Nos levantamos a las 7, desayunamos y salimos hacia Arches. La noche anterior mientras cenabamos vimos el tiempo y dijeron que se acercaba una ola de calor extremo y realmente por la mañana ya notamos que la temperatura habia subido considerablemente desde el dia anterior.
A las 8:30 enseñabamos el pase en la entrada y ya empezabamos a alucinar con tanta roca roja por todas partes.
Fuimos directos al parking desde donde empieza el trail hasta el Delicate Arch. Empezamos a andar y fué durillo porque no hay ni una sola sombra en todo el camino y estabamos a 36 grados, pero la caminata en si es accesible y vale realmente la pena. Cuando llegas arriba y ves el Delicate Arch, majestuoso, precioso, te quedas sin habla. Allí nos sentamos a admirar el paisaje un buen rato. Además corria un airecito que era un regalo después de la subida. Luego bajamos, cogimos el coche y fuimos a ver las Windows, es un mini trail y ves tres arcos que estan bastante juntos y son muy chulos. Luego vimos la balanced rock, que no es nada del otro mundo pero es curioso que ese pedrusco enorme se sostenga casi por arte de magia.
Después fuimos a Park Avenue y hicimos el trail que lo recorre. Muy bonito. Enormes paredes de roca roja y un caminito en medio. La verdad es que Arches es un parque que nos sorprendió y nos encantó, a pesar de los 40 grados que alcanzamos a las 12 del mediodia, jejejeje.
Salimos del parque y fuimos a Moab porque queriamos hacer la colada. Entramos en una lavanderia y como nunca habíamos estado en una pues eso, que se nos debia ver la cara de pardillos, porque salió la dueña y nos empezo a explicar como funcionaba todo. Aqui nos dimos cuenta de lo amable y cordial que es la gente de Utah. La señora nos explicó todo super bien y además se interesó por nuestro viaje y estuvimos un rato charlando con ella y su marido.
Mientras la ropa se lavaba nos fuimos a comer unas ensaladas a la sombra en un parquecito. Corria el aire y se estaba genial. Cuando volvimos pusimos la ropa en la secadora y en media hora ya nos llevabamos la ropa limpia, seca y dobladita. Desde allí teniamos 4 horas de camino hasta Panguitch, Así que nos pusimos en marcha. He de decir que conduje las 4 horas del tiron y no fué nada pesado. El paisaje era precioso, llevaba nuestra lista de canciones seleccionadas aposta para ese viaje y mi pareja dormia como un lirón en el asiento del copiloto. Fué genial!
Paramos en Richfield para ir a Walmart a comprar mas agua y comida para cenar y desayunar y comer al dia siguiente. Seguimos hasta Panguitch, hacia las 20:30 llegabamos al motel. era el Marianna Inn. Nos costó 48$. Era el mas barato de Panguitch. También el mas cutre de todo el viaje. Aún así, una vez mas, estaba limpio y la cama era bastante comoda. Cenamos, vimos un rato la tele y nos quedamos fritos.