21 de agosto
Hoy en principio debería ser el último día en el continente para mañana volar hacia Hawaii, el sueño de muchos y una realidad muy cercana para mi. Tras pasar una noche movidita gracias a los vecinos de motel que se han pasado varias horas tocando la flauta(???), bajo a desayunar (no comment) y salgo con la intención de visitar los dos parques que me faltan del estado de Washington. En primer lugar, el MT. SAINT HELEN'S NVM (National Volcanic Monument), situado más al sur y en el interior. Se trata de una zona volcánica situada alrededor del Monte Saint Helens, que en el año 1980 sufrió una explosión devastadora para la montaña y alrededores. La cima del volcán quedó prácticamente destruida y la naturaleza a su alrededor se vio dramáticamente variada, aunque ahora, 31 años después, las cosas empiezan a volver a la normalidad.
El trayecto desde Centralia es largo y se hace pesado, porque además de la distancia y las interminables curvas, al ser domingo, el tráfico es más intenso y mucha gente de Seattle va a disfrutar del fin de semana a los parques nacionales. No tengo mucho tiempo para disfrutar del parque, llego sobre las 10 y hago una visita al observatorio situado en lo alto, con vistas espléndidas de la cima del volcán y los valles a sus pies, en los que los árboles y algunos ciervos se distinguen a lo lejos. En el observatorio, con el pase de los Parques Nacionales, te dan una pulserita que te permite hacer el sendero hasta la parte alta del mirador sin pagar nada. En el parque visito:
- JOHNSTON RIDGE OBSERVATORY
- LOOWIT VIEWPOINT
- ERUPTION TRAIL

- HUMMOCKS TRAIL

Hay varias entradas al parque y no está comunicada una zona con la otra, o sea que para poder verlo entero, hay que rodearlo e ir entrando por los distintos accesos, me contento con la entrada en la zona oeste. Por cierto, el mirador situado en el observatorio está absolutamente lleno de moscas y otros insectos, es difícil evitar que alguno te pique, incluso con repelente. Los dos trails hechos, especialmente el de Hummocks, discurren por zonas húmedas y también llenas de bichos. Alguna picada me he llevado de recuerdo... (para toda la vida)

Tras darme por satisfecho con lo visto, me encamino al noreste, para entrar en el MT RAINIER NP, volviendo atrás y yendo a buscar la carretera 12 que entra al parque por el este, por la entrada de Nisqually. El parque tiene una única carretera que lo atraviesa horizontalmente de este a oeste. Como voy justo de tiempo, tengo que ser bastante selectivo a la hora de escoger qué ver.

En este parque aún hay mucha más gente que en el anterior, y recomiendo llenar el tanque de gasolina fuera de esta zona, pues la única gasolinera que hay tiene unos precios dignos de España. En el parque, desde el que se ve el Monte Rainier desde casi cualquier lugar, me detengo en:
- REFLECTION LAKE


- BENCH LAKE

- SNOW LAKE

- CHRISTINE FALLS
- STEVEN'S CREEK
La zona de Steven's Creek es el final de mi ruta y donde vuelvo atrás en dirección Seattle, puesto que si atravieso el parque entero y salgo por el oeste el rodeo que doy para volver a la capital es muy grande. A lo largo de la carretera hay muchos miradores y sitios para parar e incluso coger senderos, pero la mayoría son bastante empinados, al tratarse de una carretera que discurre por la ladera de la montaña. Tanto el Saint Helens como el Rainier están nevados en la cima, contrastando con las altas temperaturas y el sol que luce todo el día.
El camino de regreso viene lleno de caravanas de domingueros que vuelven a casa y me lo tomo con paciencia, rascándome contínuamente las picadas de bichos de esta mañana. El motel está en un barrio de las afueras de Seattle a pocos kms del aeropuerto de Seatac, desde donde mañana volaré a las islas. Me registro y como veo que no está el barrio para pasear mucho, voy en coche a buscar algo para cenar en la habitación, preparar maletas para el vuelo, etc.
22 de agosto
El día se levanta nublado y con niebla, esto sí parece Washington. Pero lo que más me preocupa mientras acabo de preparar los trastos, es que durante la noche, una de las múltiples picadas de bicho de ayer se ha infectado en mi mano derecha, y tengo la mano y parte del brazo completamente hinchados, parece el brazo de Hellboy. Saliendo del motel busco una farmacia a ver si me pueden dar antibióticos, pero están todas cerradas, así que voy en busca del hospital más cercano. Apenas puedo conducir, suerte que el coche es automático y no tengo que cambiar de marchas, pues no puedo juntar los dedos y cerrar la mano.

Al llegar al hospital me indican que debo rellenar unos formularios y esperar, pero tengo que coger un vuelo pronto y con el papeleo no me dará tiempo, así que tras discutirme con el pobre recepcionista, me largo un poco mosca. Voy al aeropuerto, ya se me ocurrirá algo. Entrego el coche en la agencia Alamo del aeropuerto de Seatac, la misma en que lo alquilé, y voy a facturar, dirección Kona, Big Island, Hawaii!. Una vez facturado el equipaje, paso los controles y me siento en la sala de espera para embarcar. El brazo parece a punto de explotar y pica mucho. Estoy un poco acojonado, y me dirijo a las asistentes del mostrador para comentarlo. Me dicen al ver el brazo que seguramente no podré volar y piden unos paramédicos para que vengan a verme. A los 5 minutos, un grupo de 3 paramédicos del aeropuerto me están examinando en la misma sala de embarque, y me sugieren que para poder volar (no ya en el vuelo que me toca), vaya a un hospital y que un médico me firme una autorización para volar. Accedo y me piden si quiero ir en ambulancia, pero que el coste es de 700$. No tengo un seguro médico de viaje, pero en la agencia del seguro del coche de España, me dijeron que hay cobertura médica hasta 6000€ en el extranjero. No quiero abusar por si al final debo pagar, y voy en taxi, con el equipaje volando a Hawaii. En el aeropuerto, los encargados de Alaska Airlines, me aseguran que ellos me recolocaran en algún vuelo a Hawaii tan pronto como tengan el certificado médico. El hospital más cercano es obviamente el mismo al que he ido antes, y esta vez sí que relleno todos los papeles y me someto a un examen por parte de enfermera y médico, que me recetan unos antibióticos y me firman el papel para poder volar. Antes de la visita, me hacen dar el número de poliza del seguro para asegurarse el cobro. Con las recetas en la mano, que apenas puedo cerrar, voy a la farmacia, en la que te preparan exactamente lo que te han recetado, sin que sobre ninguna pastilla. Guardo todos los recibos, tanto del taxi como de la farmacia para el seguro, pero mientras tanto, voy pagando. Regreso al aeropuerto, donde hablo con los encargados del mostrador de Alaska Airlines y me comentan que me han colocado en un vuelo a las 7 de la tarde a Oakland (California), para ver como reacciona el brazo a la presión en cabina, pues volar directamente 6 horas sobre océano es arriesgado, y mañana a primera hora, si todo está OK, vuelo a Kona. También me dan descuentos en el Hotel Hilton de Oakland para pasar la noche. Empiezo a tomarme los antibióticos y me quedo todo el día en el aeropuerto, viendo pasar las horas y escribiendo mails al propietario del B&B contratado para esta noche, en Kona, avisando de que llegaría mañana...
Por fin embarco hacia Oakland y los antibióticos me hacen quedar atontado, pero el brazo responde bien, aunque la hinchazón continúa, y siguiendo los consejos del médico de Seattle, una vez en tierra, cojo un taxi al hospital más cercano. El barrio parece chungo y en recepción del hospital hay detectores de metales y yonkis en busca de metadona...Ay, ay,ay. En fin, tras tomar nota de todo, leer el informe médico de Seattle y presentar el número de poliza, me trasladan a una cama y me intuban antibiótico directamente en vena durante 2 horas. Salgo del hospital a las 3 de la madrugada, lleno hasta arriba de antibióticos. A esta hora no voy a ir al hotel, pues tengo que estar en el aeropuerto para embarcar a las 7 de la mañana, o sea que paso la noche en el suelo del aeropuerto de Oakland. A eso de las 4, empieza a haber vida en el aeropuerto. A mí se me ha pasado el efecto de la sobredosis de antibiótico y tengo un hambre de locos, así que me presento en el Burger King del aeropuerto y tomo una hamburguesa con patatas a las 5 de la mañana... Con la barriga llena, tomo el vuelo de Alaska Airlines: Oakland-Kona. Hawaii, allá voy!
