poco los souvenirs y todo eso.
Si os gusta la naturaleza disfrutaréis mucho del paseo, que además lleva marcado el recorrido en un plano y así puedes identificar los grupos de árboles. Toda la descripción la tenéis en internet, yo os cuento que recuerdo el olor, el silencio, el inmenso tamaño de los árboles…. En fin, que disfruté.
Nos lo pasamos muy bien haciéndonos fotos de esas que pareces una mosca junto a algo muy grande, o intentando abarcar un hueco en el tronco. Sólo se puede acceder a algunos árboles, porque el recorrido está vallado con madera, todo muy integrado y nada agresivo con el paisaje. Se preserva así el sotobosque, porque imaginaos si todos fuéramos por allí pisando o comiendo por donde fuera.
El recorrido nos duró un buen rato, así que decidimos ir a comer a Sausalito, y de paso disfrutar de la bahía, del puerto, de las casas flotantes…
Otro hito del foro: la famosa hamburguesería con toldo verde que menciona tanta gente en los diarios. Es fácil de encontrar, pues sin llevar nosotros más referencia que el toldo y que estaba frente al parking del puerto, la encontramos. Bueno, también influyó la cola que tenía y que nos hizo preguntarnos ¿Qué regalan aquí?
Por narices que comíamos allí, así que los jóvenes hicieron la cola y compraron la comida, mientras los mayores intentábamos descifrar cómo se aparcaba y se pagaba en aquellas máquinas infernales. Creíamos que eran como las de la O.R.A., pero resulta que tenías que introducir el código de la plaza sobre la que estabas aparcado y que no vimos porque estaba el coche encima. Un amable lugareño nos ilustró, y luego nosotros enseñamos a otros que vinieron detrás y así sucesivamente. Debía ser algo tipo “cadena de favores” o cámara oculta porque no os imagináis la animación que había alrededor de los parquímetros.
Con las hamburguesas, las patatas y las bebidas en nuestro poder, fuimos a sentarnos junto al mar para disfrutar del pic-nic de lujo. Precio total de la comida (sin propina porque era para llevar) 34 $. Cada uno tendrá su opinión, pero nos parecieron buenísimas. Las hacen a mano y las ponen en una especie de rueda giratoria sobre brasas.
Mientras veíamos San Francisco con su niebla, Sausalito y todo el resto de la bahía disfrutaba de un sol espléndido. Tan bien se estaba que paseamos y descansamos y volvimos a pasear disfrutando del día y de todo lo que teníamos alrededor.
Para volver hay que pagar un peaje de 6$ en el Golden Gate por entrar con el coche a la ciudad.
A partir de ahí dedicamos la tarde a recorrer nuevamente San Francisco. Fuimos al Palace of Fine Arts, un edificio que habréis visto en muchas películas y que estaba lleno de gente pasando el domingo por la tarde.
Volvimos a Fisherman´s Wharf, compramos imanes y otros pequeños souvenirs para regalar y por fin aparcamos en Alamo Sq (sin problemas un domingo de agosto) para ver las famosas Painted Ladies, las casas victorianas más fotografiadas de la ciudad. Mi hija sí recordaba la serie “Padres forzosos”, que vivían allí, y a la pequeña Michelle, que luego resultaron ser dos: las gemelas Olsen.
Acabamos volviendo al barrio de Haight Ashbury porque nos encantó el primer día y porque teníamos pendiente la visita a una tienda que nos interesaba mucho: Amoeba Records. Si os gusta la música en cualquier formato, de cualquier estilo y de cualquier época, es el paraíso. Hay nuevo y usado desde 0´99 $ dentro de un almacén gigante. Allí nos perdimos un buen rato y de ahí a casa para hacer las maletas y cenar.
Se nos acababa San Francisco por esta vez, pero volveremos. De hecho, estuvimos hace 24 años, cuando nos casamos, y no hay dos sin tres…









