18 de agosto de 2.012
Hoy hemos llegado a San Francisco.
A primera hora, nos hemos dirigido a Muir Woods.
Lo interesante de este parque son las secuoyas. Antiguamente, la costa del pacífico era un enorme bosque de secuoyas. Muir Woods es un resquicio de todo aquello.
El lugar es muy bonito. Algunos de estos árboles, alcanza los 1.000 años.
Tras nuestra visita a la naturaleza, hemos ido a la colina de Sausalito para tener buenas vistas del puente del Golden Gate. Pero como se ve en la foto, estaba cubierto por una enorme nube.
Así que hemos ido al concurrido Fisherman Wharf . Nuestro intento de comer en el Bubba Gump ha sido en vano. En agosto, y encima sábado, no comes donde quieres, sino lo que puedes.
Así que hemos ido a Boudin, una panadería de San Francisco, famosa por sus sopas servidas dentro de hogazas de pan. Estaba buenísimo. Te comes la sopa, y luego el recipiente en el que viene.
Conducir por aquí puede no ser apto para quién padezca de vértigo.
Inocentemente, hemos pensado que podríamos darnos un bañito en el Pacífico. Pero , en dos días, hemos pasado de 45 grados en Las Vegas, a 22 en San Francisco, y, según nos acercábamos a la playa de Ocean Beach, el termómetro ha bajado hasta los 14 grados.
La idea de bañarnos en el Pacífico, ha fracasado por tercera vez. Una pena, porque esta playa está bastante bien.
Así, hemos vuelto a Sausalito, y por lo menos, las nubes se habían ido y hemos podido sacar unas fotos del puente.
Hay unos 3 miradores, y en todos es un poco complicado aparcar por la cantidad de gente que había.
San Francisco entre nubes.
Cuando nos hemos hartado de tirar fotos, nos hemos dirigido a Stockton, donde teníamos reservado el hotel. Estamos en un hotel de la cadena America Best Value Inn. Otro hotel muy barato, pero madre mia, que noche nos espera. El parking, está lleno de coches con gente dentro. No hacen más que pasar coches dando vueltas alrededor del hotel. Está lleno de negros con cadenas, gorras y ropa holgada, y de latinos llenos de tatuajes. También pasan mujeres tambaleándose y con zapatos de tacón alto. No sé, pero creo, que nos hemos metido en un hotel, que más que un hotel, es un lugar de venta de droga. Espero equivocarme, pero continuamente se oye gente fuera. Una vez más, he tenido que bloquear la puerta. Y dentro de la habitación no es mejor. Ya hemos tenido que matar 2 cucarachas. Y lo peor de todo; nos han vuelto a engañar. Aquí tampoco se pilla la HBO.