Llegó el día tan esperado, ¡¡POR FÍN!! Pero todavía nos quedaba esperar un poco más hasta pisar continente americano, íbamos a pasar la primera noche en Madrid, ya que nuestro vuelo salía desde Barajas a las 09.30, y como somos de Valencia, preferimos hacerlo así para poder dormir esa noche en condiciones.
Elegimos el hotel täCH Madrid Airport, sin mucho mirar porque no nos interesaba mucho, sólo que estuviera cerca del aeropuerto y éste lo estaba! Al final nos sorprendió porque era mucho mejor de lo que esperábamos/queríamos. No le hice fotos, lo siento.
Poco más que contar de este día, dimos una vuelta por Madrid y nos acostamos pronto, aunque yo no pude dormir mucho por los nervios.
Nos levantamos el día siguiente con la tranquilidad de tener el aeropuerto a 5 minutos, asique desayunamos en el hotel que lo teníamos incluido y a eso de las 8 llegamos a la terminal.
Facturamos las maletas, lo máximo permitido eran 23 kg. pues la mía ya pesaba 23.2!!!! Menos mal que mi marido es más previsor y le sobraban más de 5 kilos, porque no se donde habríamos metido todas las compras que hicimos!
A las 9.30 bastante puntual salia nuestro vuelo con destino Los Ángeles, aunque primero pararíamos en Charlotte, teníamos unas dos horas de escala, pero no tuvimos que volver a facturar pues las maletas iban directas.
El vuelo fue bastante bien, llegamos también puntuales y nos dieron de comer varias veces, no es que fuera un manjar... pero para ser comida de avión no se puede pedir más:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Aterrizamos en Los Ángeles a las 19:30, pero entre recoger maletas, pasar todos los controles, ir a recoger el coche y demás asuntos llegamos a nuestro hotel casi a las 21:00. Nuestro hotel fue el Santa Mónica Pico Travelogde. Lo elegimos más que nada por la zona, porque la zona de Hollywood de noche está desierta y para salir a dar un paseo mucho mejor en Santa Mónica. El precio por 4 noches fueron 455€, con parking y wifi gratis incluido. Un hotel tipo apartamentos que nos gustó mucho.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Llegamos cansadísimos y sólo teníamos fuerzas para pegarnos una ducha y cenar algo. Al ladito del hotel encontramos un puestecito de perritos calientes, asi que tomamos nuestro primer contacto con la comida americana, lo que nos alimentaría durante los próximos 25 días.
Nos fuimos destrozados a dormir por el cambio horario y el porrón de horas de viaje.
¡Mañana conoceremos Los Ángeles!