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1. Desde el aeropuerto a Bratislava
Después de un vuelo tranquilo en el que tuvimos la suerte de ver las altas cumbres de los Alpes, llegamos al aeropuerto Milan Ratislav Stefanik de Bratislava, salimos a ver si encontrabamos las máquinitas de venta de billetes para coger el autobus 61 que nos llevase a la ciudad, donde teníamos que hacer transbordo con el tranvía número 3 para llegar al hotel, el Danubia Gate.
Mira que es pequeño el aeropuerto, pues aún así, tuvimos que preguntar en información donde se sacaban los tickets, todo por no seguir la máxima de “allí donde fueres, haz lo que vieres”.
Efectivamente, según se sale a la derecha hay una marquesina de autobuses, y al lado hay una pequeña maquinita amarilla (con un colón de gente de la pera, obvio...) y al lado el cartelito con el nombre de esa parada de autobús; Letisko, que en eslovaco significa aeropuerto.
Cartelillo con la parada de autobús del aeropuerto
Menos mal que antes de salir de casa me había impreso una tabla en inglés con la traducción en eslovaco debajo, de los diferentes tipos de billete. Recomiendo visitar la web de transporte público de Bratislava; http://imhd.zoznam.sk en su versión en inglés. A mi me vino fantásticamente bien toda la información acerca de billetes y lineas.
Es muy importante tener en cuenta que si vas con maletas, también hay que sacar un ticket para ellas. Se puede sacar el de tarifa reducida, o un combinado para 1 persona + maleta o niño (si...). Los precios se pueden consultar en la web. Por cierto, la máquina expendedora de billetes funciona como las máquinas de refresco y tabacos en España, es decir, primero se selecciona el ticket apretando el botón que viene al lado, y luego se echa el dinero, que nosotros parecíamos tontos intentando meter las monedas con la ranura cerrada...
Cuando llega el bus hay que picar el ticket en otra máquinita que hay dentro. Se puede entrar por cualquier puerta, pero no hay que caer en la tentación de no picarlo, porque si te pillan con el ticket sin picar te multan. Sólo hay que tickarlo esa vez, es decir, si enlazas con el tranvía, ya no es necesario volver a tickar. Siempre y cuando tu billete sea de transbordo de 60 minutos (que es el ticket habitual).
2. En el hotel y paseito por Bratislava
Tras registrarnos en el hotel y deshacer las maletas nos dimos una vuelta por el centro de Bratislava hasta la puerta de San Miguel y luego hasta las Capuchinas para bajar desde allí hasta la Catedral y Novy Most. El muchacho de la recepción nos aconsejó dar un paseo por el paseo “marítimo” para tener unas bonitas vistas del Danubio y el castillo, y así lo hicimos. Precioso y espectacular. Esa tarde paseamos también por delante de la Ópera, el Museo Nacional Eslovaco, la Universidad Comenius y la Iglesia azul, que parece un pastelito.
Palacio Primacial / Puerta de San Miguel
Novy Most / Iglesia Azul