Lunes 25 marzo 2013
Hoy nos levantamos a las 6, pues a las 7 el barco atraca en Tunez. Cuando nos dirigimos a desayunar el capitán anuncia por megafonía que debido al fuerte viento no atracaremos en Túnez. Se nos cae el alma a los pies
Desayunamos con calma. Cambiamos impresiones con nuestros compañeros de viaje y decidimos salir para contemplar la costa tunecina. En ese preciso instante comienzan a sonar las alarmas
Como uno de mis chicos se marea nos fuimos al camarote. Poco a poco yo también empecé a marear. Mi marido y el otro niño, que son todo terreno resistían. Nuestro camarote está en la cubierta 2 y en el centro del barco, pues algunas de las olas nos tapaban la ventana. Los estabilizadores chirriaban y se oía como daban unas panzadas impresionantes contra el agua. Teníamos olas de 7 metros. Nos pasamos la mañana tumbados en la cama viendo las películas del canal de pelis. En esta ocasión el gato con botas y Jack y Jill. Mi marido que se aburría no hacía más que salir a dar paseos y nos traía novedades. Toda la gente tirada por el suelo, vomitando por todas partes y en los bares se caían todos los vasos. Un espectáculo. Intentó llevar al niño al miniclub para que se distrajera y lo trajo inmediatamente, las pobres cuidadoras estaban tiraditas en el suelo con el mareo y no había niños, todos mareaditos menos el mio.
Llego la hora de la comida. Con el meneíto a ver quien era el guapo que iba al restaurante a tomar el cocido (que era el único plato disponible). Decidimos ir al bufet. Antes me pasé por recepción a pedir bolsas para el mareo y me dieron eso y pastillas. En los ascensores la gente iba cargada con platos de comida para comer en el camarote. Al llegar al bufett estaba lleno hasta los topes, no había donde sentarse. Al estar más arriba, el barco se movía mucho más. Al final, mi pobre niño, el que resistía, se mareó y nos fuimos al camarote sin comer. Lo intentamos otra vez mucho más tarde y conseguimos una pequeña mesa en la que comimos apretujaditos. Fue totalmente imposible conseguir manzanas verdes (dicen que son buenas para el mareo) Le comentaron a mi marido que en esa mañana se habían consumido 150 kg. Se agotaron las manzanas, las bolsas para el mareo… todo.
Por la tarde el temporal amainó y todo regresó a la normalidad. ¡Que aburrido es tener 2 días de navegación seguidos! ¡llevamos un montón de días fuera de casa y aún no hemos visto nada!
Nos encontramos en uno de los bares con María la jefa de animación. Charlamos un rato de lo accidentado que está siendo el crucero. Nos quiere convencer de que somos muy afortunados, pues vamos a ver un espectáculo que nadie más verá (si es tan bueno, ¿para qué le pagan a los payasos? Que pongan siempre ese show). Le hacemos la sugerencia de que en el diario de abordo además de poner la temperatura del día siguiente nos sería muy útil saber la climatología prevista. Toma nota y realmente nos hizo caso, en los siguientes diarios si figuraba. Muchas gracias por intentar mejorar.
Esta noche la vestimenta recomendada es disfraces. El espectáculo Viva Brasil. Es entretenido. Al salir del show el fotografo del barco te hace una foto con la brasileiro. Luego te la vendera a precio de oro eso si.
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Los niños recorren el barco con los del Tibu club entonando canciones y haciendo Bailes. ¡Parece divertido!
DESFILE DE DISFRACES DEL TIBU CLUB
Hacen a las 11:30 un bufet tropical. Todo tiene muy buena pinta, pero nos conformamos con hace fotos. No esperamos hasta las 12 que es cuando se puede comer.
Todos estamos un poco preocupados. Nos hemos dado cuenta que al terminar el show María no ha hablado nada de como será el desembarco mañana. ¿Será que mañana tampoco atracamos? Con la mosca detrás de la oreja nos vamos a la cama. Mañana toca otra vez madrugar.



