Continuamos la visita a la ciudad.
Hoy toca en primer lugar la Residenz.

Bajamos en la parada de metro de Odeonsplatz, allí no queda lejos. La entrada es por Residenzstrasse , al lado de la plaza Max Joseph, donde los grandes leones ( estatuas ).
El palacio es inmenso y nos llevó casi toda la mañana visitarlo. Entrada, 7 €, hay audioguía en español gratis, y consigna para las mochilas. Es un palacio enorme, lleno de salas con decoración muy suntuosa, muebles, tapices, pinturas, cerámica. La sala mas famosa es el Antiquarium,

con una boveda de cañon con pinturas al fresco.
Salimos a la hora de comer y para ello nos dirijimos al Virtualienmark, un mercadillo con cierta gracia. Hay numerosos locales para comer, y un Biergarten, unas mesas de madera y bancos, se puede comprar la comida en algún lugar de las cercanías y sentarse en ellos, es lo que hicimos, estupendo si el tiempo acompaña, mucha animación y ambiente.
A la salida nos vamos a la cervecería Hofbrauhaus,

muy bonita, con pinturas en el techo, mucha gente y una pequeña orquesta bávara. Acabábamos de comer, con lo cual pedimos café ( seguro que éramos los únicos que no bebían cerveza ). Hay hasta tienda de recuerdos.
Por la tarde, paseo por el centro.