Como he dicho, tocaba madrugar. Nos levantamos a las 6. El tío de la recepción debe estar flipando, llegamos al hotel a las 2 y nos marchamos a las 6, vaya negocio.
La estación de bus está justo al lado de la de tren, así que no tenemos pérdida. La estación es ruinosa. Compramos los billetes (horarios aquí) a Koper (3€ por persona) y al cabo de poco menos de una hora estamos en territorio esloveno.
Dejamos las maletas en consigna y cogimos un taxi al centro. Grave fallo, ya que está a solo unos 15 min andando y las cosas no están como para ir tirando 5€ a las primeras de cambio.
Koper o Capodistria, que suena mejor, es la ciudad portuaria más grande de Eslovenia. En cuanto a atractivos turísticos tiene un par de plazas chulas y callejuelas con encanto. Un paseo interesante.
Koper


Desayunamos un buen café y un croissant observando la actividad del mercado y vuelta a la estación de autobuses para recoger el coche de alquiler. Resulta ser un Renault Modus, bastante bien, recomendable AvantCar.
La ruta programada para el día es:

Primera parada del día: Piran
Aparcamos en un parking a las afueras, hay un bus gratuito que te lleva al centro. Ciudad para el turismo, muy cuidada. Destaca la influencia veneciana de sus calles, merece la pena subir al campanario de la iglesia de San Jorge, bonitas vistas de la ciudad.
Piran


Muy bonita la plaza Tartini (fotos), llamada así en honor al famoso violinista natural de esta ciudad. Recomendable visita, sin duda.
Entramos en territorio croata, dudamos si parar a comer en Porec o en el pueblo de Groznjan. Al final la guía nos convence para ir a Porec a ver la Basílica Eufrasiana (ver foto), patrimonio de la UNESCO. Ni fu ni fa. El pueblo, llenísimo de gente, agobiante.
Porec


Comemos en el restaurante Barilla, muy bien, aunque un poco más caro de lo que debemos permitirnos. Una buena lasagna y unos tagliatelle istriana con bebidas por 30€.
Continuamos hacia el sur de Istria, llegamos a Rovinj. Rovinj, o Rovigno en italiano fue, como Piran, otra plaza fuerte veneciana hasta la invasión napoleónica.
La llegada al casco antiguo es increíble. Una vez dentro no decepciona, repleto de callejuelas llenas de tiendas de artesanía y galerías de arte. Muy recomendable la subida al campanario de la iglesia de Santa Eufemia, el más alto de Istria. Lo mejor del día.
Rovinj


Toca seguir haciendo kilómetros hasta llegar a Senj, donde encontramos un buen apartamento por 50€ (muy caro, pero es tarde para andar buscando más). Bajamos a cenar al pueblo donde nos hacen el lío y nos cuelan unos mejillones que no habíamos pedido